Retail colombiano, expansión con exigencia, el año 2025 se consolida como un período clave para entender la nueva etapa del retail colombiano. Según publica Mall & Retail. No fue un año de crecimiento fácil ni homogéneo, pero sí uno de confirmación: el sector demostró una capacidad notable para adaptarse a un consumidor más cuidadoso, a una competencia más intensa y a un entorno económico que, aunque mostró señales de recuperación, mantuvo presiones constantes sobre precios, márgenes y costos operativos.
Como es habitual en su balance anual, el análisis del desempeño del retail permite no solo revisar cifras y aperturas, sino entender los cambios estructurales que están redefiniendo la manera en que las marcas crecen, compiten y se relacionan con el consumidor. En 2025, más ventas y más tiendas no significaron un mercado más simple; por el contrario, implicaron mayor sofisticación, decisiones más estratégicas y una exigencia creciente por parte de los hogares.
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Un año sólido en ventas, pero con matices
Las cifras agregadas del comercio minorista reflejan un desempeño robusto. Entre enero y septiembre de 2025, las ventas reales crecieron 12,6 %, con 19 líneas de mercancías avanzando de manera simultánea. Este resultado no solo superó las expectativas iniciales del mercado, sino que reafirmó el papel del consumo como uno de los principales motores de la economía nacional.
Sin embargo, detrás de este crecimiento hay una lectura más compleja. El consumidor colombiano gastó más, pero lo hizo de manera más informada, comparando precios, priorizando promociones y privilegiando formatos que ofrecieran conveniencia, cercanía y una propuesta de valor clara. El volumen creció, pero la presión sobre los márgenes se mantuvo constante.
Un mercado cada vez más competitivo
Durante la última década, Colombia se consolidó como uno de los destinos más atractivos de América Latina para la expansión del retail. El tamaño del mercado, la penetración creciente del consumo moderno y la expansión de la clase media atrajeron a jugadores internacionales y estimularon el crecimiento de cadenas locales.
En 2025, esta tendencia se intensificó. La competencia no solo se dio entre marcas, sino entre formatos: grandes superficies, tiendas de descuento duro, conveniencia, proximidad, especializadas y modelos híbridos convivieron en un mismo ecosistema, disputándose un consumidor más racional y menos impulsivo.
Más tiendas, más capilaridad
Uno de los indicadores más claros del dinamismo del sector fue la expansión del número de puntos de venta. Las cadenas priorizaron la capilaridad territorial, buscando estar más cerca del consumidor y reducir las fricciones asociadas al desplazamiento y al tiempo.
Esta estrategia llevó a una expansión no solo en las principales capitales, sino también en ciudades intermedias y zonas de alta densidad poblacional, donde el potencial de consumo sigue creciendo. El retail entendió que el crecimiento ya no pasa únicamente por grandes aperturas, sino por una red eficiente y bien distribuida.
El impacto de los formatos de bajo precio
Dentro de este escenario, algunas cadenas se convirtieron en protagonistas indiscutibles del año. Dollarcity, Oxxo, Ísimo y Miniso redefinieron la competencia en segmentos clave como consumo masivo, conveniencia y no alimentos.
Dollarcity se consolidó como uno de los casos más representativos del impacto de la inversión extranjera en Colombia. Con 368 puntos de venta en operación, la cadena reforzó su liderazgo en categorías de hogar y consumo básico, apalancada en un modelo de bajo precio, alta eficiencia logística y rápida rotación de inventarios. Sus resultados demostraron que, incluso con márgenes estrechos, la disciplina operativa y la escala permiten construir rentabilidad sostenida.
Oxxo: crecer primero, rentabilizar después
El caso de Oxxo refleja una estrategia distinta, pero igualmente relevante. Con más de 630 tiendas al cierre de 2025, la cadena mexicana continuó apostando por una expansión agresiva, priorizando la densidad de red sobre las utilidades inmediatas.
