La recuperación del grado de inversión de Falabella no fue un hecho aislado ni el resultado de una única decisión financiera. Detrás de ese hito hubo un proceso profundo de transformación interna, sostenido en el tiempo, que combinó cultura organizacional, claridad estratégica y una fuerte confianza en las capacidades de los equipos. Así lo expuso Enrique Ostalé, presidente del directorio del holding, durante la presentación del 5° Estudio de Capacidad Adaptativa Organizacional (OAC®) + Liderazgo, desarrollado por Adapsys junto a Icare.
El encuentro puso el foco en la habilidad de las organizaciones para enfrentar escenarios de cambio permanente, y contó con la participación de líderes empresariales y expertos en gestión. En ese contexto, Ostalé repasó los principales aprendizajes de un período especialmente desafiante para el retail, una industria que, según reconoció, lleva casi una década bajo presión estructural.
Un estudio que mide la capacidad de adaptación
El 5° Estudio de Capacidad Adaptativa Organizacional (OAC®) + Liderazgo analizó cuán preparadas están las instituciones para responder a entornos dinámicos y altamente competitivos. El sondeo consideró información levantada en nueve países —Chile, Argentina, Perú, Colombia, México, Brasil, Estados Unidos, España y Australia—, lo que permitió comparar realidades empresariales diversas y detectar patrones comunes.
La investigación concluyó que las empresas con mayor capacidad adaptativa tienden a mostrar mejores resultados de negocio, tanto en términos de rentabilidad como de diversificación y atracción de talento. En contraste, las organizaciones tradicionales, especialmente las de gran tamaño, enfrentan mayores dificultades para ajustar su estructura y su toma de decisiones a la velocidad que exige el mercado.
En este escenario, la experiencia de Falabella fue presentada como un caso relevante dentro del retail latinoamericano, particularmente por su proceso de recuperación financiera y reposicionamiento estratégico.
Enrique Ostalé y el liderazgo en tiempos de cambio
Con una extensa trayectoria en el sector —incluyendo su paso por Walmart—, Enrique Ostalé ha presidido el directorio de Falabella durante los últimos tres años. Ese período coincidió con una etapa crítica para la compañía, marcada por la necesidad de ajustar su modelo de negocio y responder a transformaciones profundas en los hábitos de consumo.
Durante su intervención, el ejecutivo recordó que los últimos ocho años han sido complejos para la industria del retail en general. A comienzos de la década de 2010, relató, se instaló con fuerza la idea de que gigantes tecnológicos como Amazon terminarían capturando todo el mercado. “Lo que uno leía era que Amazon iba a tomar todo el negocio”, señaló, describiendo el clima de incertidumbre que predominaba en esos años.
Esa percepción no solo influyó en Estados Unidos, sino que también se replicó en otros mercados, incluido América Latina, donde el crecimiento acelerado de plataformas como Mercado Libre reforzó la sensación de desventaja frente a los actores digitales puros.
Uno de los puntos centrales del análisis de Ostalé fue la advertencia contra la adopción de soluciones estandarizadas. A su juicio, no existe una fórmula universal que pueda aplicarse indistintamente a todos los retailers, ya que cada compañía enfrenta realidades operativas, culturales y de mercado distintas.
En ese sentido, explicó que durante años se intentaron planes que no lograron cerrar la brecha con los líderes del comercio electrónico. “Amazon seguía creciendo más rápido que Walmart; Mercado Libre seguía creciendo más rápido que Falabella. Los planes no estaban siendo efectivos”, reconoció.
El desafío era doble. Por un lado, las empresas incumbentes debían sostener la operación de sus tiendas físicas, con toda la carga de costos y complejidades que ello implica. Por otro, tenían que invertir en nuevas capacidades digitales, logísticas y tecnológicas para competir en un entorno cada vez más omnicanal. “Es súper difícil. Y además es caro”, resumió.
Volver al conocimiento interno
Frente a ese escenario, Falabella optó por un cambio de enfoque. Según Ostalé, la clave estuvo en recuperar el juicio propio y confiar en el conocimiento acumulado dentro de la organización. Más que importar soluciones externas, el desafío era escuchar a quienes conocían el negocio desde dentro.
“¿Qué cambia? Básicamente la cultura”, afirmó. La transformación implicó transmitir un mensaje claro a los equipos: ellos entendían mejor que nadie qué había que hacer, cuáles podían ser las consecuencias no deseadas de ciertas decisiones y cómo construir una estrategia realmente ganadora.
Esa confianza tuvo un efecto inmediato en la energía interna de la compañía. Al canalizarla de manera adecuada, explicó, se logró avanzar con mayor efectividad en un período relativamente corto. “En muy poco tiempo se pudo dar vuelta esta historia de forma bastante eficaz, y todo gracias a las mismas personas que estaban ahí”, destacó.
