Vestiaire Collective, la plataforma francesa de comercio de moda de lujo de segunda mano, ha fijado 2026 como el año en el que vislumbrará su primer beneficio anual. Esta ambición llega más de una década y media después de su fundación, y se apoya en una serie de cambios estratégicos y operativos que la empresa ha implementado en los últimos tiempos para mejorar la eficiencia y ampliar su presencia internacional, especialmente en Estados Unidos.
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Una trayectoria de mejora operativa
Con sede en París, Vestiaire Collective no es una startup; es una plataforma consolidada que ha evolucionado su modelo de negocio para priorizar la autenticación, la confianza del consumidor y una cadena de suministro eficiente. En los últimos meses, la compañía ha llevado a cabo ajustes en su equipo directivo y en su estructura organizativa con el fin de optimizar procesos y reducir costos. Este proceso de reconfiguración se enmarca en una estrategia más amplia para convertir el crecimiento orgánico en rentabilidad sostenida.
La evidencia de una transición hacia la rentabilidad apareció durante la campaña de compras navideña. Según Bernard Arnold Osta, consejero delegado de la firma, Vestiaire Collective registró EBITDA positivo en ese periodo, lo que marca un hito significativo tras años de inversión y expansión. El margen bruto ha superado el 50%, un indicador de que la empresa está logrando escalar su negocio manteniendo un enfoque firme en la autenticación de artículos y en la generación de valor mediante la venta de lujo de segunda mano.
Desempeño de 2025 y proyección hacia 2026
En 2025, la plataforma registró ventas cercanas a los 1.000 millones de euros en valor de artículos vendidos, lo que se tradujo en una facturación de aproximadamente 200 millones de euros. Este volumen refleja una operación de gran volumen y una capacidad de convertir la demanda en ingresos tangibles, fortalecida por un modelo centrado en la verificación de autenticidad y la comercialización de productos de lujo de segunda mano.
El contexto del mercado respalda la confianza en un crecimiento sostenido del sector de reventa. Las proyecciones señalan que el mercado global de reventa podría alcanzar hasta 360.000 millones de dólares para 2030, con una tasa de crecimiento por encima de la del mercado minorista de primera mano. Este optimismo está relacionado con cambios en el comportamiento del consumidor, mayor aceptación de la economía circular y un interés creciente en productos de lujo que pueden adquirirse a través de plataformas especializadas.
Diversificación geográfica y foco en Estados Unidos
Europa continúa siendo la principal base de negocio de Vestiaire Collective, representando cerca del 70% de la facturación. Sin embargo, Estados Unidos ya aporta alrededor de una quinta parte de los ingresos y Asia mantiene su cuota en el mix total, impulsada especialmente por mercados en Hong Kong y Singapur. La estrategia de expansión en Norteamérica se ha visto fortalecida por la adquisición de Tradesy en 2022, operación que permitió aumentar la presencia de la empresa en un mercado de alto potencial. Aun así, la comitiva admitió que el peso de Estados Unidos podría crecer aun más en los próximos años.
El mercado estadounidense, en particular, ofrece un volumen de gasto medio por comprador atractivo. Osta indica que el ticket medio en Estados Unidos ronda los 500 dólares, ligeramente superior al promedio europeo, lo que refuerza la priorización de este país en la planificación estratégica de la firma. Este dato sugiere que escalar en Norteamérica podría traducirse en incrementos significativos del margen y del EBITDA a medida que la base de usuarios crece y se profundiza la penetración de la plataforma.
Valoración y resistencia ante cambios macroeconómicos
Vestiaire Collective ha vivido un periodo de revisión de valoraciones tras los años de pandemia, que provocó una desaceleración del comercio electrónico tras el fuerte impulso de los confinamientos. En 2024, la valoración de la empresa se ubicó en torno a 1.100 millones de euros, frente a 1.400 millones en 2021. Este ajuste refleja la necesidad de calibrar expectativas ante un entorno de consumo que, si bien mantiene interés en el lujo de segunda mano, exige mayor eficiencia operativa y mayor rentabilidad.
