Desde enero es obligatorio tener microchip para recetar antibióticos a mascotas
A partir del 2 de enero de 2025, una nueva normativa entrará en vigor en España que prohíbe la prescripción de antibióticos a animales que no estén debidamente identificados con un microchip. Este cambio legal tiene como objetivo fomentar la tenencia responsable, mejorar el seguimiento sanitario de los animales de compañía y contribuir a la lucha contra la resistencia antimicrobiana. Sin embargo, ha generado diversas reacciones y preocupaciones entre veterinarios, asociaciones de rescate y protección animal, y cuidadores de animales.
Según el informe anual de la Fundación Affinity, solo el 27% de los perros y el 4% de los gatos estaban debidamente identificados con microchip en España durante el año 2023. Estas cifras reflejan la necesidad de mejorar la identificación de las mascotas, que se convierte en un factor crucial en la nueva normativa.
Historia del microchip en España
La implantación del microchip obligatorio en animales domésticos en España comenzó en los años 90 y se consolidó con la Ley de Protección Animal de 2011. Esta ley delegó en las comunidades autónomas la regulación de esta medida. El microchip es un sistema de identificación a nivel nacional, gestionado a través de la Red Española de Identificación de Animales de Compañía (REIAC), una base de datos centralizada que integra los registros de las 17 comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas del país.
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Ampliación de la lista de animales
Con la entrada en vigor de la Ley de Bienestar Animal 7/2023, se amplió la lista de animales que deben llevar microchip de manera obligatoria, incluyendo gatos, hurones, conejos y équidos. Además, se estableció que las aves deben ser identificadas mediante anillado desde su nacimiento. Esta medida busca mejorar el control de la población de animales y facilitar la localización de sus responsables en caso de pérdida o abandono.
La obligatoriedad del microchip ha suscitado preocupación entre veterinarios y asociaciones de rescate y protección animal. Algunos voluntarios que colaboran con protectoras, que tradicionalmente colocan el microchip al formalizar una adopción, temen que esta nueva obligación limite su capacidad de rescatar y atender a animales en situación de abandono. Además, el costo del microchip y su implantación puede ser un obstáculo para algunas personas, especialmente en tiempos económicos difíciles.
Dificultades operativas
Las asociaciones de rescate y protección animal también han expresado su preocupación por el impacto operativo de la nueva normativa. La necesidad de identificar a los animales desde el inicio puede dificultar su misión de proteger y encontrar hogares para los animales. Algunos cuidadores de colonias felinas, que ya enfrentan desafíos significativos, temen que esta medida les imponga una carga adicional que podría limitar su capacidad para ayudar a los animales.
Nuevas obligaciones para los medicamentos
Sistema PRESVET
Otro de los cambios significativos que entrarán en vigor el 2 de enero es la obligatoriedad de notificar electrónicamente todas las prescripciones veterinarias de medicamentos, incluidos los antibióticos, a través del sistema PRESVET. Esta plataforma, desarrollada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), centralizará la información sobre el uso de medicamentos tanto en animales de producción como en animales de compañía.
Real Decreto 666/2023
El Real Decreto 666/2023, que regula esta medida, establece que los veterinarios deberán comunicar la prescripción de antimicrobianos con una periodicidad mínima de 15 días. Entre las nuevas exigencias, los veterinarios deberán incluir en las recetas los siguientes datos obligatorios:
Identificación del paciente: En el caso de perros, gatos y hurones, el número de microchip será imprescindible.
Teléfono del responsable del animal.
Teléfono del veterinario.
Indicaciones de uso del antibiótico: Incluyendo si se prescribe con fines curativos o profilácticos y el porcentaje del envase que se recomienda utilizar.
Con esta precisión, la nueva normativa busca garantizar un seguimiento más exhaustivo del uso de medicamentos. Sin embargo, también ha generado inquietudes en el sector debido al aumento de la carga administrativa y la posible hostilidad de algunos cuidadores que no tengan debidamente identificadas a sus mascotas y vean rechazado un tratamiento.
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La nueva normativa que prohíbe la prescripción de antibióticos a animales que no tengan microchip a partir de enero de 2025 es un paso significativo hacia la tenencia responsable y el control sanitario de los animales de compañía. Aunque la medida tiene como objetivo mejorar el seguimiento sanitario y combatir la resistencia antimicrobiana, ha generado diversas reacciones y preocupaciones entre veterinarios, asociaciones de rescate y protección animal, y cuidadores de animales. Es crucial que se implementen medidas de apoyo y educación para facilitar la transición y asegurar que todos los actores involucrados puedan cumplir con la nueva normativa sin comprometer su capacidad para cuidar y proteger a los animales.


