La muerte del maestro del talle y del rojo Valentino marca un hito definitivo en la historia de la moda italiana. Valentino Garavani falleció este lunes a los 93 años en su residencia de Roma, rodeado de sus seres queridos, según informó la fundación que lleva su nombre. Con su desaparición, se cierra un capítulo ligado a la consolidación de la costura como negocio global y a la creación de un lenguaje de lujo reconocido en todo el mundo.
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Un origen modesto que se convirtió en símbolo del lujo italiano
Nacido en Voghera en 1932, Valentino forjó una trayectoria que transformó la moda de su país en un referente internacional. Su visión de la Alta Costura la entendía como un oficio, con el atelier como motor creativo y el glamour como un idioma universal para seducir a una clientela internacional deseosa de piezas icónicas y audaces. Con el tiempo, su firma se convirtió en sinónimo de una elegancia instantánea, especialmente por el color rojo que lleva su nombre y que se convirtió en una seña de identidad inconfundible.
Formación y método: disciplina, proporción y construcción
Su aprendizaje se nutrió de varias etapas formativas en Milán y París, donde trabajó con figuras destacadas como Jean Dessès y Guy Laroche. De aquella etapa heredó un enfoque marcado por la precisión en el corte, la obsesión por la proporción y la concepción del vestido como una construcción. Este rigor técnico, combinado con una sensibilidad netamente italiana, se mantuvo presente incluso cuando la moda se orientó hacia lo práctico o lo casual.
La creación de Valentino y la consolidación de una marca global
En 1960, de regreso a Italia, fundó Valentino en Roma junto a su socio y figura clave, Giancarlo Giammetti. La firma navegó entre el taller de costura y la escena social, impulsada por una clientela que actuaba como altavoz y elevaba su visibilidad mediática. Figuras icónicas como Jackie Kennedy contribuyeron a su prestigio, y Hollywood convirtió el nombre en un referente en las alfombras rojas.
Un legado que trasciende la etapa activa
Valentino anunció su retirada en 2008, pero la empresa continuó su crecimiento de forma independiente. La casa se estableció como un activo privilegiado en el sector del lujo, con una oferta centrada en moda y accesorios y con un peso creciente del retail directo en su modelo de distribución. En términos de propiedad, la firma está controlada por MFI Luxury, con un 70% de Mayhoola y un 30% de Kering. En 2023, Kering adquirió ese 30% por 1.700 millones de euros, con una opción para adquirir la totalidad de la compañía en el futuro.
Ajustes y control en el tiempo
En septiembre de 2025, Kering y Mayhoola revisaron el calendario de ese acuerdo y aplazaron la opción de control. De momento, la estructura accionarial se mantiene sin cambios al menos hasta 2028, en un contexto de mayor vigilancia sobre la rentabilidad del lujo.
Resultados y desafíos recientes
Valentino cerró 2024 con una facturación de 1.310 millones de euros, lo que supuso una ligera caída del 2% en términos constantes. El EBITDA se redujo un 22%, hasta 246 millones de euros, afectado por costes extraordinarios asociados a inversiones en tiendas operadas directamente y a un periodo de desaceleración del mercado, particularmente en Asia.
Apoyos y tensiones financieras
En noviembre de 2025, ante ciertas devoluciones en préstamos, Kering y Mayhoola acordaron una inyección de 100 millones de euros para fortalecer la posición de la compañía frente a compromisos pendientes de un crédito de 530 millones de euros suscrito en 2024.
La mirada creativa y la dirección actual
Con Valentino ya en un plano de legado, la marca sigue vigente como una corporación global, con estructuras de propiedad, ciclos de producto y objetivos de rentabilidad. Actualmente, la dirección creativa está a cargo de Alessandro Michele, tras años de éxito crítico bajo el diseño de Pierpaolo Piccioli, cuyas propuestas han mantenido al seno de la casa una relevancia contemporánea sin perder su herencia.
El impacto de la pérdida en la moda italiana
La desaparición de Valentino se suma a la reciente pérdida de Giorgio Armani, y subraya una etapa de transición para la moda italiana, que se despide de dos nombres que trascendieron el concepto de diseñador para convertirse en instituciones culturales nacionales.
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La despedida y los próximos actos
La fundación que honra su nombre ha comunicado que la capilla ardiente se celebrará el miércoles y el jueves, y que el funeral tendrá lugar el viernes por la mañana en Roma. Este momento de duelo no solo recuerda a un maestro del costurero, sino que también señala la continuidad de una marca que, a día de hoy, se mantiene activa en el corazón del lujo global.
Fuente: Modaes