Este enfoque implicó asumir pérdidas en el corto plazo, pero permitió consolidar presencia en zonas urbanas estratégicas y corredores de alto tráfico. Oxxo construyó las bases para capturar economías de escala, mejorar la eficiencia logística y fortalecer la fidelidad del consumidor en el mediano plazo.
Miniso y el valor del nicho
En un segmento distinto, Miniso mantuvo una expansión más selectiva, con cerca de 100 puntos de venta ubicados principalmente en centros comerciales y ejes comerciales de alto tráfico. Su propuesta, basada en diseño accesible, experiencia aspiracional y precios controlados, conectó de manera efectiva con consumidores jóvenes.
Este desempeño confirmó que, incluso en un entorno de consumo moderado, es posible sostener rentabilidad cuando existe una estructura de costos eficiente y una propuesta clara para nichos bien definidos.
El retail alimenticio: estrategias complementarias
El desempeño del retail alimenticio fue otro de los pilares del balance de 2025. Grupo Éxito, Tiendas Ara y Cencosud avanzaron por caminos distintos, pero complementarios.
Grupo Éxito fortaleció su rentabilidad a través de la transformación de tiendas, la consolidación de sus marcas Éxito y Carulla, y el aporte creciente de su negocio inmobiliario. Los centros comerciales del grupo operaron con altos niveles de ocupación y márgenes destacados, convirtiéndose en un soporte clave del resultado financiero.
Tiendas Ara, por su parte, lideró el ritmo de expansión. Con la apertura de más de un centenar de nuevos puntos de venta en los primeros nueve meses del año, alcanzó 1.573 tiendas, reforzando su cercanía con el consumidor y su posicionamiento como el formato de descuento duro más dinámico del país.
Especialistas que apuestan por el punto físico
A este escenario se sumaron marcas especializadas como Decathlon, que continuó ampliando su presencia física con nuevas tiendas de gran formato, alcanzando 20 puntos de venta, y desarrollando modelos más flexibles como “islas” en centros comerciales de ciudades intermedias.
Estas aperturas reflejan una tendencia clara: lejos de desaparecer, el punto de venta físico se transforma. Se vuelve más experiencial, más integrado con lo digital y más enfocado en la asesoría, la prueba y la cercanía.
Un consumidor más exigente
Uno de los grandes cambios estructurales del año fue la evolución del consumidor colombiano. En 2025, el cliente fue más exigente, más informado y menos leal por inercia. Comparó precios, evaluó promociones y castigó las malas experiencias.
Este nuevo consumidor obligó a los retailers a elevar su estándar operativo: mejor servicio, surtidos más precisos, experiencias más fluidas y estrategias de precio más inteligentes. La omnicanalidad dejó de ser un diferenciador y se convirtió en un requisito básico.
Márgenes ajustados, decisiones estratégicas
A pesar del crecimiento en ventas y tiendas, el entorno no estuvo exento de retos. Los márgenes siguieron presionados por costos logísticos, inflación acumulada y una competencia cada vez más agresiva en precios.
En este contexto, la rentabilidad no dependió únicamente del volumen, sino de la capacidad de ejecutar con eficiencia, optimizar inventarios, negociar con proveedores y entender mejor al consumidor.
Un mercado que eleva el estándar
El balance general de 2025 confirma que el retail colombiano atraviesa una etapa de crecimiento con mayor sofisticación. La convivencia entre capital extranjero y apuestas nacionales elevó el estándar del mercado, incrementó la competencia y aceleró la innovación.
Colombia sigue siendo un terreno fértil para la inversión en retail, pero ya no es un mercado fácil. Exige claridad estratégica, disciplina operativa y una lectura constante de las señales del consumidor.
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Mirando hacia 2026
El desafío hacia adelante será sostener estos ritmos de crecimiento en un entorno de mayor exigencia. El consumidor seguirá siendo racional, los márgenes continuarán ajustados y la competencia se intensificará.
Sin embargo, los resultados de 2025 confirman que el sector tiene las capacidades necesarias para adaptarse, evolucionar y crecer. El retail colombiano entra a 2026 con una base más sólida, una estructura más madura y una comprensión más profunda de su mercado.


