Por Neil Saunders
El Financial Times discute el notable resurgimiento de Abercrombie & Fitch Co.
Antes sinónimo de ‘los chicos populares’, Abercrombie ahora atiende a una amplia gama de compradores con ropa elegante y versátil adecuada para muchas ocasiones. Esto le ha permitido generar un crecimiento sólido, superando a competidores y otros minoristas.
El CFO, Scott Lipesky, ha hecho algunos puntos realmente interesantes al lado de la CEO Fran Horowitz y sus equipos:
👗 Las colecciones se han equilibrado más para evitar depender excesivamente de productos que puedan estar de moda de forma pasajera, proporcionando estabilidad al negocio.
💨 Los clientes se mueven más rápido que nunca, y las cadenas de suministro deben ser ágiles y flexibles para responder.
📆 Abercrombie realiza algunos pedidos unos meses o semanas antes, en comparación con el estándar de la industria que es de aproximadamente nueve meses por adelantado. Esto le permite seguir tendencias y gestionar mejor el inventario.
💰 Algunas prendas ahora se venden a precios más altos que nunca, porque son productos de mejor calidad. Pero Abercrombie primero tuvo que ganarse el derecho de vender estos productos cambiando su imagen y percepciones de los clientes.
Vea también: Confianza del Comprador
Lo que me sorprende es lo arraigado que ha sido el cambio en Abercrombie & Fitch. Es fácil pensar que el éxito se trata simplemente de cambiar el marketing y lanzar algunos productos diferentes. Pero en realidad, la reinversión fue holística.
La administración no experimentó en algunas áreas y ajustó cosas cosméticas, sino que examinó todos los aspectos del negocio y lo transformó para que estuviera alineado con una nueva forma de hacer negocios.

