En un entorno cada vez más competitivo y omnicanal, el sector retail enfrenta desafíos constantes para mantener su relevancia, optimizar sus operaciones y ofrecer una experiencia coherente y satisfactoria a sus clientes. La gestión del retail no solo requiere creatividad en las campañas o innovación en el punto de venta, sino también disciplina, organización y sincronización entre todos los departamentos implicados. En este contexto, el famoso listado de Camilo Alhambra, titulado “LOS 10 MANDAMIENTOS DEL RETAIL”, resulta ser una guía fundamental para entender qué prácticas deben evitarse y cuáles son las claves para un retail efectivo y centrado en el cliente. Puedes leer el artículo completo aquí.
A continuación, exploramos los puntos cruciales de estos mandamientos, su importancia en el día a día del retail y cómo su aplicación puede marcar la diferencia entre un negocio que prospera y otro que se queda en la mediocridad.
La industria retail en la era omnicanal
Antes de sumergirnos en los mandamientos, es importante contextualizar la transformación del retail en los últimos años. La digitalización, la mejora en la conectividad y las expectativas del cliente han redefinido el panorama, que ahora exige una interacción fluida entre canales físicos, online y mixtos.
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El cliente, cada vez más informado y exigente, no distingue entre canales al comprar; busca una experiencia integrada y consistente. Esa necesidad obliga a todas las áreas del retail — Category, KAM, Visual, Marketing y Ecom — a trabajar en sinergia, coordinándose en objetivos y acciones.
Los 10 mandamientos del retail: una hoja de ruta imprescindible
Camilo Alhambra nos presenta diez reglas básicas que, en muchos casos, son ignoradas o malinterpretadas en la práctica diaria del retail. La mayoría de los errores que cometemos en este sector se deben a una falta de coordinación, comunicación o planificación. Estos mandamientos sirven para recordarnos que el éxito no llega por casualidad, sino por seguir principios claros y respetar ciertos límites.
1. No poner el foco solo en un canal
El cliente compra en físico, online o deforma mixta. La clave está en coordinar todos los canales, entendiendo que no son independientes, sino complementarios. Ignorar esta realidad puede resultar en campañas aisladas, inconexas e ineficaces, que no maximizan la inversión y pierden oportunidades de venta.
2. Respetar el calendario comercial
Cada campaña, promoción o lanzamiento tiene su momento. La coordinación en las fechas y la planificación anticipada garantiza que todos los departamentos trabajen en sincronía, evitando campañas que se pisan o conflictos internos que pueden perjudicar la imagen y las ventas.
3. Asegurar el surtido en promociones
Un producto en promoción sin stock es como vender sueños vacíos. La gestión del inventario y la logística deben estar alineadas para que las promociones tengan impacto y generen confianza en el consumidor, evitando la frustración y el abandono.
4. Consultar antes de negociar
Negociar sin consultar a otros departamentos, especialmente a Category o Visual, puede tener consecuencias graves, como layout mal distribuidos o productos mal posicionados. La comunicación interdepartamental evita decisiones unilaterales que pueden perjudicar la experiencia de compra.
5. Validar los cambios de layout con ventas
Mover productos o cambiar el layout sin datos claros y sin validar con resultados reales puede ser un error costoso. La analítica y los KPIs deben guiar estas decisiones para optimizar las ventas y la rotación.
6. Conocer el destino de las piezas de PLV
Antes de diseñar y colocar materiales de punto de venta, es esencial conocer el espacio, las condiciones y el público. Preguntar, planificar y adaptar las acciones garantizan un impacto positivo y eficiente.
7. Brindar briefings claros y específicos
Evitar vaguedades como “haz algo llamativo” es clave. Los briefing deben ser precisos, detallados y responsables para que cada área sepa exactamente qué se espera y cómo contribuir al éxito.
8. Hablar de rotación, no solo de marca
Vender es el objetivo final, no solo construir marca. La rotación es el indicador que mide el rendimiento real y directo en las tiendas y online, por encima de la percepción de marca.
9. No improvisar campañas omnicanal
Las acciones en uno o varios canales deben estar planificadas y alineadas. La improvisación, especialmente en campañas promocionales, puede generar conflictos en inventario, comunicación y experiencia del cliente.
10. Medir todo lo que se ejecuta
Lo que no se mide, no se aprende; y lo que no se aprende, se repite en errores. La medición continua proporciona insights que permiten ajustar las estrategias y mejorar los resultados de manera constante.
Reflexión final: más allá de los mandamientos
Estos diez puntos no son solo reglas para prevenir errores; son una filosofía de trabajo que fomenta la coherencia, la eficiencia y la orientación al cliente en el retail. La verdadera clave está en la colaboración interdepartamental, la planificación minuciosa y la medición constante.
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¿Podemos permitirnos seguir ignorándolos? La respuesta, evidente, es NO. La competencia no descansa y los clientes tampoco. La innovación y la disciplina deben ir de la mano para construir una experiencia de compra que no solo venda, sino que fidelice.
¿Y tú, qué mandamiento añadirías a esta lista? ¿Qué prácticas en tu día a día necesitas mejorar para que tu retail sea más eficiente, rentable y centrado en el cliente?