La estructura accionarial de la compañía continúa respaldada por un grupo de inversores relevantes. Eurazeo figura como principal accionista con alrededor del 25% del capital, acompañada por Vitruvian Partners, Condé Nast, BPI France y SoftBank, con participaciones que oscilan entre el 5% y el 10%. Kering entró en el capital en 2021 con una participación cercana al 5%, lo que aporta peso y credibilidad al grupo inversor en un sector en crecimiento.
Cambios en la gestión y cultura corporativa
La marcha hacia la rentabilidad ha coincidido con una etapa de renovación en la alta dirección. Vestiaire Collective sustituyó a Maximilian Bittner, quien lideraba la empresa durante prácticamente siete años, por Bernard Osta, que hasta entonces ocupaba el cargo de director financiero del grupo. Este relevo, efectivo desde octubre, se enmarca en una estrategia de gestión centrada en la eficiencia operativa y la ejecución de planes de crecimiento con mayor disciplina financiera.
Paralelamente, la compañía experimentó la salida de Fanny Moizant, cofundadora de la plataforma, quien anunció su alejamiento a través de LinkedIn. Moizant aclaró que no se trataba de una decisión tomada por ella; su partida forma parte de una reconfiguración interna que acompaña la nueva etapa de la empresa. Vestiaire Collective fue fundada en 2009 por Moizant, Sophie Hersan y Sébastien Fabre, y desde entonces ha evolucionado desde un simple canal para comprar y revender bolsos y prendas de lujo hasta convertirse en un referente de la economía circular en el sector del lujo.
Estructura operativa y talento humano
La empresa cuenta con una plantilla cercana a los 600 empleados, de los cuales más de 100 se dedican a la autenticación de productos. Este énfasis en la verificación es clave para sostener la confianza de compradores y vendedores en una plataforma de lujo donde la autenticidad es un valor diferencial. A lo largo de 2022 la compañía había alcanzado su punto máximo de personal, pero ha ido ajustando su plantilla desde entonces, sin detallar el alcance de ese recorte. La dirección vincula estos cambios con la necesidad de mejorar la eficiencia operativa para garantizar que el objetivo de EBITDA positivo se convierta en beneficio neto anual estable para 2026.
Mirando hacia el futuro: 2026 como hito clave
Con un leadership renovado, una base de costos más optimizada y un potencial claro en Estados Unidos y Asia, Vestiaire Collective se propone no solo mantener su EBITDA positivo, sino cerrar 2026 con un beneficio anual que refleje la madurez de su modelo de negocio. Este plan implica consolidar procesos, ampliar la base de usuarios y reforzar la oferta de autenticación para sostener el crecimiento en un mercado de reventa de lujo cada vez más competitivo.
Implicaciones para el sector de la reventa de lujo
El caso de Vestiaire Collective puede verse como un ejemplo de cómo las plataformas de reventa de lujo buscan madurar hacia la rentabilidad en un entorno que exige eficiencia operativa y control de costos, sin renunciar a la propuesta de valor esencial: autenticidad y acceso a productos de lujo de segunda mano. A medida que el mercado global de reventa continúa expandiéndose, firmas con un enfoque claro en escalabilidad, tecnología y experiencia de usuario podrían verse mejor posicionadas para capitalizar el crecimiento previsto para la década.
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Vestiaire Collective está en una trayectoria que busca convertir su crecimiento en rentabilidad sostenible. Con un EBITDA ya positivo durante la campaña de fin de año y una estrategia centrada en ampliar su presencia en Estados Unidos, reforzar su autenticación y optimizar su estructura operativa, la empresa apunta a lograr su primer beneficio anual en 2026. Si logra convertir la mayor eficiencia en resultados netos, podría marcar un hito significativo en el sector de reventa de lujo y reforzar su posición frente a competidores que también buscan aprovechar la creciente demanda de productos de lujo de segunda mano.
Fuente: Modaes


