La explosión del mercado de ‘senior living’ y sus desafíos estratégicos, Brasil, la nación más grande de América Latina, está experimentando una transformación demográfica sin precedentes. Al igual que muchos países a nivel global, se enfrenta a un rápido envejecimiento de su población, una tendencia que, si bien presenta desafíos complejos, también abre un vasto universo de oportunidades en diversos sectores, particularmente en el del ‘senior living’ o residencias para la tercera edad. Esta expansión de redes de alojamientos y servicios especializados no solo ilustra la creciente demanda de este segmento, sino que también revela la necesidad urgente de una infraestructura y políticas públicas que se adapten a las necesidades de una población cada vez más longeva.
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Las cifras son contundentes y reflejan la magnitud de este cambio. La proporción de personas mayores (de 60 años o más) en Brasil casi se duplicó entre 2000 y 2023, pasando de un 8.7% a un 15.6%. Las proyecciones del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) son aún más impactantes: se estima que para el año 2070, un sorprendente 37.8% de la población brasileña será anciana. Este cambio demográfico plantea interrogantes fundamentales sobre la elección de viviendas adecuadas para este grupo de edad, cuyas necesidades específicas de salud, movilidad y bienestar requieren soluciones especializadas.
El concepto de ‘senior living’, y más específicamente las Instituciones de Larga Estancia para Mayores (ILPI), emerge como una respuesta crucial a este desafío, tanto desde la perspectiva del mercado como de las políticas públicas. Se trata de residencias dedicadas a este público que no solo ofrecen opciones de alojamiento, sino también un abanico de cuidados y servicios diseñados para responder a las necesidades particulares de las personas mayores. Estos servicios pueden incluir comidas preparadas, actividades sociales y recreativas, cuidados personales (higiene, vestido), administración de medicación, atención médica programada y acceso a profesionales especializados como geriatras, fisioterapeutas y psicólogos.
Es vital destacar que muchos de estos nuevos actores en el mercado de ‘senior living’ están comprometidos con humanizar la relación con sus clientes, buscando desdibujar el estigma que históricamente ha existido en Brasil para el sector, a menudo asociado con asilos con deficiencias en la atención o incluso denuncias de maltrato, imágenes que lamentablemente se han retratado en los medios de comunicación.
Bloomberg Línea ha conversado con empresarios y expertos del sector que corroboran un escenario de demanda «acalorada», que valida el cambio demográfico en curso y el inmenso potencial de crecimiento de este segmento en el país. Actualmente, Brasil cuenta con cerca de 7,000 ILPI, según datos del Frente Nacional de Fortalecimiento de ILPIs. Este Frente, surgido en abril de 2020 como respuesta a los efectos de la pandemia de COVID-19 en la población mayor, agrupa a cientos de profesionales con experiencia en Geriatría y Gerontología, evidenciando una creciente profesionalización y preocupación por el bienestar de los ancianos.
Mientras que las ILPI se enfocan en proporcionar cuidados y servicios a personas mayores que requieren asistencia y supervisión constante, la categoría más amplia de ‘senior living’ se centra en ofrecer alternativas de alojamiento y estilo de vida a personas mayores que desean mantener su independencia o que requieren solo un cierto nivel de asistencia. La elección de una opción de ‘senior living’ dependerá, en gran medida, de la capacidad económica de las familias, ya que las cuotas mensuales pueden superar los R$10.000 (aproximadamente US$1.756) en Brasil.
Los gestores de estos establecimientos resaltan una serie de ventajas intrínsecas del ‘senior living’, que van más allá de la mera provisión de vivienda: la disponibilidad de compañía y socialización, lo que combate el aislamiento; un entorno seguro y monitoreado; acceso facilitado a atención médica; la reducción de las responsabilidades domésticas (cocina, limpieza); amplias oportunidades de ocio y entretenimiento; y un invaluable apoyo emocional y psicológico. Al elegir el mejor tipo de ‘senior living’ para sus familiares, los profesionales aconsejan a las familias considerar no solo el coste económico, sino también la ubicación y accesibilidad, la reputación del lugar, la calidad de los servicios ofrecidos y las opciones de ocio y actividades disponibles. Es importante señalar que, en muchos casos, además de la cuota mensual, las familias deben considerar gastos adicionales como la entrada (un pago inicial), atención médica extra y servicios opcionales como transporte o terapias personalizadas.
