Tras un periodo de ajustes en el consumo de los hogares, el sector de la moda en Costa Rica experimenta un «efecto rebote», consolidando una recuperación en el gasto real de los consumidores. Este dinamismo no solo refleja una mejora en el poder adquisitivo, sino también una transformación en las prioridades de compra de los costarricenses frente a un entorno económico más estable.
Vea también: La «Cuesta de Enero» impacta al 60% de los mexicanos
Gasto real en moda en Costa Rica muestra signos de recuperación
El análisis del mercado textil costarricense destaca tres elementos fundamentales que han impulsado este repunte:
- Estabilidad de Precios e Inflación: El control de la inflación en la categoría de calzado y vestimenta ha permitido que el gasto real —es decir, el volumen de compra efectivo— crezca por encima del gasto nominal, incentivando la renovación de inventarios personales.
- Optimismo del Consumidor: En línea con el aumento de la confianza empresarial en el sector comercio, los consumidores muestran una mayor disposición a invertir en bienes semiduraderos, impulsados por ofertas competitivas y una mayor variedad de marcas internacionales en el país.
- Adaptación de Canales de Venta: El equilibrio entre la experiencia física en centros comerciales y la eficiencia de las plataformas de e-commerce ha facilitado el acceso a la moda, permitiendo a los retailers capturar una base de clientes más diversa.
Desempeño por subsectores
Aunque la ropa casual y deportiva continúa liderando las preferencias, se observa un incremento significativo en la demanda de moda formal y ejecutiva, derivado del retorno presencial a las oficinas y la reactivación de eventos sociales masivos. Este cambio en la mezcla de productos ha permitido a las tiendas departamentales y comercios especializados mejorar sus márgenes de rentabilidad.
Perspectivas y desafíos para 2026
A pesar del panorama positivo, el sector enfrenta desafíos estructurales para mantener este ritmo de crecimiento:
- Eficiencia Logística: La presión sobre las cadenas de suministro globales sigue siendo un factor de vigilancia para evitar desabastos o incrementos de costos por fletes.
- Sostenibilidad: Existe una demanda creciente por parte del consumidor costarricense hacia opciones de moda circular o marcas con procesos de fabricación responsables, lo que obliga a las empresas a replantear sus estrategias de responsabilidad social.
Vea también: El sector de centros comerciales en Costa Rica atraviesa transformaciones
El sector moda cierra el ciclo actual con una perspectiva optimista, posicionándose como uno de los segmentos más dinámicos del consumo interno y un indicador clave de la salud financiera de los hogares costarricenses.
Fuente: El Financiero


