Nike continúa avanzando con una reestructuración que ha marcado el rumbo de su gobierno corporativo durante los últimos meses. En este nuevo episodio, la compañía confirma la salida de dos figuras relevantes de su maquinaria comercial y tecnológica: Craig Williams, hasta ahora director comercial, y Muge Dogan, al frente de operaciones. Además, la empresa redefine la estructura de liderazgo por regiones, estableciendo una cadena de reporte directa hacia el consejero delegado Elliott Hill para los responsables de cada área geográfica.
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Cambios en la dirección: salidas y ajustes de funciones
Craig Williams, quien ocupó la posición de director comercial en Nike durante siete años, dejará la empresa tras un periodo de transición que se extenderá hasta el 6 de abril del próximo año. Con su salida, se suprimirá la vicepresidencia ejecutiva y la dirección comercial que él ocupaba, en consonancia con la estrategia de simplificación de la cúpula directiva que inició Elliott Hill cuando asumió como consejero delegado.
Muge Dogan, por su parte, ha decidido abandonar su rol como directora de operaciones. Su salida implica la desaparición de la vicepresidencia ejecutiva vinculada a la función tecnológica, cargo que también quedará inactivo tras su marcha. Dogan permaneció en Nike durante dos años, formando parte de un proceso de renovación interna que busca alinear tecnología y operaciones con una visión más integrada de la compañía.
Alagirisamy asume una posición ampliada para impulsar la tecnología
Venkatesh Alagirisamy, hasta ahora director de cadena de suministro, asumirá el 8 de diciembre la vicepresidencia ejecutiva y la dirección de operaciones. Además de sus responsabilidades en cadena de suministro, planificación, operaciones, manufactura y sostenibilidad, pasará a liderar el área tecnológica de Nike. Este movimiento está diseñado para convertir la tecnología en un componente vertebral que guíe las decisiones en todas las áreas de negocio.
En este marco, Nike busca garantizar que las decisiones tecnológicas estén estrechamente alineadas con las operaciones y la estrategia comercial, fomentando una mayor cohesión entre tiendas físicas, plataformas digitales y redes de distribución.
Regionalización de la estructura directiva: reportes directos al CEO
Otra pieza clave de la reestructuración es la reconfiguración de la jerarquía regional. Los responsables de las cuatro grandes geografías en las que opera Nike pasarán a reportar directamente al consejero delegado, Elliott Hill. Los cargos y responsables son:
- Angela Dong, China
- Carl Grebert, Europa, Oriente Medio y África (EMEA)
- Tom Peddie, Norteamérica
- Cathy Sparks, Asia-Pacífico y Latinoamérica (APLA)
Con este cambio, Nike busca recuperar la conexión con las dinámicas locales y asegurar que la experiencia de las tiendas, las plataformas digitales y los mayoristas influyan de manera más directa en las decisiones corporativas.
Además, los equipos globales de ventas y Nike Direct reportarán al vicepresidente ejecutivo y director financiero, Matt Friend. Hill ha subrayado que esta reconfiguración facilita que el conocimiento práctico de los mercados y de los canales de venta tenga un impacto inmediato en la estrategia general de la compañía.
Contexto y resultados recientes
Nike ha estado inmersa en un proceso de reestructuración de alta dirección durante varios meses, como parte de una estrategia para fortalecer su crecimiento tras años de rendimiento irregular. Entre los cambios relevantes previos a estos movimientos destacan salidas en áreas de sostenibilidad y otros pilares estratégicos, que buscan dotar a Nike de una estructura más ágil y focalizada en resultados.
En el ámbito económico, Nike cerró el primer trimestre del año con un aumento modesto de las ventas del 1%, una señal de fortalecimiento tras trimestres de resultados a la baja. En el periodo que finalizó el 31 de agosto, la compañía registró ventas de 11.720 millones de dólares, frente a 11.589 millones en el mismo periodo del ejercicio anterior, consolidando una ligera mejora interanual. Aun así, Nike cerró 2024 con una caída de ventas del 10% y una reducción del 12% en el cuarto trimestre, evidenciando la necesidad de avanzar con cambios estructurales para retornar a una trayectoria de crecimiento sostenido.
Implicaciones para el negocio y el futuro
- Capacidad de ejecución más ágil: al concentrar la toma de decisiones sobre regiones en el propio CEO y alinear tecnología con operaciones, Nike podría acelerar proyectos estratégicos, desde la innovación de producto hasta la optimización de canales de venta.
- Integración tecnológicos-operaciones: Alagirisamy liderando tecnología y operaciones podría facilitar sinergias entre desarrollo de plataformas digitales, eficiencia de la cadena de suministro y sostenibilidad, fortaleciendo la ejecución operativa.
- Reforzamiento de la conexión local: la reporte directo de las regiones al CEO apunta a una toma de decisiones más sensible a las realidades de cada mercado, lo que podría traducirse en adaptaciones más rápidas de estrategias comerciales y de comunicación.
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Nike continúa avanzando en su proceso de reestructuración para reforzar su modelo de negocio y su presencia global. Con la salida de figuras de alto perfil en las áreas comercial y tecnológica y la consolidación de un liderazgo regional directo ante el CEO, la firma busca mayor agilidad, coherencia entre plataformas y tiendas, y una mayor sensibilidad a las dinámicas de cada mercado. Aunque el año fiscal anterior dejó resultados mixtos, la nueva configuración tiene como objetivo acelerar el crecimiento y consolidar la estrategia de Nike para mantener su liderazgo en la industria de la moda deportiva a nivel mundial.


