La veterinaria Mónica Díaz recomienda incluir huevo en la dieta canina por sus beneficios nutricionales
El cuidado y la alimentación de las mascotas han evolucionado significativamente en los últimos años. Cada vez más personas buscan ofrecer a sus perros dietas naturales, equilibradas y alejadas de los ultraprocesados. En este contexto, ciertos alimentos de consumo humano han ganado protagonismo como alternativas nutritivas y seguras, siempre que se administren de forma adecuada. Entre ellos, el huevo ocupa un lugar especial.
La veterinaria Mónica Díaz, reconocida en redes sociales por su labor divulgativa sobre nutrición animal, ha explicado en una reciente publicación que incluir huevo en la dieta de los perros puede aportar grandes beneficios para su salud, aunque advierte que no todas las formas de prepararlo son igual de convenientes. Su mensaje ha despertado gran interés entre los dueños de mascotas que buscan opciones naturales y efectivas para mejorar la alimentación de sus animales.
El huevo, una fuente natural de nutrientes esenciales
Según la especialista, el huevo es uno de los alimentos más completos y equilibrados que se pueden incorporar a la dieta canina. Su composición incluye proteínas de alta calidad biológica, grasas saludables, vitaminas y minerales que favorecen múltiples funciones del organismo del perro.
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Entre los principales nutrientes del huevo destacan:
Proteínas completas, que aportan los aminoácidos esenciales necesarios para el desarrollo muscular y la reparación de tejidos.
Grasas buenas, en especial ácidos grasos insaturados que favorecen la salud cardiovascular y la función cerebral.
Vitaminas A, D, E y del complejo B, fundamentales para mantener una piel sana, una buena visión y un metabolismo equilibrado.
Minerales como hierro, fósforo y selenio, que fortalecen el sistema inmunológico y la estructura ósea.
Colina y luteína, dos compuestos con propiedades antioxidantes que protegen las células y benefician la función hepática.
La veterinaria Díaz enfatiza que, si bien estos nutrientes son valiosos, la forma en que se ofrece el huevo influye directamente en la biodisponibilidad —es decir, en la capacidad del organismo del perro para absorber y aprovechar esos nutrientes.
Formas de incluir el huevo en la dieta del perro
En su análisis, Mónica Díaz distingue tres formas principales de incorporar el huevo en la dieta de los perros: crudo, cocido o semicocido. Cada una de ellas presenta ventajas y desventajas que los dueños deben considerar antes de elegir.
1. Huevo crudo: la opción más natural, pero con precauciones
La veterinaria explica que dar el huevo crudo es la manera más sencilla de conservar intactos todos los nutrientes, ya que el calor puede destruir parte de las vitaminas y enzimas naturales. Sin embargo, advierte que esta opción requiere precaución respecto a la procedencia del alimento.
“Es fundamental asegurarse de que sea un huevo fresco, de buena calidad y preferiblemente campero o ecológico”, señala Díaz.
El motivo es que los huevos industriales o mal conservados pueden aumentar el riesgo de contaminación bacteriana, especialmente por Salmonella. Además, la clara de huevo cruda contiene una sustancia llamada avidina, que puede reducir la absorción de la biotina (vitamina B7), esencial para el pelaje y la piel del perro. Por esta razón, aunque el huevo crudo es nutritivo, no siempre es la opción más segura.
2. Huevo cocido: fácil de digerir, pero con menor valor nutricional
Otra alternativa común es ofrecer el huevo cocido. Según Díaz, al cocinarlo completamente se destruyen posibles bacterias y se facilita la digestión, por lo que resulta una opción segura para la mayoría de los perros.
No obstante, el proceso de cocción prolongado reduce parte de su valor nutricional, ya que algunas vitaminas son sensibles al calor. En particular, disminuye la biodisponibilidad de antioxidantes y grasas saludables presentes en la yema.
“Aporta proteína, pero con menor biodisponibilidad de vitaminas”, puntualiza la veterinaria.
Por ello, aunque el huevo cocido es más digerible y seguro, su aporte nutricional no es tan completo como en otras formas de preparación.
