El impacto del clima y las tensiones comerciales en la producción global de café, las condiciones meteorológicas adversas en Brasil y Vietnam están generando una reducción significativa en la producción de café, lo que ha llevado a un incremento en los precios internacionales de esta apreciada bebida. Como el principal productor y exportador de café del mundo, Brasil enfrenta una cosecha más baja en 2025, lo que mantiene los costos elevados en los mercados globales.
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Escasez y aumento en los precios
De acuerdo con el último informe de la Organización Mundial del Café (OIC), el índice compuesto de precios del café en enero de 2025 alcanzó un promedio de 310,12 dólares por libra (aproximadamente 453 gramos), representando un incremento del 3,5% con respecto a diciembre y un asombroso 75,8% más en comparación con enero de 2024. Esta tendencia alcista se debe, en gran parte, a la caída en la producción de Brasil y Vietnam, dos de los actores más importantes en el mercado cafetero.
Las estimaciones del Ministerio de Agricultura de Brasil indican que la producción del país alcanzará los 51,8 millones de sacos de café de 60 kilos este año, reflejando una disminución de 600.000 sacos (-4,4%) en relación con el 2024. Este descenso ha llevado a que los precios mundiales del café alcancen niveles no vistos desde la crisis climática de los años 70 que también afectó a Brasil.
Factores climáticos y desafíos logísticos
Las intensas sequías, las olas de calor extremo y las lluvias irregulares han perjudicado la producción de café en diversas regiones de Brasil y Vietnam. Las plantaciones han experimentado un crecimiento irregular de los granos, lo que impacta tanto el rendimiento como la calidad de la cosecha. A esto se suman los problemas logísticos derivados de la escasez de fertilizantes y el incremento en los costos de transporte, lo que agrava aún más la crisis en la oferta de café a nivel mundial.
El director del Consejo Brasileño de Exportadores de Café (Cecafé) señaló que aún es prematuro hacer una estimación definitiva sobre el desempeño del sector este año, ya que la cosecha de café en Brasil comienza en abril y factores como el clima y la logística pueden seguir afectando la producción. Por su parte, el presidente de la Asociación Brasileña de la Industria del Café (ABIC) advirtió que es poco probable que los precios bajen antes de 2026, cuando se espera una mejor cosecha en el país sudamericano.
Tensiones comerciales y sus implicaciones
A la incertidumbre generada por las condiciones climáticas se suman las amenazas de nuevos aranceles por parte de la administración Trump en Estados Unidos. De concretarse estas medidas proteccionistas, podrían afectar las exportaciones de café de Brasil, India e Indonesia, países clave en la producción mundial del grano.
Actualmente, Norteamérica es el principal destino del café brasileño, con 713.348 sacos importados el mes pasado. Le siguen Alemania (457.569), Italia (262.829), Japón (247.840) y Bélgica (206.283). Cualquier modificación en las políticas comerciales de EE.UU. podría impactar significativamente a estos mercados y alterar la dinámica del comercio internacional del café.
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Los analistas del sector cafetalero coinciden en que la volatilidad en los precios del café continuará en el corto y mediano plazo. La combinación de factores climáticos adversos, desafíos logísticos y tensiones comerciales sugiere que el mercado seguirá enfrentando incertidumbre en los próximos años. Si bien los productores confían en una recuperación a partir de 2026, el panorama sigue siendo incierto y dependerá de múltiples variables externas.
Mientras tanto, los consumidores deben prepararse para pagar precios más altos por su café habitual, a medida que la oferta global sigue ajustándose a los desafíos que enfrenta la industria.


