La firma de joyería, nacida en 2014 de la mano de la diseñadora Cris Guerra, se reinventa para afrontar una etapa de mayor madurez y expansión. Bajo la reciente marca Moliane, la empresa busca consolidar una identidad más clara y coherente que refleje la experiencia acumulada y las ambiciones de crecimiento tanto en el mercado español como en el europeo.
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Un cambio estratégico impulsado por la trayectoria y la visión de Cris Guerra
En un comunicado oficial, Cris Guerra, fundadora y directora creativa, explica que el cambio de imagen no es solo estético, sino estratégico. “Moliane recoge lo aprendido en estos años y nos permite avanzar con mayor claridad, ambición y coherencia”, señala. La transición de Moncollier a Moliane representa, en sus palabras, una “etapa de madurez” del proyecto, orientada a potenciar la identidad de la marca y a coordinar esfuerzos para un crecimiento más sostenido.
Origen y evolución: de Barcelona a un proyecto profesional y ambicioso
El relato de la marca se remonta a Barcelona, cuna de una creación artesanal que luego dio paso a una estructura más profesionalizada. Este recorrido se refleja en Moliane, que aprovecha la nueva denominación para acelerar su presencia en grandes minoristas y ampliar su red de distribución. En este sentido, la compañía ha reforzado su presencia en tiendas y puntos de venta de El Corte Inglés, donde ya cuenta con un número significativo de espacios y pretende seguir creciendo.
Expansión en El Corte Inglés: presencia y planes de apertura
La estrategia de Moliane para 2026 incluye una expansión notable dentro de El Corte Inglés. Según la compañía, la red de tiendas propias en grandes almacenes ronda las veinte unidades, y la apertura de dos shop-in-shop en marzo marca un hito importante: uno en Pozuelo (Madrid) y otro en Málaga. Este movimiento subraya la apuesta de la firma por combinar presencia física en grandes superficies con su canal on line para maximizar alcance y visibilidad.
Resultados recientes y metas a corto plazo
El año 2025 dejó una señal clara de progreso: la empresa cerró con una facturación bruta de 2 millones de euros. En la ruta hacia 2026, Moliane se plantea alcanzar una facturación de 3,5 millones de euros, con visión a más largo plazo de llegar a 8 millones de euros en 2029. Estas cifras reflejan la confianza en un modelo de negocio que equilibra creatividad, producción y distribución para sostener un crecimiento acelerado.
Un plan híbrido: tiendas propias y presencia en grandes almacenes
La estrategia de Moliane combina una red de tiendas propias con una presencia fortalecida en grandes almacenes. A nivel nacional, la marca ya opera dos tiendas propias y tiene previsto abrir nuevas unidades en 2026, incluida una en una ciudad “clave” para la marca. A medio plazo, el objetivo contempla cinco tiendas físicas propias para 2029, sin contar los espacios que se gestionan dentro de los grandes almacenes.
Enfoque internacional: Europa como prioridad y exploración selectiva de EE. UU.
Más allá de las fronteras españolas, Moliane orienta su crecimiento internacional hacia Europa. Los planes incluyen la consolidación en mercados clave como Benelux, Francia, Italia y Grecia, con una apertura a exploraciones selectivas en Estados Unidos. La marca apunta a un modelo mixto, combinando presencia física y ventas online para adaptar la oferta a diferentes mercados y aprovechar sinergias entre canales.
Estrategia de producto y posicionamiento
Moliane busca capitalizar su experiencia en diseño para presentar colecciones que integren calidad y autenticidad. El reposicionamiento de la marca busca resonar con un público que valora la artesanía, la sostenibilidad en la producción y la capacidad de ofrecer piezas con identidad propia. La compañía trabajará en mantener una línea de producto coherente con la nueva marca, al tiempo que preserva la innovación que ha caracterizado su trayectoria.
Implicaciones para los clientes y el mercado
El rebranding no solo representa una actualización estética; implica una renovada promesa hacia clientes y socios. Los consumidores pueden esperar una experiencia de compra más fluida, con una oferta que se adapta a diferentes mercados y canales. Para los socios comerciales, la estrategia de Moliane implica mayor visibilidad en puntos de venta relevantes y un plan de crecimiento que podría traducirse en oportunidades de colaboración más amplias y sostenibles.
Notas sobre la identidad de marca y el storytelling
La transición de Moncollier a Moliane se enmarca en una narrativa de continuidad y evolución. Mantener la esencia de lo que ha hecho exitosa a la firma—artesanía, diseño cuidado y atención al detalle—mientras se adopta una identidad más moderna es un eje central de la estrategia. Este enfoque busca generar una conexión emocional con clientes que ya conocen la marca y, al mismo tiempo, atraer a nuevos compradores que buscan piezas con historia y personalidad.
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La decisión de rebrand y la consolidación de una presencia sólida en El Corte Inglés marcan un punto de inflexión para Moliane. Con un plan que combina tiendas propias, expansión en grandes almacenes y un enfoque claro en Europa, la firma se posiciona para alcanzar sus metas de facturación para 2026 y, a medio plazo, trazar una senda hacia 2029 que la ubique entre las marcas de joyería contemporánea más relevantes en su segmento.
Fuente: Modaes


