En la evolución del marketing y la construcción de comunidades, las marcas han comenzado a organizar viajes que no solo involucran a influencers, sino también a sus consumidores. Tradicionalmente, los brand trips estaban reservados para figuras públicas con gran visibilidad, pero ahora están siendo rediseñados para fomentar un sentido de comunidad más profundo. Un ejemplo de este cambio es la marca de cosméticos Refy, que recientemente llevó a consumidoras a Mallorca para participar en actividades de yoga y talleres de maquillaje, centrándose en construir relaciones genuinas con su comunidad. Este enfoque representa un alejamiento de las estrategias centradas únicamente en la notoriedad y visibilidad que aportaban los influencers, y destaca la importancia de crear recuerdos y experiencias únicas que fortalezcan el vínculo emocional con los usuarios.
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La reciente tendencia de involucrar a consumidores en los brand trips busca no solo promocionar productos, sino también integrar a los participantes en la filosofía de la marca. Marcas como Ron Barceló y Knix están cambiando su estrategia para incluir a sus clientes en la planificación de eventos y experiencias. Según testimonios de representantes de estas marcas, la inclusión de los consumidores en la experiencia les permite entender mejor sus necesidades y deseos. Además, la interacción entre consumidores y microinfluencers en estos eventos proporciona una autenticidad que también se busca en el contenido generado por los usuarios. Sin embargo, este enfoque no está exento de riesgos, pues depende de la capacidad de los consumidores para crear contenido atractivo y mantener la coherencia de la imagen de marca.
Otro factor significativo en esta transformación del marketing de experiencias es la creciente presión económica y cultural. En un contexto donde las expectativas por el consumo consciente y la autenticidad son cada vez más prominentes, las marcas que exhiben excesos pueden ser vistas como desconectadas de la realidad de sus consumidores. Esto ha impulsado a las marcas a adaptar sus estrategias, utilizando el enfoque de “community trips” que combina la presencia de consumidores regulares junto con influencers, como ha hecho la marca Topical en sus escapadas. Esta mezcla promueve un ambiente inclusivo y accesible, permitiendo que los participantes se sientan como parte de una comunidad y de la historia de la marca.
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Además de los brand trips, el concepto de «branded escapes» ha emergido como una nueva tendencia, permitiendo a las marcas organizar escapadas y experiencias específicas para fomentar el sentido de comunidad con sus consumidores. Iniciativas como las organizadas por Taco Bell y Peeps han demostrado cómo los eventos de corta duración pueden no solo ofrecer experiencias memorables, sino también convertir a los participantes en fervientes embajadores de la marca. Estos movimientos subrayan la importancia que las marcas están asignando a las experiencias vivenciales y al fortalecimiento del vínculo con su comunidad, constituyendo una estrategia clave para lograr relevancia en un panorama de consumo en constante cambio.

