Hoy llueve sobre España.
El clima es un tema fascinante para entender el retail. Pocas cosas influyen más en las decisiones de compra que el clima.
Un clima como el de hoy en España afecta a muchos sectores, pero sobre todo la demanda de los consumidores se ve alterada en primer lugar, en la ropa y el calzado y, en segundo lugar, en la alimentación y la bebida. El clima que haya influye enormemente en la decisión de la compra de la ropa, y por tanto modifica radicalemente las estrategis de los retailers, por ejemplo.
Pero la lluvia y el frío también impacta en el consumo online.
- El mayor aliado de las tiendas físicas es el sol, el del comercio electrónico la lluvia y el frío.
- En muchos mercados, las ventas en línea disminuyen en clima soleado, ya que las personas prefieren ir a las tiendas físicas, y en épocas de lluvias y frío aumentan las ventas online.
El clima no solo determina qué queremos comprar, sino cómo.
- El clima incluso afecta al tráfico digital: cuando hay buen tiempo, la gente visita menos las páginas de comercio electrónico.
La mejor forma de blindarse ante los cambios de temperatura, es tener un ecosistema físico-digital muy sólido, que permita a los consumidores comprar en tus tiendas independientemente de si llueve o hace sol. En esto por ejemplo actores que tienen poca o nula presencia física, como Amazon, o Zalando, tienen desventaja.
Como investigador y creador de la corriente de análisis dentro del retail, la corriente “omnicliente”, los aspectos demográficos, sociales, climáticos y antropológicos me parecen vitales para entender el retail.
Hace poco, la empresa japonesa de comercio electrónico Rakuten, analizó los niveles de temperatura y precipitación para comprender el efecto que el clima tuvo en las ventas en línea en Francia. El estudio se centró en 3 ciudades: París, Lyon y Marsella.
Rakuten vio un gran aumento de tráfico en línea y ventas durante los días lluviosos en Lyon y Marsella, con un aumento más modesto en París.
Dedujeron que el clima no les afectaba tanto a los clientes parisinos, pues están más acostumbrados a comprar en las tiendas físicas a pesar del nivel de precipitación. Los clientes en Lyon y Marsella, donde el clima es mejor, son menos tolerantes a la lluvia, por lo que optan por quedarse en el interior en días lluviosos y comprar en línea en lugar de en la tienda.
Las ventas del comercio electrónico no se pueden entender sino entendemos los patrones climáticos y socioculturales, de un lugar en concreto.
Por eso son tan absurdas muchas de la predicciones de futura penetración de las ventas del comercio electrónico de alguna grandes consultoras y foros especializados, ya que tratan monolíticamente sus predicciones, sin contar realidades climáticas, antropolóticas o culturales. Es evidente que en Suecia, o en la helada Minessota, las ventas online siempre serán mucho mayor que en la soleada Cádiz o en Sicilia.
