Bobo Choses, la empresa catalana de moda infantil, se encuentra en una trayectoria de transformación significativa que busca posicionarla como un referente en su sector y llevar su facturación a la notable cifra de 200 millones de euros en un futuro cercano. Este ambicioso objetivo está respaldado por un plan de rebranding que se lanzará en 2025, además de la apertura de nuevas tiendas y la búsqueda activa de colaboraciones estratégicas. Fundada en 2008 por Adriana Esperalba junto a una socia, la marca nació de la necesidad de ofrecer una moda infantil de calidad y con estilo. Desde sus inicios, Bobo Choses ha adoptado una narrativa única en cada colección, utilizando cuentos como hilo conductor, lo que le ha permitido conectar emocionalmente con su público y diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo.
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El crecimiento de Bobo Choses ha sido notable desde su entrada en beneficios en 2014, especialmente después de su aparición en la aclamada película «Parásitos» en 2020, lo que catapultó su reconocimiento internacional. Sin embargo, la empresa ahora se enfrenta a un nuevo conjunto de retos y oportunidades. Con un equipo de 80 personas y unos ingresos de 21 millones de euros en el año fiscal 2023, Pim Esperalba, el actual CEO, ha destacado la necesidad de triplicar esas cifras para grabar su nombre en la arena de la moda infantil. La estrategia para alcanzar este objetivo incluye mejorar el mix de productos en su canal multimarca, donde actualmente tiene presencia en más de 600 puntos de venta en 35 países, lo que representa el 80% de su negocio.
La expansión de Bobo Choses se centra especialmente en Asia, donde ha establecido filiales en Japón y Corea del Sur, mercados que ofrecen un gran potencial para la marca. En estos dos países, además, se contempla la apertura de una tienda propia en Tokio en el transcurso del próximo año. Las ventas internacionales representan el 75% de su total, lo que evidencia cómo Bobo Choses ha sabido posicionarse en mercados donde el precio medio de sus productos se percibe como razonable. Mientras que en España, la sensibilidad al precio ha sido un desafío, su estrategia consiste en adaptar su oferta a cada mercado, diversificando desde prendas para bebés hasta ropa para adultos, en busca de ser reconocida no solo como una marca infantil, sino como una opción atractiva para toda la familia.
Además de su enfoque en el crecimiento y expansión de mercado, Bobo Choses mantiene un fuerte compromiso con la sostenibilidad. La producción se lleva a cabo en gran medida en cercanía, concentrándose en el coste y los estándares éticos. La compañía se ha asociado con startups de innovación como Pyratex, que trabajan con fibras sostenibles, alineándose así con un cambio hacia un enfoque más ecológico en la producción de moda. Esto es parte de una tendencia más amplia en el sector de la moda, donde la sostenibilidad ya no es una opción, sino una expectativa del consumidor. Con su colección Iconic, que revisita estampados emblemáticos, Bobo Choses busca ser pionera en sostenibilidad, equilibrando el coste y la calidad sin perder el foco en la estética.
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Bobo Choses está en una encrucijada entre la preservación de su identidad de marca y la necesidad de crecimiento y adaptación a un mercado en constante cambio. La combinación de una sólida historia de marca, una estrategia enfocada en la expansión internacional y un compromiso con la sostenibilidad son los pilares sobre los que la empresa construirá su futuro. La transformación hacia una empresa de 200 millones de euros es un objetivo ambicioso pero alcanzable, siempre que Bobo Choses mantenga su esencia y sepa responder a las demandas del nuevo consumidor global.

