Por Teófilo Benítez Granados, Rector del Centro de Estudios Superiores en Ciencias Jurídicas y Criminológicas (CESCIJUC)
Al sumar habilidades en Inteligencia Artificial y ética corporativa, el producto es la transformación digital sostenible
La Inteligencia Artificial tiene el potencial para hacer del mundo un lugar mejor si se usa con responsabilidad y bajo estándares éticos que analicen y castiguen las malas prácticas. Por esta razón, es esencial impulsar en los líderes de negocios de México, la educación sobre IA.
Ahora, uno de los usos poco éticos de la IA son los fake news, la desinformación, el desempleo, el impacto ambiental, la privacidad y los fraudes, entre otras. Centrarse en los efectos adversos y perniciosos no abona en nada las posibilidades de desarrollo de economías nacionales e industrias. La IA es una gran oportunidad para crear un futuro mejor para todos.
Esto conduce a que se piense ya en un responsable del uso ético de la tecnología para aprovechar el impacto de los avances en IA en la productividad. Sin embargo, se imponen otras consideraciones, no sólo nombrar un “censor”.
Por ejemplo, en el uso de la IA las habilidades técnicas son indispensables pero las habilidades blandas en IA son el factor clave del éxito de la transformación digital. La ética aplicada a uso de tecnología es una de las más relevantes.
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Lograr esta ética en el uso de IA implica legislaciones adecuadas donde se contemplen sanciones en el mal uso de las tecnologías, pero también generar fuentes confiables de información para que las personas, empresas y gobiernos consulten temas sobre ética para una mejor toma de decisiones.
Otras acciones que abonan a generar la transformación digital sostenible es el compromiso del CEO y sus directivos con la ética en IA, detección de existencia y nivel de cultura ética en las organizaciones y buscar que la ética se integre a todas las prácticas organizacionales para que se utilice con regularidad y coherencia.
Es necesario remarcar que se debe tener una misión y visión sólidos y con base en esto y los valores corporativos establecer la tecnología que nos permitan hacer mejor el trabajo y no asumir que las soluciones tecnológicas, por si, establecerán los mejores resultados con una observación estricta de la ética.
Parece que muchas veces olvidamos que nuestras percepciones y silos los transmitimos a la IA y otras tecnologías. El buen uso de herramientas lo establecemos nosotros. Ese es el punto de partida para lograr la transformación digital sostenible.
