El mercado del lujo ha demostrado una notable resistencia en 2024, con un crecimiento del 10% en la apertura de tiendas en China, consolidando al país como el epicentro del retail de alta gama, a pesar de la incertidumbre económica, las marcas han apostado por expandir su presencia en ciudades clave, manteniendo a China como el 40% del total de aperturas a nivel mundial.
China ha superado a Estados Unidos y Europa en ingresos generados por bienes de lujo, alcanzando 102 mil millones de dólares en 2024. Este crecimiento se atribuye a la expansión de la clase media y la preferencia por marcas internacionales como Hermès, Dior y Louis Vuitton.
Las marcas han diversificado su estrategia, apostando por ciudades de segundo y tercer nivel, donde el consumo de lujo sigue en ascenso. La provincia de Hainan, con su régimen aduanero especial, se ha convertido en un punto clave para el comercio de lujo.
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El auge del comercio digital ha sido determinante en la expansión del lujo en China. Plataformas como Tmall y JD.com han facilitado el acceso a productos exclusivos, ampliando el alcance de las marcas internacionales.
El informe Global Luxury Retail 2024 de Savills destaca que las rentas en ubicaciones prime han aumentado hasta un 24% en ciudades como Nueva York y Londres. Sin embargo, en China, la competencia por espacios comerciales sigue en aumento.
A pesar del auge en 2024, la consultora Savills prevé una desaceleración en la apertura de tiendas de lujo en China para 2025, ya que las marcas se enfocarán en oportunidades más selectivas a corto plazo. Las marcas están recalibrando sus estrategias, priorizando la proximidad al consumidor y explorando nuevos formatos de venta. La competencia en los mercados prime seguirá en aumento, con una presión al alza sobre las rentas comerciales.
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A pesar de la posible desaceleración, China seguirá siendo un actor clave en el mercado de lujo. La combinación de una clase media en crecimiento y estrategias innovadoras garantizará su relevancia en los próximos años.
El lujo ha ignorado la incertidumbre económica y ha mantenido su expansión en China, pero 2025 podría traer ajustes en la estrategia de las marcas. La clave estará en la adaptación a las nuevas dinámicas del consumo y la optimización de la presencia global


