Laika refuerza su compromiso social con más ayudas para animales vulnerables
En un país donde se estima que existen más de tres millones de perros y gatos en estado de abandono, las iniciativas privadas orientadas al bienestar animal adquieren una relevancia creciente. En este contexto, Laika —una de las plataformas líderes en productos y servicios para mascotas en América Latina— ha anunciado un significativo incremento en sus acciones de responsabilidad social durante 2025.
Con un enfoque claro en la protección de animales en situación de calle, la compañía ha intensificado sus esfuerzos para mejorar la calidad de vida de miles de mascotas. Según datos recientes proporcionados por la empresa, solo en lo que va del año han sido beneficiados más de 1,8 millones de animales, cifra que planean duplicar antes de que finalice el 2025.
Desde su fundación, Laika no se ha limitado a operar como una tienda online de productos para mascotas. Su propuesta de valor combina la tecnología con la empatía hacia los animales, desarrollando un modelo de negocio que integra la sostenibilidad social en su núcleo operativo.
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La compañía ha implementado una política que destina parte de los aportes económicos de sus clientes a la financiación de programas de ayuda para animales en situación de vulnerabilidad. Es decir, quienes adquieren productos a través de su plataforma también están contribuyendo indirectamente a la salud y el bienestar de mascotas sin hogar.
“Queremos que nuestras acciones vayan más allá del comercio”, afirmó Camilo Sánchez, CEO de Laika. “Nos motiva la idea de generar un cambio tangible en la vida de los animales abandonados y contribuir a la construcción de una sociedad más consciente y solidaria”.
Más de 900 millones invertidos en 2025… y contando
Durante 2024, Laika destinó aproximadamente 1.000 millones de pesos colombianos a actividades sociales relacionadas con la protección animal. Para 2025, la empresa ya ha canalizado alrededor de $900 millones en los primeros meses del año, y su meta es superar ampliamente la cifra del año anterior. Esta inversión ha sido posible gracias al compromiso de su comunidad de clientes, quienes ven en Laika no solo una opción para cuidar a sus propios animales, sino también una plataforma con propósito.
El impacto de estas iniciativas es evidente: tan solo en el primer semestre del año, más de 1,8 millones de perros y gatos han recibido algún tipo de apoyo, desde alimento hasta atención veterinaria preventiva. Según las proyecciones de la empresa, esta cifra podría duplicarse antes de finalizar el año.
Acciones concretas para el bienestar animal
A diferencia de otras compañías que anuncian compromisos sin mostrar resultados visibles, Laika ha desarrollado un plan de trabajo concreto, distribuido geográficamente en zonas donde la necesidad es crítica. A lo largo de 2025, la empresa ejecutará jornadas de esterilización, brigadas de salud, entrega de alimento y campañas de adopción en localidades como:
La Guajira
Santa Marta
Moñitos (Atlántico)
Coveñas
Buenaventura
Paratebueno y Medina
Estas actividades no solo representan una ayuda directa a los animales, sino también una forma de educar y sensibilizar a las comunidades sobre la importancia del respeto y cuidado hacia los seres vivos que cohabitan con nosotros.
Además de las jornadas médicas, Laika también trabaja con refugios y organizaciones aliadas para distribuir alimentos de calidad y brindar herramientas logísticas que faciliten el rescate y la adopción de animales sin hogar.
Uno de los pilares fundamentales en la estrategia de Laika es la esterilización masiva. Esta medida no solo reduce la reproducción descontrolada de perros y gatos callejeros, sino que también disminuye el abandono futuro, contribuyendo al control poblacional de forma ética y efectiva.
Cada jornada de esterilización representa una oportunidad para cortar el ciclo de reproducción que perpetúa el abandono animal. La mayoría de estas acciones están dirigidas a zonas con altos niveles de pobreza o difícil acceso a servicios veterinarios, donde los recursos públicos son limitados.
Estas intervenciones, aunque menos visibles que una campaña publicitaria o una apertura comercial, generan un impacto profundo y duradero. Además, su ejecución permite fortalecer la relación entre Laika y comunidades locales, cimentando una red de apoyo que va más allá de la transacción económica.
Alianzas estratégicas: clave para escalar el impacto
El crecimiento de Laika en el ámbito social ha sido posible también gracias a la colaboración con fundaciones, veterinarios independientes y organizaciones sin fines de lucro. Estas alianzas permiten que las ayudas lleguen a más rincones del país, especialmente a comunidades que tradicionalmente han estado fuera del radar de las grandes iniciativas empresariales.
Por ejemplo, en muchas de las brigadas realizadas en 2024 y proyectadas para 2025, Laika ha trabajado con voluntarios locales, fomentando un sentido de pertenencia y responsabilidad compartida.
Además, al integrar esfuerzos con gobiernos locales y actores comunitarios, las campañas de adopción se vuelven más efectivas y sostenibles en el tiempo. No se trata solo de rescatar animales, sino de asegurar que encuentren un hogar responsable y comprometido.
Otro de los factores que han impulsado el crecimiento de estas acciones es el respaldo de los propios usuarios de Laika. Cada compra que realizan en la plataforma genera un aporte indirecto a estas iniciativas. Pero además, muchos de ellos participan activamente en las campañas de adopción o donan productos que son entregados en los refugios.
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Esta comunidad solidaria se ha convertido en un motor clave para el desarrollo del impacto social de la empresa. Según Sánchez, el objetivo es seguir cultivando esta cultura de empatía y colaboración entre clientes, colaboradores y aliados.
Visión a futuro: integrar el bienestar animal en el desarrollo social
Con este enfoque, Laika demuestra que el cuidado de los animales puede y debe formar parte de la agenda de desarrollo social. Su modelo combina tecnología, comercio y responsabilidad social en un esquema que otras empresas podrían replicar.
No se trata solo de resolver un problema puntual, sino de cambiar la relación que tenemos como sociedad con los animales. En un país donde el abandono animal es un fenómeno estructural, iniciativas como estas ofrecen un camino viable hacia una convivencia más justa y solidaria.
Laika no solo está vendiendo productos: está generando conciencia, empoderando comunidades y devolviendo la dignidad a miles de animales que antes eran invisibles. Y lo hace con datos, con hechos, y sobre todo, con constancia.

