El portacontenedores «Dali», responsable del derrumbe del puente de Baltimore la semana pasada con un saldo de seis víctimas fatales, ha generado una nueva controversia. Los propietarios y gestores del barco pretenden limitar su responsabilidad financiera a 43,6 millones de dólares, cifra que ha desatado críticas y dudas.
Grace Ocean, empresa propietaria con sede en Singapur, y Synergy Marine, gestora del buque, basan su petición en el valor del «Dali», estimado en 90 millones de dólares. A esto suman 1,1 millones en ingresos por fletes, 28 millones en costes de reparación y 19,5 millones en costes de salvamento.
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Sin embargo, la tragedia ha desatado una batalla legal. Los propietarios del «Dali» niegan cualquier responsabilidad por el accidente, alegando que no se debió a «ningún fallo, negligencia o falta de atención» de su parte. Si bien admiten que «si cualquiera de dichas faltas causó o contribuyó al siniestro», estas «ocurrieron sin el conocimiento de los peticionarios».
El «Dali»: Peligro en el puerto y batalla legal
Mientras tanto, el impacto del accidente en el puerto de Baltimore es significativo. El colapso del puente ha limitado la capacidad del puerto, lo que ha generado preocupación por la congestión y las posibles demoras en la cadena de suministro. Se han habilitado canales alternativos temporales, pero la situación sigue siendo compleja.
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Dos grúas trabajan en la remoción de los restos del puente, pero la operación es delicada. El estado del puente bajo el agua dificulta el corte del metal, y la tripulación del «Dali», 21 personas en total, permanece a bordo a la espera del desenlace de la investigación.
Las autoridades aún no tienen un plazo definido para la resolución del caso. La tripulación, en buen estado de salud, no tiene autorización para desembarcar hasta que finalice el proceso.
La batalla legal por la responsabilidad del accidente y el futuro del «Dali» se suman a la tragedia y las dificultades logísticas que enfrenta el puerto de Baltimore.

