Viajar con mascotas sigue siendo un reto para los catalanes
El vínculo entre los seres humanos y sus animales de compañía ha evolucionado de forma profunda en los últimos años. Cada vez son más quienes consideran a su perro no solo una mascota, sino un miembro más de la familia. Esta transformación social se ve reflejada en las decisiones cotidianas, incluyendo algo tan importante como las vacaciones. Sin embargo, llevar a los animales de compañía en los viajes sigue siendo un desafío para muchos, especialmente en Cataluña, donde el 80% de los dueños de perros encuentra obstáculos a la hora de buscar alojamiento pet friendly.
Con el verano como telón de fondo, los preparativos para viajar con mascota toman protagonismo. Y en ese contexto, plataformas como Rover.com buscan facilitar esta experiencia. La compañía ha lanzado recientemente la tercera edición de su guía “No sin mi perro 2025”, ampliando su cobertura a 12 comunidades autónomas, incluyendo este año a Castilla-La Mancha y la Región de Murcia. Su objetivo es claro: ayudar a las familias que desean viajar sin separarse de sus mascotas.
El deseo de viajar con perros frente a la realidad
Según el estudio más reciente de Rover, el 70% de los catalanes tiene intención de vacacionar acompañado de su perro. No obstante, este deseo se ve muchas veces truncado por factores logísticos, económicos o emocionales. El más mencionado es la dificultad para encontrar alojamientos adaptados a mascotas, situación que afecta al 80% de los encuestados. Además, un 18% indica que solo viajará si encuentra un lugar adecuado para quedarse con su animal.
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Entre las condiciones más valoradas en los alojamientos, destaca el permiso para que la mascota pueda quedarse sola en la habitación. Esta característica es importante para el 88% de los encuestados y absolutamente imprescindible para el 40% de ellos. La falta de esta posibilidad limita la libertad de los tutores de mascotas a la hora de planificar excursiones, salidas o incluso momentos de descanso sin el animal.
Otros factores también influyen: un 21% menciona el transporte como barrera, mientras que un 18% expresa preocupación por el estrés que el viaje pueda generar en el animal. Además, un 14% señala los costes adicionales que conlleva viajar con mascotas como otro de los impedimentos. A pesar de esto, muchos dueños están dispuestos a asumir gastos significativos con tal de no separarse de su compañero peludo: un 54% pagaría hasta 500 euros, un 9% entre 500 y 1.000 euros, y un 12% afirma que pagaría lo necesario, sin importar el monto. En contraste, un 21% no aceptaría ningún coste adicional.
La falta de información sobre destinos pet friendly (11%) y los posibles problemas de comportamiento del animal durante el viaje (4%) también figuran como factores que disuaden a los viajeros.
Destinos preferidos y tipos de entorno ideales
A pesar de las dificultades, la mayoría de los catalanes opta por viajar dentro del territorio nacional. El 75% prefiere moverse por España antes que salir al extranjero, siendo la propia comunidad catalana la primera elección para un 26% de los encuestados. Entre quienes deciden salir, Andalucía se posiciona como la región más elegida (14%), seguida muy de cerca por Aragón (13%). Estas comunidades se han consolidado como destinos amigables con las mascotas, ya sea por la disponibilidad de alojamientos adecuados, por sus espacios naturales o por su cultura receptiva hacia los animales.
En cuanto al tipo de entorno buscado, hay una clara preferencia por los destinos rurales o de montaña, que atraen al 58% de los encuestados. La playa, sin embargo, no se queda atrás: el 33% considera que su destino ideal debe contar con costa. Solo un 10% muestra interés por las opciones urbanas, lo que refleja una tendencia general a buscar naturaleza, tranquilidad y espacios abiertos cuando se viaja con animales.
Este dato revela algo interesante: la experiencia vacacional con perros no es homogénea. Algunos buscan la libertad del mar y la posibilidad de correr por playas abiertas, mientras que otros prefieren la calma de la montaña y las rutas de senderismo. Ambos tipos de destinos son igual de válidos, pero requieren preparaciones y condiciones diferentes para garantizar el bienestar de la mascota.
Cuando no se puede viajar con el perro: alternativas confiables
A pesar de los esfuerzos, no siempre es posible incluir a la mascota en los planes vacacionales. En esos casos, contar con alternativas seguras y de confianza se vuelve crucial. Aquí es donde plataformas como Rover.com ofrecen una solución práctica. Este marketplace, presente en varios países, pone en contacto a dueños de mascotas con cuidadores y paseadores profesionales.
Los servicios que ofrece Rover son variados y se adaptan a distintas necesidades:
Alojamiento de mascotas: el perro se queda en la casa del cuidador.
Cuidado a domicilio: el cuidador pasa la noche en casa del dueño para cuidar del animal.
Guardería de día: el animal pasa el día en casa del cuidador.
Paseos programados: salidas de 30 o 60 minutos con cuidadores especializados.
Visitas a domicilio: para alimentar, jugar y revisar al animal sin moverlo de su entorno.
Una de las ventajas más destacadas del servicio es su flexibilidad: cada experiencia puede personalizarse según las necesidades del animal y del propietario. Esta adaptabilidad no solo aporta tranquilidad, sino que también contribuye a reducir el estrés del animal durante la ausencia de su dueño.
La nueva guía “No sin mi perro 2025” elaborada por Rover es más que una lista de lugares para vacacionar. Es una herramienta práctica pensada para integrar de forma real a los animales en la vida social. Incluye información útil sobre transporte, alojamiento, restaurantes, playas, parques y actividades pet friendly en 12 comunidades autónomas.
La incorporación de Castilla-La Mancha y la Región de Murcia en esta tercera edición amplía el alcance de la guía, mostrando que cada vez más regiones se están adaptando a esta demanda creciente. A medida que más personas buscan compartir sus experiencias con sus mascotas, se hace imprescindible contar con recursos que faciliten esa inclusión.
“El objetivo es claro: que nadie tenga que elegir entre disfrutar sus vacaciones y estar con su perro”, afirma Elia Borrini, directora de crecimiento internacional de Rover. La visión de la empresa está profundamente arraigada en la idea de que los animales forman parte de la familia, y que los momentos importantes —como unas vacaciones— deben incluirlos también.
El auge del turismo pet friendly no es solo una tendencia pasajera; es el reflejo de un cambio cultural más profundo. La forma en que las personas se relacionan con sus animales está transformando sectores enteros, desde el alojamiento hasta el transporte. Cada vez son más los negocios que comprenden el valor de abrir sus puertas a los animales y, sobre todo, de adaptarse a un público que exige empatía y servicios de calidad para sus compañeros peludos.
Cataluña se encuentra en un punto crucial de esta transformación. Si bien los catalanes muestran una clara intención de viajar con sus perros, los desafíos todavía son importantes. La falta de alojamientos adecuados, las limitaciones en el transporte y la ausencia de información clara siguen siendo barreras reales. Sin embargo, el crecimiento de servicios como Rover.com y la publicación de guías específicas demuestran que el camino hacia una sociedad más inclusiva con los animales está en marcha.
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A medida que se afianza esta tendencia, será necesario que más actores —desde instituciones públicas hasta hoteles y agencias de viaje— se sumen al esfuerzo. No se trata solo de ofrecer servicios, sino de reconocer el papel emocional y afectivo que las mascotas ocupan en millones de hogares. Solo entonces será posible hablar de un turismo verdaderamente accesible para todos los miembros de la familia, incluidos aquellos que caminan en cuatro patas.