Un Mercado Subdesarrollado con Enorme Potencial
A pesar de la creciente demanda, el segmento de ‘senior living’ en Brasil aún se considera subdesarrollado en comparación con países como Estados Unidos, donde la industria está mucho más establecida y diversificada. Históricamente, el mercado brasileño ha estado asociado, y en cierta medida aún lo está, con la imagen de residencias de ancianos y instituciones filantrópicas que, si bien cumplen una función social, a menudo carecen de la infraestructura y los servicios que ofrece un modelo de ‘senior living’ moderno. La aparición de promociones inmobiliarias especializadas en este nicho es un fenómeno relativamente reciente, lo que subraya el vasto espacio para el crecimiento y la profesionalización.
Bloomberg Línea ha investigado a algunas de las instituciones pioneras en este mercado para comprender mejor su crecimiento y la audiencia que atienden. Un actor nacional clave es Terça da Serra, fundada en 2014 en el interior del estado de São Paulo. Esta empresa ha logrado una expansión impresionante, contando con más de 2.500 camas distribuidas en 150 casas de ‘senior living’, según uno de sus fundadores, el contador Pedro Moraes.
Moraes relató cómo surgió la idea: “Terça da Serra empezó en Jaguariúna. Mi mujer Joyce Duarte, que es médico, y yo buscábamos una casa para cuidar de su abuelo, que tenía Alzheimer. Buscamos y no encontramos nada en la zona. Así que se nos ocurrió construir una pequeña residencia de ancianos”. Dada la experiencia de su esposa en hospitales, en contacto constante con familias de ancianos, la primera residencia Terça da Serra, con solo 14 camas, se vio rápidamente saturada. “Surgió la idea de ampliar. Construimos la segunda, la tercera y la cuarta unidades, empezamos a investigar sobre residencias de ancianos y descubrimos que entonces no existía ninguna red nacional de este tipo”, recuerda el empresario, evidenciando una necesidad latente en el mercado.
Modelos de Negocio en Expansión: Franquicias e Inversión de Capital
La expansión de Terça da Serra cobró un nuevo impulso en 2021, cuando recibió un fondo de inversión de José Carlos Semenzato, un reconocido empresario brasileño del segmento de franquicias minoristas. Esta inversión fue un punto de inflexión, permitiendo a la empresa escalar y ejecutar su ambicioso plan de expansión. “En ese momento, ya teníamos casi 60 unidades. Ya no éramos pequeños. Esto supuso nuevos retos de gestión. El fondo de Semenzato era accionista minoritario, con el 20%. Fue un punto de inflexión para nuestra trayectoria de crecimiento”, afirmó Pedro Moraes. Actualmente, la cadena Terça da Serra tiene presencia en 24 estados de Brasil, lo que demuestra la viabilidad de un modelo de crecimiento a gran escala en este sector.
Otro modelo de negocio en auge es el de 3i Residencial Sênior, que opera un formato de ‘senior living’ segmentado para ancianos lúcidos y no lúcidos, adaptando sus servicios a las diferentes necesidades cognitivas y de autonomía. La empresa ha comenzado a invertir en un modelo de franquicias, con cuatro unidades en fase de implantación, tres en Campinas (São Paulo) y una en Recife (Pernambuco). Cada una tiene capacidad para más de 25 ancianos por residencia. “Nuestro objetivo es haber vendido unas 20 unidades a finales de este año. Contratamos un servicio de aceleración de franquicias, 300 Franchising, para impulsar nuestra expansión nacional”, explica Fábio Thomé Alves, fundador y CEO de 3i Residencial Sênior.
Inicialmente, la empresa se financió con capital propio y préstamos bancarios. Sin embargo, para lograr un crecimiento exponencial, están ahora en proceso de atraer inversores al proyecto. 3i Residencial Sênior ofrece servicios hoteleros y asistenciales divididos en contratos ‘standard’ y ‘prime’. En la modalidad ‘standard’, el huésped recibe servicios básicos y asistencia hotelera, mientras que servicios adicionales como baño, comidas y traslados deben adquirirse por separado. En la categoría ‘prime’, el cliente tiene acceso a un paquete de servicios más completo, incorporados al contrato de forma recurrente. Las tarifas mensuales varían de R$6.000 (US$1.054) por una cama triple a R$11.000 (US$1.932) por una cama individual, dependiendo de la unidad. Según Alves, el modelo ‘standard’ se dirige principalmente a la clase media, lo que indica un esfuerzo por hacer estos servicios accesibles a un segmento más amplio de la población.
