La firma de lencería Wolford, parte del grupo Lanvin (anteriormente Fosun), continúa ajustando su gobierno corporativo para alinearse con una estrategia de transformación más amplia que afecta a varias de sus filiales. En el marco de este proceso, la dirección ha decidido elevar a su vicepresidente delegado a la posición de consejero delegado y presidente del consejo, una movida que coincide con la intensificación de la revisión estructural y la revalorización de su capital social.
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Un liderazgo renovado en un momento de cambios
Marco Pozzo, un ejecutivo con una trayectoria destacada en firmas de lujo y diseño —con experiencia en Emenegildo Zegna, Alessi y Driade—, ha sido promovido a consejero delegado y presidente del consejo de Wolford. Su ascenso, producido tras su integración a la cúpula directiva el año anterior, responde a la necesidad de liderar la reconfiguración estratégica que la empresa ha puesto en marcha. Pozzo reemplaza a Regis Rimbert, quien dejó la empresa a principios de 2025.
El contexto de la reestructuración: motivos y objetivos
La reorganización de Wolford se inscribe en un plan más amplio que busca acelerar la transformación operativa y financiera de la marca en un entorno de lujo competitivo y volátil. En julio del año anterior, la compañía llevó a cabo una ampliación de capital por 25 millones de euros, diseñada para fortalecer la estructura de capital y financiar iniciativas estratégicas que impulsen el crecimiento y la eficiencia operativa.
Detalles de la operación de ampliación de capital
La capitalización adicional se materializó mediante una emisión de derechos que permitió la creación de más de cinco millones de nuevas acciones, fijadas a 4,80 euros por cada título. Con esta operación, el capital social de Wolford quedó establecido en 71,4 millones de euros. Este movimiento no solo reforzó la solvencia de la empresa, sino que también demostró el compromiso de los accionistas con la hoja de ruta de transformación.
Rendimiento reciente y rasgos clave de la marca
Wolford, que celebró su 75 aniversario el año pasado, mantiene su condición de buque insignia dentro del portafolio de Lanvin Group. En el primer semestre de 2025, la marca reportó ingresos de 32,9 millones de euros, lo que representa una caída del 22,6% respecto a la mitad anterior, una reducción que refleja, entre otros factores, la transición logística heredada del ejercicio previo. El periodo anterior había mostrado una caída del 31% en la facturación, situándose en 87,6 millones de euros, lejos de los 126,3 millones logrados en 2023.
A pesar del descenso en ventas, Wolford ha mostrado signos de recuperación en algunos frentes. En el último semestre publicado, el canal wholesale experimentó un crecimiento de dos cifras, impulsando el margen bruto a 56,1%. Además, la empresa ha continuado optimizando su red de distribución directa para mejorar la eficiencia operativa y la rentabilidad por unidad.
La venta de Caruso y cambios dentro del paraguas Lanvin Group
A principios de febrero, Lanvin Group anunció la venta de Caruso, la marca de sastrería, a MondeVita. Aunque no se difundieron los términos financieros de la operación, el acuerdo formó parte del proceso de reposicionamiento estratégico del grupo, que busca concentrar recursos y capacidades en sus marcas con mayor potencial de crecimiento.
En paralelo, la dirección de Caruso se mantuvo estable, con Marco Angeloni como consejero delegado y Max Kibardin a cargo de la dirección creativa, lo que sugiere una gestión de continuidad para esa etiqueta dentro del portafolio del grupo.
Resultados del conglomerado en el primer semestre de 2025
El grupo Lanvin cerró la primera mitad de 2025 con ventas de 133,4 millones de euros, lo que supuso una caída interanual del 22%. Este descenso se enmarcó en un contexto de debilidad generalizada del lujo y en un reposicionamiento estratégico que el conglomerado ha considerado necesario para sostener la rentabilidad a mediano plazo. Aun así, el margen bruto se mantuvo en torno al 53,9%, con 71,9 millones de euros, tras ejecutar un plan de eficiencia y una limpieza de inventario de temporadas pasadas.
Análisis estratégico: qué implica el cambio de liderazgo
El ascenso de Pozzo a consejero delegado y presidente del consejo de Wolford sugiere un intento de cohesionar la visión estratégica con una ejecución operativa más ágil. Su experiencia previa en empresas de alto perfil en el mundo del lujo podría facilitar la implementación de iniciativas de crecimiento sostenible, optimización de la cadena de suministro y fortalecimiento de la presencia de Wolford en mercados clave.
Además, la reestructuración de Lanvin Group, con una ampliación de capital y una reorganización de portafolio, indica una estrategia más centrada en el fortalecimiento de marcas con mayor potencial de conversión de ventas y en la reducción de posiciones menos rentables. Este enfoque podría favorecer a Wolford al proporcionar mayor capital y apoyo estratégico para acelerar proyectos de expansión minorista, digital y de marca, siempre dentro de una disciplina de eficiencia operativa.
Perspectivas para 2026 y más allá
Con un liderazgo renovado y un marco de gobernanza más claro, Wolford podría buscar consolidar sus avances en la red de distribución, reforzar alianzas estratégicas y optimizar su mix de producto para maximizar márgenes. En el contexto del grupo Lanvin, se espera continuar con procesos de optimización de carteras y una mayor alineación entre marcas para aprovechar sinergias operativas y de marca.
La dirección podría priorizar inversiones en tecnología y canales directos al consumidor, así como iniciativas de sostenibilidad que suelen ser valoradas por consumidores y mercados institucionales. Todo ello, siempre dentro de una agenda de control de costos y liquidez que permita sostener el crecimiento sin sacrificar la rentabilidad.
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Conexión entre Wolford, Lanvin Group y el entorno macro
Las decisiones de Wolford no pueden verse aisladas de la dinámica del lujo a nivel global. La demanda de artículos de alta gama ha mostrado resiliencia en ciertos segmentos, aunque continúa enfrentando presiones de canales de distribución y de costos operativos. En este marco, las estrategias de reestructuración y de fortalecimiento de la estructura de control son consistentes con una tendencia más amplia en el sector hacia una mayor disciplina financiera, una optimización de inventarios y una ejecución más ágil de planes de crecimiento.
Fuente: Modaes


