El primer trimestre de 2025 ha sido un periodo complejo para Guess, marcado por una situación financiera que, pese al incremento en las ventas, refleja dificultades en la rentabilidad y un proceso estratégico en plena fase de evaluación y posible cambio de control. La compañía ha cerrado estos primeros meses con unas pérdidas de 31,24 millones de dólares, una noticia que, aunque pueda parecer alarmante a simple vista, revela mucho sobre las circunstancias internas y externas que enfrenta la marca en un contexto global de cambios y desafíos en el sector de la moda y el retail.
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A pesar de que las cifras de ventas muestran un aumento del 9,44% respecto al mismo periodo del año anterior, alcanzando los 647,8 millones de dólares, el detalle de la evolución demuestra cómo los beneficios y la rentabilidad se han visto seriamente afectados por múltiples factores. Uno de los fenómenos más destacados es la integración exitosa de Rag&Bone, una adquisición que, sin duda, ha contribuido al crecimiento de las ventas, especialmente en ciertos segmentos y regiones. Sin embargo, ese mismo esfuerzo en expansión no ha sido suficiente para contrarrestar el impacto negativo que otros aspectos han tenido en los resultados financieros de la firma.
Profundizando en los detalles, las pérdidas operativas de la compañía se elevaron a 33,31 millones de dólares, aumentándose desde los 19,89 millones de dólares del primer trimestre del año anterior. Este incremento en las pérdidas no solo refleja dificultades a nivel de ingresos, sino también un incremento en los gastos, factores que en conjunto han erosionado la rentabilidad. Entre estos gastos, la compañía señala los costes relacionados con alquileres, publicidad y los efectos adversos de los tipos de cambio, que en un contexto global donde las monedas emergen como variables fundamentales, han tenido un impacto relevante en los resultados financieros. La depreciación del dólar frente a otras monedas, sumada a la gestión de gastos en distintas regiones, ha añadido una capa adicional de complejidad a un escenario ya de por sí delicado.
El análisis de la situación por regiones revela matices importantes y distintos escenarios. En Europa, la tendencia a la pérdida se ha visto agravada por un aumento en los gastos operativos, llegando a un margen operativo negativo del 2,9%. La publicidad, en particular, ha sido un elemento clave, incrementándose para sostener la presencia de la marca en mercados competitivos, aunque con un costo que ha reducido los márgenes de beneficio. En América, el margen operativo retrocedió hasta un -10,5%, impulsado principalmente por una disminución en las ventas comparables, combinada con mayores descuentos que, en un mercado tan competitivo como el estadounidense y latinoamericano, son estrategias comunes para mantener la cuota de mercado, pero que a largo plazo perjudican la rentabilidad.
Por otro lado, en Asia, la situación es aún más problemática. La caída de las ventas en la región ha llevado a un margen operativo igualmente negativo, reflejando una difícil recuperación en uno de los mercados tradicionalmente clave para las marcas de moda internacionales. La caída del 20% en las ventas en Asia es significativa y señala que la marca enfrenta desafíos importantes en ese mercado, quizás relacionados con la competencia local, cambios en las preferencias del consumidor, o la interrupción de cadenas de suministro que han afectado su presencia y rendimiento. La suma de estos factores evidencia la dificultad de mantener un crecimiento homogéneo en todas las regiones, con algunas de ellas enfrentando retrocesos que contrarrestan avances en otros.
Frente a esta situación, la dirección de Guess mantiene la postura de análisis y cautela respecto a su futuro, en un contexto en el que aún está en evaluación la oferta de compra presentada por WHP Global. La firma estadounidense, que cuenta con una red de 1.074 tiendas propias y 527 puntos de venta en colaboración con socios globales, ha propuesto una oferta de adquisición por 13 dólares por acción, excluyendo ciertos títulos en manos de los fundadores y otros ejecutivos clave, como Paul y Maurice Marciano y el CEO Carlos Alberini. Este proceso de venta y posible cambio de control refleja una estrategia de la compañía en un momento en el que busca fortalecer su estructura financiera, optimizar su gestión y buscar nuevas vías de crecimiento.
Mientras tanto, Guess continúa trabajando en sus planes de expansión y desarrollo, con expectativas de crecimiento para el resto del año. El crecimiento en ventas, a pesar de las pérdidas, se atribuye en parte a la integración de Rag&Bone, completada en abril de 2024, así como al desarrollo continuo de la línea Guess Jeans. La colaboración con Chalhoub, que implica una asociación que busca potenciar la presencia de la marca en mercados específicos, es otro de los aspectos que la compañía señala como parte de su estrategia de crecimiento. Estas iniciativas buscan diversificar y fortalecer la oferta, además de abrir nuevos canales y oportunidades para la marca en un entorno que, aunque desafiante, presenta oportunidades para aquellos que puedan adaptarse rápidamente a las condiciones cambiantes del mercado global.
En materia de costes, Guess ha tomado medidas proactivas para gestionar su exposición a los aranceles y otros obstáculos comerciales, intentando proteger sus márgenes frente a un escenario de incertidumbre. La gestión de costes ha sido una prioridad, con la intención de limitar el impacto de estos en la rentabilidad y mantener las previsiones de resultados en un contexto de volatilidad. La incorporación de medidas para reducir el impacto de los aranceles refleja una estrategia de adaptación que, en tiempos de incertidumbre, puede marcar la diferencia entre mantener la estabilidad o enfrentarse a mayores pérdidas.
El escenario de la compañía en 2025 es, por tanto, doble. Por un lado, se observan signos de crecimiento, tanto en términos de ventas como en la exploración de nuevos mercados y productos, con la expansión de Rag&Bone y el desarrollo de nuevas líneas de producto como Guess Jeans. Por otro lado, los resultados financieros en el primer trimestre sugieren que aún hay obstáculos importantes que superar, especialmente en la gestión de costes y la recuperación en regiones clave como Asia. La pérdida registrada en estos primeros meses es un aviso de los desafíos que deben abordarse para convertir el crecimiento en rentabilidad sostenida.
Este contexto también refleja las tendencias más amplias en la industria de la moda, donde las marcas internacionales enfrentan una competencia feroz, cambios en las preferencias de los consumidores y presiones macroeconómicas que afectan sus márgenes. La volatilidad de los tipos de cambio, la geopolitización de los mercados y la globalización de la competencia han llevado a las marcas a replantear sus estrategias, centrándose en la innovación, en la diversificación de canales y en la búsqueda de alianzas estratégicas que puedan ofrecer flexibilidad y nuevas oportunidades de crecimiento. La posible venta a WHP representa no solo un cambio en la propiedad, sino también una oportunidad para la firma de reorganizarse y adaptar su modelo a un entorno cada vez más exigente y competitivo.
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En definitiva, el primer trimestre de Guess de 2025 evidencia las complejidades que enfrentan las marcas internacionales en un contexto de recuperación económica y transformación digital. La unión de avances en ventas con pérdidas operativas revela que el camino hacia la rentabilidad requiere cerrar brechas en gestión de costes, adaptación a mercados regionales y optimización de su mix de productos y canales. La estrategia de explorar una venta a un inversor estratégico como WHP también demuestra la búsqueda de nuevas vías de crecimiento y la necesidad de una reestructuración que permita a la marca no solo sobrevivir, sino también consolidarse en un mercado global en constante cambio. La historia de Guess en estos meses ejemplifica cómo las empresas de moda deben navegar en un entorno dinámico, donde la innovación, la gestión continua y la capacidad de adaptación son fundamentales para convertir los desafíos en oportunidades de éxito sostenido.