La Humanización del Cuidado y la Influencia de la Inversión
Moraes de Terça da Serra es un firme defensor de un cambio en la llamada «cultura del asilo» en Brasil. Su objetivo es transformar las prácticas históricamente arraigadas en las instituciones de cuidado para ancianos. Para él, la clave está en mejorar la calidad de vida de los residentes y fomentar una conexión más profunda con sus familias. “Desde el primer día trabajamos para cambiar la cultura de las residencias de ancianos en Brasil. Lo que hicimos, por ejemplo, fue permitir las visitas las 24 horas, porque otras residencias limitaban las visitas de 14h00 a 16h00. Es absurdo pensar que esto es una innovación desde el punto de vista de una nueva práctica en el sector en Brasil”.
Además de la flexibilidad en las visitas, Terça da Serra ha innovado creando zonas comunes para los visitantes, como salas de televisión y cine, diseñadas para que las familias puedan participar activamente en actividades junto con los ancianos. “No es como un montón de gente encerrada en una habitación de hotel o como un hospital. Ciertamente, el hecho de que Terça da Serra se creara para cuidar del abuelo de Joyce y mantener cerca a su familia fue un diferencial humanizador y realmente lo convertimos en una prioridad”, afirma Moraes. Este enfoque en la experiencia del residente y la conexión familiar es crucial para la aceptación social del modelo de ‘senior living’ en Brasil.
El interés en el sector de ‘senior living’ no se limita a los emprendedores iniciales; grandes fondos de inversión también han puesto sus ojos en este segmento. Una de las principales referencias del mercado, BSL (Brasil Senior Living), fue en su momento respaldada por Pátria Investimentos, un peso pesado en el capital privado de la región. Pátria apostó por una tesis de inversión que se centraba en ofrecer tratamiento, asistencia y rehabilitación a domicilio para pacientes en grandes ciudades como São Paulo, Río de Janeiro y Porto Alegre. En 2019, el grupo francés Orpea, un actor global en el cuidado de ancianos, firmó un acuerdo con Pátria para adquirir BSL, lo que validó aún más el potencial del mercado brasileño. BSL opera bajo diversas marcas, incluyendo Cora Residencial Senior, Repouso Bem Viver y Gaia Cuidadores, entre otras.
La creciente demanda impulsa constantemente los planes de expansión de quienes ya operan en el sector. “Empezamos a estudiar cómo expandirnos, lo que requeriría mucho capital. Empezamos a mirar el mercado de las franquicias”, explica Moraes, recordando cómo la necesidad de escalar los llevó a explorar este modelo. La consultora Goakira se puso en contacto con la pareja emprendedora en 2016 para ayudarles a estructurar su modelo de franquicia. “Tomamos puntos de referencia de redes de franquicias de Estados Unidos como BeeHive. Era un mercado muy nuevo, aquí no había cadenas de franquicia del sector en ese momento. Y el mercado americano era el más avanzado”, comenta el emprendedor, destacando la importancia de aprender de mercados más maduros.
Retos y Oportunidades: Un Futuro de «Yo Soy Tú Mañana»
A pesar del crecimiento constante de la demanda y el potencial del mercado, existen distintos retos para ampliar el mercado de ‘senior living’ de forma sostenible. Según los expertos, estos desafíos incluyen:
- Cualificación de la mano de obra: Es fundamental asegurar que haya suficientes profesionales capacitados (cuidadores, enfermeros, terapeutas) para atender las necesidades específicas de la población mayor.
- Apoyo e información a los familiares: Las familias a menudo se enfrentan a un proceso de duelo e incertidumbre al tomar la decisión de trasladar a un ser querido a una residencia. Es crucial proporcionarles información clara y apoyo emocional.