3. Huevo semicocido o pasado por agua: el equilibrio ideal
La opción que Mónica Díaz considera más recomendable es el huevo semicocido o pasado por agua, ya que combina seguridad alimentaria y alto valor nutricional.
En este punto, la especialista explica que cocinar la clara parcialmente permite inactivar la avidina y eliminar el riesgo bacteriano, mientras que mantener la yema líquida conserva las grasas buenas, la colina, la luteína y los antioxidantes.
“Cocinar la clara inactiva la avidina y dejar la yema líquida conserva grasas buenas, colina, luteína y antioxidantes. Es la forma más equilibrada y segura de aprovechar el huevo”, detalla Díaz.
Este método, además de conservar gran parte de los nutrientes, resulta muy apetecible para los perros, lo que lo convierte en una forma práctica de complementar su dieta regular.
Cuántas veces a la semana se puede ofrecer huevo
Aunque Mónica Díaz no establece una frecuencia universal —ya que las necesidades varían según el tamaño, peso y nivel de actividad del perro—, la mayoría de los expertos en nutrición canina coinciden en que uno o dos huevos por semana son suficientes para un perro adulto de tamaño medio.
El huevo puede ofrecerse como complemento a su comida habitual o integrarse en recetas naturales, siempre controlando las cantidades para evitar un exceso de calorías o grasa. En perros con sobrepeso o con enfermedades hepáticas, conviene consultar previamente con el veterinario antes de incorporarlo de manera regular.
Beneficios observables en la salud del perro
Cuando se incluye de forma adecuada, el huevo puede generar efectos visibles en el bienestar del animal. Entre los principales beneficios que destacan los veterinarios se encuentran:
Pelaje más brillante y resistente, gracias al aporte de biotina, zinc y ácidos grasos.
Mayor energía y vitalidad, por el alto contenido de proteínas y vitaminas del complejo B.
Refuerzo del sistema inmunológico, gracias al selenio y la vitamina D.
Mejor digestión y salud intestinal, al incorporar un alimento natural y sin aditivos.
Estos efectos, sin embargo, se observan gradualmente y deben acompañarse de una dieta equilibrada, ejercicio regular y controles veterinarios periódicos.
El papel de las redes sociales en la educación nutricional animal
El consejo de Mónica Díaz se viralizó rápidamente en redes sociales, donde miles de dueños de mascotas compartieron sus experiencias y agradecieron la claridad de su explicación. Una usuaria comentó:
“Yo se lo doy de todas las formas, pero está genial saber cuál es la que le va a ir mejor, gracias”.
El impacto de este tipo de publicaciones demuestra cómo los profesionales veterinarios utilizan las plataformas digitales para promover una alimentación más consciente y saludable en los animales de compañía. A través de videos cortos y consejos prácticos, los especialistas logran acercar información científica al público general, ayudando a desterrar mitos comunes sobre la nutrición animal.
Alimentación natural: una tendencia que sigue creciendo
La recomendación de incluir huevo en la dieta canina se enmarca dentro de una tendencia más amplia: la búsqueda de una alimentación natural y equilibrada para las mascotas. Cada vez más tutores optan por dietas frescas, caseras o crudas controladas, conocidas como BARF (Biologically Appropriate Raw Food), que priorizan ingredientes naturales frente a los ultraprocesados.
Sin embargo, los veterinarios insisten en la importancia de hacerlo bajo supervisión profesional, ya que un exceso o deficiencia de nutrientes puede alterar el equilibrio del organismo animal. La clave, como recalca Díaz, está en la moderación, la calidad del alimento y la correcta preparación.
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En definitiva, el huevo representa un alimento altamente beneficioso para los perros, siempre que se ofrezca de forma segura y equilibrada. Su aporte de proteínas, vitaminas, antioxidantes y grasas saludables lo convierte en un complemento ideal dentro de una dieta natural.
La veterinaria Mónica Díaz resume su postura en una frase que sintetiza el enfoque responsable de la nutrición animal:
“El huevo es muy nutritivo para los perros, pero hay mejores y peores formas de ofrecerlo”.
Su recomendación invita a los dueños a informarse, consultar a su veterinario y priorizar siempre la calidad y el bienestar del animal por encima de las modas o tendencias.