Cultura organizacional como ventaja competitiva
El énfasis en la cultura no fue un concepto abstracto. Para Falabella, significó promover una organización más sensible a su entorno, capaz de leer con atención tanto las señales del mercado como las dinámicas internas.
Consultado por EL DÍNAMO, Ostalé señaló que uno de los factores determinantes fue contar con una “organización sensible, despierta”, consciente de la importancia de estar cerca de los clientes y de observar permanentemente los cambios en sus preferencias y comportamientos.
En el retail, añadió, esa capacidad de observación es crítica. “Tiene que ser una organización viva; muy alerta a lo que pasa afuera y adentro. Eso es clave en el retail”, sostuvo, reforzando la idea de que la adaptabilidad no es un proyecto puntual, sino una condición permanente.
Resultados financieros que respaldan el proceso
La transformación cultural y estratégica tuvo su correlato en los resultados financieros. Durante 2025, Falabella mostró cifras auspiciosas que consolidaron la tendencia positiva observada en los dos años previos.
Entre enero y septiembre, la compañía prácticamente triplicó sus ganancias. En el último trimestre, las utilidades aumentaron un 84%, pasando de $87.507 millones (US$91 millones) a $160.894 millones (US$167 millones). Estos resultados reforzaron la percepción de que el proceso de ajuste y reorganización estaba dando frutos concretos.
El hito más relevante fue la recuperación del grado de inversión en octubre pasado, un objetivo clave para el holding y una señal clara de mayor solidez financiera ante el mercado.
Dentro de esta estrategia, la innovación ha jugado un rol central. Ostalé explicó que los nuevos lanzamientos responden a una lógica de exploración constante de categorías relevantes para los clientes.
Un ejemplo es Beauty F, iniciativa que, según el ejecutivo, se enmarca dentro de los “elementos de innovación” que la compañía impulsa de forma permanente. “Falabella siempre está pensando en que lo último es lo primero, buscando nuevas categorías relevantes para los clientes. En ese caso, la estrategia está muy clara”, afirmó.
Esta mirada refuerza la idea de que la adaptabilidad no solo se relaciona con reaccionar ante amenazas, sino también con anticiparse a oportunidades y diversificar la propuesta de valor.
El estudio presentado por Adapsys e Icare también ofreció una radiografía del desempeño de Chile en materia de capacidad adaptativa organizacional. Si bien el país muestra avances, estos no son suficientes para igualar el ritmo de los mercados más desarrollados.
“Chile avanza… pero no alcanza el ritmo global”, señaló Juan Carlos Eichholz, socio fundador de Adapsys. Según explicó, pese a mejoras puntuales, la evolución ha sido irregular y el país sigue rezagado frente a Estados Unidos, Australia y España en todos los tipos de organización.
La brecha es especialmente significativa en las grandes empresas tradicionales, que enfrentan mayores dificultades para transformar sus estructuras y procesos.
Una brecha interna que persiste
Otro de los hallazgos relevantes del estudio fue la persistencia —e incluso profundización— de la brecha entre la alta dirección y el resto de la organización. Independientemente del país o del tipo de empresa, la percepción de la capacidad adaptativa es sistemáticamente más alta entre dueños, directores y gerentes generales.
En contraste, los equipos ejecutivos y operativos tienden a evaluar de forma más crítica la habilidad de sus organizaciones para adaptarse al cambio. Esta diferencia de percepciones plantea un desafío adicional para el liderazgo, que debe asegurar una visión compartida y coherente en todos los niveles.
Las conclusiones del sondeo son claras: las organizaciones más adaptativas obtienen mejores resultados. No solo logran diversificar sus negocios y mejorar su rentabilidad, sino que también son más efectivas a la hora de incorporar talento clave.
En este sentido, la experiencia de Falabella ilustra cómo una estrategia centrada en las personas, combinada con claridad de propósito y disciplina financiera, puede revertir escenarios complejos incluso en industrias altamente presionadas.
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El seminario contó con la participación de diversas figuras del ámbito empresarial y organizacional. Entre ellas estuvieron Mónica Álvarez, presidenta del Círculo de Personas y Organización de ICARE; Juan Carlos Eichholz, socio fundador de Adapsys; Susana Carey, integrante del mismo círculo; Enrique Ostalé, presidente del directorio de Falabella; y Juan Luis Moreno, representante de Achs.
El encuentro permitió intercambiar visiones sobre liderazgo, cultura y adaptación, y dejó en evidencia que, más allá de las herramientas y los modelos, el factor humano sigue siendo determinante para enfrentar con éxito los desafíos del entorno actual.
Fuente: El Dínamo


