Al cierre del tercer trimestre de 2025, la economía hondureña consolida una trayectoria de expansión moderada, pero constante. Según los indicadores más recientes publicados por el Banco Central de Honduras (BCH), el Producto Interno Bruto (PIB) registró un crecimiento interanual del 3,4 %, acumulando un avance del 3,8 % en los primeros nueve meses del año. Este dinamismo subraya la resiliencia del mercado interno frente a un entorno internacional complejo y desafíos sectoriales específicos.
El avance económico observado entre julio y septiembre se fundamenta principalmente en la fortaleza de la demanda interna y el sector servicios. Un factor determinante ha sido el incremento del ingreso disponible en los hogares, impulsado significativamente por el flujo sostenido de remesas familiares. Este capital ha estimulado el consumo final, mientras que, de forma paralela, la ejecución más dinámica de proyectos de inversión pública ha proporcionado un soporte adicional a la actividad productiva.
Vea también: Panamá finaliza crisis con EU por el control del canal
En términos desestacionalizados, la economía presentó una aceleración del 0,9 % respecto al trimestre anterior, lo que confirma que el país mantiene una senda de recuperación apoyada en pilares estratégicos.
La economía hondureña registró un crecimiento
Desde la perspectiva de la producción, diversas ramas clave lideraron la contribución al PIB:
-
Intermediación Financiera: Este sector reportó una expansión del 3,5 %. El crecimiento fue impulsado por un robusto margen de ingresos por intereses, especialmente en productos de consumo como tarjetas de crédito y préstamos personales. Asimismo, la rentabilidad del sector se vio favorecida por una reducción en los costos de captación de depósitos, derivada de una tendencia a la baja en las tasas de interés de certificados a plazo.
-
Sector Agropecuario: Con un incremento trimestral del 1,5 %, el agro mostró señales positivas vinculadas a programas de apoyo estatal. La entrega de insumos a través del Plan Agrícola Gubernamental favoreció la producción de granos básicos como el frijol. Igualmente, se observó un repunte en cultivos de exportación como café, banano, melón y piña, compensando parcialmente la baja en la actividad pesquera y de camarón cultivado.
-
Servicios Gubernamentales y Sociales: La administración pública registró un alza del 4,3 %, influenciada por la logística y gastos preparatorios del proceso electoral, así como por inversiones en salud y educación. El aumento en la demanda de atención médica y suministros hospitalarios fue un componente relevante en este rubro.
Desafíos en la industria manufacturera
A diferencia del sector servicios, la industria manufacturera experimentó una contracción del 1,1 % durante el trimestre. Este retroceso se atribuye a dos factores críticos: la menor disponibilidad de materias primas para la transformación de alimentos y bebidas, y la debilidad de la demanda externa.
La industria textil, en particular, continúa enfrentando la desaceleración del mercado estadounidense. No obstante, este impacto ha sido mitigado parcialmente por una reorientación estratégica de las exportaciones de hilados y tejidos hacia el mercado centroamericano, lo que demuestra la capacidad de adaptación de la industria regional ante cambios en los patrones de consumo global.
Vea también: 2026 traerá nuevos centros comerciales en México
Complementando este panorama, Honduras captó flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) por el orden de los 110,9 millones de dólares en el trimestre analizado. Gran parte de este capital se concentró en los sectores financiero y de seguros, reafirmando la confianza de los inversores en la estabilidad del sistema bancario y la infraestructura de servicios del país.
La economía hondureña se encamina hacia el cierre de 2025 con indicadores positivos en el consumo y los servicios, aunque con la tarea pendiente de reactivar el sector manufacturero y fortalecer su competitividad ante la demanda internacional.
Fuente: Revistaeyn.com


