Los gatos comprenden de manera más completa el lenguaje humano
Históricamente, se creía que los gatos, aunque inteligentes, eran menos receptivos a las interacciones humanas en comparación con otras mascotas. Sin embargo, esta percepción comenzó a cambiar gracias a recientes hallazgos científicos. Un nuevo estudio realizado por investigadores japoneses descubrió que los felinos pueden formar asociaciones entre palabras y objetos de manera rápida y eficiente, donde lograron superar incluso a bebés humanos en tareas similares. Este descubrimiento no solo cambia nuestra comprensión de las capacidades cognitivas de los gatos, sino que también abre nuevas preguntas sobre la evolución de estas habilidades y su relación con la convivencia humana.
El estudio empleó una técnica conocida como “tarea de cambio”, previamente utilizada para evaluar la capacidad de asociación de palabras y objetos en bebés de 8 a 14 meses. Mediante este método, los investigadores diseñaron un experimento que involucró tanto el interés natural de los gatos como su capacidad de observación. A 31 gatos se les presentaron dos combinaciones de palabras y figuras. Durante la fase de habituación, los gatos observaron estas combinaciones hasta que su interés disminuyó. Luego, en la fase de prueba, se alternaron las combinaciones y se midió el tiempo que los felinos miraban las imágenes en condiciones cambiadas y no cambiadas.
Los resultados fueron reveladores. Los gatos pasaron más tiempo observando las combinaciones modificadas, lo que sugiere que detectaron el cambio y formaron asociaciones rápidas entre palabras y figuras. De manera interesante, esta reacción fue específica a la voz humana. En un experimento de control donde se usaron sonidos electrónicos, no se obtuvo el mismo efecto.
Vea también: Desde enero es obligatorio tener microchip para recetar antibióticos a mascotas
Más sorprendente aún fue la comparación con los humanos. Los gatos demostraron esta habilidad con una exposición mucho más breve que la requerida por los bebés humanos en estudios similares. Mientras que los humanos necesitan al menos cuatro repeticiones de 20 segundos para formar una asociación, los gatos lo lograron con solo unos pocos segundos de exposición.
Implicaciones del descubrimiento
Este hallazgo tiene varias implicaciones importantes:
Capacidades cognitivas de los gatos: El estudio amplía significativamente el conocimiento sobre las habilidades sociales y cognitivas de los gatos, un área que hasta hace poco había recibido menos atención en comparación con los perros.
Evolución de las habilidades: A diferencia de los perros, que fueron seleccionados por su capacidad de trabajar con humanos durante miles de años, los gatos se auto domesticaron y comenzaron a convivir con los humanos hace menos tiempo. Por lo tanto, este estudio sugiere que la habilidad de los gatos para formar asociaciones rápidas podría ser un subproducto de su adaptación a la convivencia con humanos, más que un resultado directo de la selección artificial.
Comparación con otros animales: Algunos animales demostraron sorprendentes habilidades cognitivas relacionadas con la asociación de palabras y objetos. Estas habilidades, que subrayan las diferencias en la adaptación y comunicación entre especies, las poseen:
Perros: Los perros, particularmente aquellos conocidos como “aprendices dotados de palabras”, pueden asociar más de 200 palabras con objetos. Este aprendizaje se logra mediante entrenamiento intensivo, que incluye refuerzos positivos y repeticiones constantes.
Loros grises africanos: Estas aves demostraron una impresionante capacidad para comprender instrucciones auditivas. Son capaces de responder adecuadamente a comandos humanos en entornos controlados, lo que les permitió destacarse como una de las especies más estudiadas en cuanto a habilidades de comunicación.
Bonobos: Mediante interacciones con cuidadores humanos, los bonobos demostraron ser capaces de asociar palabras con lexigramas, una forma de escritura simbólica, según la publicación Smithsonian Magazine. Este comportamiento refleja un alto nivel de comprensión y colaboración entre especies.
Comparación con perros
Los perros fueron por mucho tiempo el centro de atención en estudios sobre comunicación humano-animal. Su capacidad para comprender comandos y asociar palabras con objetos los posicionó como un modelo ideal para explorar estas habilidades. Por el contrario, los gatos, considerados más independientes, habían sido vistos como animales cuya relación con los humanos se limitaba a necesidades básicas, como pedir comida o atención. Este contraste había llevado a subestimar las capacidades cognitivas de los felinos y su habilidad para interpretar señales humanas. No obstante, el nuevo hallazgo liderado por la Universidad de Azabu marca un punto de inflexión.
El descubrimiento de que los gatos pueden formar asociaciones de palabras mejor que los bebés humanos abre nuevas preguntas sobre la evolución de estas habilidades en los gatos. A diferencia de los perros, que fueron seleccionados por su capacidad de trabajar con humanos durante miles de años, los gatos se auto domesticaron y comenzaron a convivir con los humanos hace menos tiempo. Por lo tanto, este estudio sugiere que la habilidad de los gatos para formar asociaciones rápidas podría ser un subproducto de su adaptación a la convivencia con humanos, más que un resultado directo de la selección artificial.
Mecanismos subyacentes: ¿Qué procesos cognitivos permiten a los gatos formar estas asociaciones tan rápidamente?
Comparaciones interespecíficas: ¿Cómo se comparan las habilidades de asociación de palabras de los gatos con las de otras especies, tanto domésticas como salvajes?
Aplicaciones prácticas: ¿Cómo pueden estos hallazgos influir en la crianza y el entrenamiento de los gatos, y en su relación con los humanos?
Vea también: El mercado de alimentación para mascotas en España con crecimiento positivo
El descubrimiento de que los gatos pueden formar asociaciones de palabras mejor que los bebés humanos es un hallazgo revolucionario que cambia nuestra comprensión de las capacidades cognitivas de estos animales. No solo desafía las percepciones anteriores sobre la inteligencia y la receptividad de los gatos, sino que también abre nuevas avenidas para la investigación científica y la comprensión de la evolución de las habilidades cognitivas en animales. A medida que continuamos explorando estas capacidades, es probable que descubramos aún más sobre la compleja y fascinante relación entre los gatos y los humanos.

