Un importante proceso de venta podría situar a Golden Goose entre las operaciones de lujo más relevantes del año. El fondo chino HongShan habría puesto sobre la mesa una oferta de 2.500 millones de euros para adquirir Permira, empresa dueña de la marca italiana. El objetivo sería cerrar la transacción antes de Navidad. Si se concreta, la operación valoraría a Golden Goose en aproximadamente diez veces su beneficio operativo estimado para este ejercicio.
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Contexto y valoración de la oferta
El mercado del lujo continúa moviéndose a gran velocidad, y Golden Goose se ha convertido en foco de una posible gran operación corporativa. La propuesta valoraría la firma a una cifra cercana a los 2.500 millones de euros, cifra que implica una valoración diez veces superior al beneficio operativo previsto para finales de año, contando la deuda y otros pasivos. Este nivel de valoración posicionaría la operación como la compra de lujo más destacada del año, superando acuerdos relevantes ocurridos recientemente en el sector.
Proyección de resultados de Golden Goose
Para el cierre del ejercicio, las estimaciones indican que Golden Goose podría alcanzar un margen bruto de explotación (Ebitda) de alrededor de 250 millones de euros, lo que supondría un crecimiento de aproximadamente un 10% frente al año anterior, cuando el Ebitda se situó en torno a 227 millones de euros. Estas cifras fundamentan la alta valoración que estaría contemplada en la oferta.
Propiedad y estructura accionarial
Actualmente, Golden Goose es mayoritariamente propiedad de Permira, con una participación de aproximadamente el 80%. El restante capital corresponde a Carlyle, que figura como accionista minoritario. Esta estructura de control podría verse influenciada si se confirma la compra, con cambios en la gestión y en el liderazgo estratégico del grupo resultante.
Gobierno corporativo y posibles cambios en la dirección
Entre las posibles repercusiones de una adquisición se rumorea que HongShan podría impulsar cambios en la gestión ejecutiva. En concreto, se ha mencionado la posibilidad de que Marco Bizzarri—con una destacada trayectoria en Gucci, donde ocupó la presidencia ejecutiva entre 2015 y 2023—asuma el puesto de presidente del grupo tras la operación. Bizzarri ya participa en Golden Goose como director independiente, y su llegada podría reemplazar a la actual presidenta Maureen Chiquet, en funciones desde 2020, según los rumores que circulan en el mercado.
Perfil de los accionistas y antecedentes
Permira, con sede en Reino Unido, ha mantenido el control mayoritario de Golden Goose desde 2020, tras la venta de Carlyle, que pasó a ser accionista minoritario. El interés de HongShan, un gigante asiático con un historial de inversiones diversificado en lujo y otros sectores, añade una dimensión internacional significativa al proceso. HongShan gestiona un fondo común considerable (con varios miles de millones de dólares) y ha realizado movimientos estratégicos en compañías previas, incluido su desembarco inicial en el mercado público de algunas de sus participadas.
Acerca de HongShan
El grupo chino ha diversificado su cartera en áreas como automoción y moda de lujo, y ha participado recientemente en inversiones relevantes en marcas como Ami Paris o Amer Sports. Su enfoque en el segmento de lujo, junto con su capacidad de liquidez, le confiere un perfil estratégico para operaciones de gran calibre en el corto plazo.
Implicaciones para el sector del lujo
La posible venta de Golden Goose refleja una tendencia más amplia en el lujo de consolidar marcas y optimizar portafolios a través de adquisiciones estratégicas. Si se cierra la operación, la nueva estructura de liderazgo podría influir en la estrategia de producto, la expansión internacional y las inversiones en marketing y retail, aspectos clave para sostener el crecimiento en un mercado cada vez más competitivo.
Qué podría significar para Permira y Carlyle
Para Permira, la monetización de su inversión en Golden Goose representaría una salida de gran valor, consolidando su posición como gestor de firmas de lujo con alto rendimiento. Por su parte, Carlyle, que mantendría una participación minoritaria en el marco actual, podría verse afectado por el cambio de control y el nuevo reparto de responsabilidades entre el grupo resultante.
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Aunque la oferta de 2.500 millones de euros indica un interés sólido, la concreción de la transacción dependerá de múltiples factores, entre ellos la aprobación regulatoria, la aceptación de la junta y la disponibilidad de fondos por parte de HongShan. El cierre antes de Navidad quedaría sujeto a un proceso de due diligence exhaustivo, ajustes en las condiciones financieras y posibles renegociaciones de los términos para alinear las expectativas de todas las partes involucradas.