- Atraer a los ancianos lúcidos: Un reto particular es lograr que los ancianos que conservan su lucidez y autonomía vean el ‘senior living’ no como una «despedida», sino como una opción de vida enriquecedora y con múltiples beneficios sociales y de ocio. Como afirmó el CEO de 3i Residencial Sênior, Fábio Thomé Alves, “Nuestra premisa es que nuestros futuros clientes son los hijos de las personas mayores que actualmente acogemos, en pleno cambio de paradigma”, refiriéndose a que las generaciones más jóvenes están más abiertas a este concepto.
Alves explicó que el concepto de ‘senior living’ implica un ecosistema de servicios, productos y tecnología integral. Esto incluye una asistencia sanitaria especializada (con geriatras, psicólogos, enfermeros, cuidadores, fisioterapeutas), así como alojamientos temporales y permanentes, servicios de home care (cuidado a domicilio), acompañantes hospitalarios y centros de día. “En nuestras residencias, por ejemplo, intentamos ofrecer actividades individuales y colectivas dirigidas a mantener la mente activa, socializar y promover la autonomía de los mayores”, explica Alves, subrayando el enfoque holístico.
Más recientemente, el segmento ha comenzado a atraer a actores del sector inmobiliario de São Paulo. Housi, una proptech (empresa tecnológica del sector inmobiliario) de la firma, tiene planes para lanzar proyectos de viviendas diseñadas específicamente para personas mayores, como reveló su CEO, Alexandre Frankel, en una entrevista con Bloomberg Línea en mayo.
La Ubicación como Clave y la Necesidad de Políticas Públicas
A pesar de la creciente oferta de proyectos de ‘senior living’, la realidad es que Brasil, en general, no está preparado para satisfacer la creciente demanda de vivienda entre los mayores, según expertos en el tema. El ingeniero Norton Mello, autor del libro Senior Living: Conceito, Mercado Global e Empreendimentos de Sucesso (2021) y CEO de Bioeng Projetos, un doctorado en Proyectos de Vida Senior, es un referente en este análisis.
“El principal desafío que enfrentan los desarrolladores es reunir equipos con conocimientos técnicos adecuados para conceptualizar y estructurar estos desarrollos”, afirma Mello. La demanda de viviendas para personas mayores es enorme en Brasil, con una necesidad estimada de más de 250.000 unidades.
Mello enfatiza que los proyectos de viviendas para mayores deben diseñarse para promover la independencia y la autonomía, con entornos bien concebidos y servicios adaptados. Para él, la ubicación es un punto clave, con promociones cercanas a centros comerciales, universidades y otros servicios. Esta cercanía permite que los mayores mantengan su relación con la ciudad y sigan participando activamente en la comunidad, evitando el aislamiento.
Basándose en sus estudios, Mello critica que los «productos» inmobiliarios tradicionales a menudo tienen dimensiones inadecuadas y carecen de accesibilidad para personas mayores. Insiste en la importancia de la «escucha activa»: los promotores deben comprender genuinamente las demandas de las personas mayores, y no solo las de sus hijos o familiares, para desarrollar soluciones que realmente satisfagan sus expectativas.
Ante la creciente presión demográfica, también existe una necesidad urgente de profesionalizar a los cuidadores para satisfacer la demanda. Mello estima que, en general, solo entre el 1% y el 4% de la población anciana de una determinada región tiene las condiciones financieras y psicológicas para trasladarse de su domicilio habitual a una residencia asistida. Esto subraya la imperiosa necesidad de mejores políticas públicas que aborden el envejecimiento de la población de manera integral, más allá de la oferta del sector privado.
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Mello señala que América Latina registra el crecimiento porcentual global más rápido del mundo en número de ancianos (71%), en contraste con el 23% del continente europeo (la tasa global más baja). Como referencia mundial en proyectos de ‘senior living’, Mello cita a los Países Bajos, que se centran en la integración social de la población de edad avanzada. “En los Países Bajos, hay un sentido muy fuerte de comunidad, hasta el punto de que las instituciones de residencias para mayores tienen incluso supermercados. La gente de la comunidad va al supermercado y se relaciona con las personas mayores”, afirmó, ofreciendo un modelo donde el ‘senior living’ se integra armoniosamente en la vida comunitaria, enriqueciendo tanto a los residentes como al entorno. Brasil tiene un camino por recorrer, pero la demanda y el interés de la inversión sugieren un futuro prometedor para este sector vital.

