Ventas de autos nuevos baten récord en Uruguay impulsadas por auge eléctrico
El mercado automotor uruguayo atraviesa un momento histórico. Septiembre de 2025 se consolidó como el mes con mayor cantidad de autos 0 km vendidos en casi una década, impulsado en gran medida por el crecimiento de los vehículos eléctricos y los SUV. Con 7.005 unidades matriculadas, el sector superó ampliamente las expectativas de los concesionarios y marcó un hito que no se veía desde diciembre de 2016, cuando el país había alcanzado un máximo de 7.245 automóviles nuevos comercializados.
A diferencia de aquel entonces, en que el aumento de ventas se explicó por modificaciones impositivas que llevaron a muchos uruguayos a adelantar sus compras, el récord actual no se debe a un estímulo fiscal coyuntural, sino a un cambio estructural en las preferencias de los consumidores y en la oferta del mercado.
Un récord que refleja un cambio profundo
De acuerdo con datos de la Asociación del Comercio Automotor del Uruguay (ACAU), las ventas de septiembre superaron en casi un 20% las del mes anterior y en un 29% las del mismo período de 2024. El gerente de ACAU, Ignacio Paz, explicó que esta tendencia está directamente vinculada con la expansión del segmento eléctrico, que ha dejado de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en un componente relevante del parque automotor nacional.
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“El crecimiento que observamos no tiene precedentes recientes y se explica fundamentalmente por la irrupción de los autos eléctricos y, en particular, de los SUV eléctricos”, señaló Paz. Según sus estimaciones, el año pasado se vendieron 10.942 SUV, mientras que en 2025 esa cifra ya roza las 16.000 unidades, de las cuales unas 5.000 son eléctricas.
Estas cifras confirman una tendencia que se consolida año a año: el interés del consumidor uruguayo por la movilidad sustentable, motivado por razones económicas, tecnológicas y ambientales.
El factor eléctrico: ahorro, incentivos y madurez del mercado
El crecimiento de los autos eléctricos no responde únicamente a una moda o al deseo de innovar. Los expertos coinciden en que hay factores económicos concretos que están incentivando la adopción de este tipo de vehículos.
Por un lado, la energía eléctrica es ocho veces más barata que los combustibles tradicionales, lo que supone un ahorro sustancial para los usuarios en términos de costos operativos. Por otro, los vehículos eléctricos gozan de exoneraciones tributarias parciales, entre ellas la reducción del 50% en la patente de rodados, lo que mejora aún más su competitividad frente a los modelos a combustión.
A esto se suman las políticas comerciales agresivas de las marcas importadoras y distribuidoras, que han apostado a reducir los precios de los modelos eléctricos para acercarlos al promedio del mercado. “Hay buenas campañas que han dado resultados y están haciendo estos números posibles”, afirmó Paz, destacando el papel del marketing y la financiación flexible en la expansión del segmento.
Otro de los elementos que explican el dinamismo del mercado automotor es el comportamiento estable del dólar, que ha permanecido en niveles bajos y predecibles durante buena parte del año. Esta situación ha favorecido las importaciones y ha permitido mantener precios competitivos para el consumidor final.
“El dólar bajo y sostenido ha sido un factor clave. Permite mantener precios estables y da margen para que las concesionarias puedan ofrecer descuentos y promociones sin comprometer su rentabilidad”, indicó el gerente de ACAU.
El contexto económico general también contribuye a esta expansión. Uruguay mantiene una inflación controlada y una política monetaria previsible, lo que otorga confianza al consumidor y al empresario. Estas condiciones han sido fundamentales para sostener la demanda en un sector que históricamente es sensible a los vaivenes económicos.
El último informe de ACAU revela que el 27% de los autos de pasajeros vendidos en 2025 son eléctricos, una cifra que representa un salto significativo en comparación con años anteriores. Si se incluyen los utilitarios y vehículos de carga, el porcentaje se reduce a 18,75%, debido principalmente a las limitaciones de autonomía que aún presentan los modelos eléctricos de mayor tamaño.
Sin embargo, el crecimiento sostenido del segmento sugiere que el país se encuentra en una fase de transición energética en el transporte, alineada con las metas ambientales del gobierno uruguayo y los compromisos internacionales en materia de reducción de emisiones.
Las políticas públicas también han desempeñado un papel clave. En los últimos años, se ha fortalecido la red de infraestructura de carga eléctrica, con más de 200 puntos distribuidos en todo el territorio nacional, impulsados tanto por UTE como por empresas privadas. Esta mejora en la cobertura ha reducido una de las principales barreras a la adopción de vehículos eléctricos: la ansiedad por la autonomía.
perspectivas optimistas para el cierre del año
Con el mejor mes de ventas en lo que va de 2025, las proyecciones del sector son alentadoras. Hasta septiembre, se registraron 50.955 vehículos nuevos vendidos, lo que supone un incremento del 11% respecto al mismo período de 2024.
Para igualar o superar el récord histórico del año pasado —cuando se vendieron 65.909 unidades—, el mercado debería colocar unas 14.954 unidades adicionales antes de diciembre. Aunque no todos los analistas se atreven a garantizar que se alcanzará esa cifra, el consenso es que 2025 cerrará como uno de los mejores años en la última década para la industria automotriz uruguaya.
“No sabemos si se romperá el récord absoluto, pero indudablemente será un muy buen año”, afirmó Paz, subrayando que la tendencia se mantiene positiva y que la diversificación del mercado —con nuevas marcas, modelos y tecnologías— promete sostener el dinamismo más allá de este ciclo.
A pesar de los avances, el sector enfrenta desafíos importantes. Uno de ellos es la infraestructura de carga, que si bien ha mejorado, todavía presenta desigualdades entre el interior y la capital. Montevideo concentra la mayor parte de los cargadores rápidos, mientras que en zonas rurales o de baja densidad poblacional la cobertura sigue siendo limitada.
Otro reto es el precio inicial de los autos eléctricos, que continúa siendo superior al de los vehículos tradicionales, a pesar de las rebajas y las facilidades de financiamiento. Este diferencial, aunque cada vez menor, sigue siendo un obstáculo para ciertos segmentos de consumidores.
Por último, las concesionarias y talleres deberán adaptarse a las nuevas demandas técnicas del parque automotor eléctrico, invirtiendo en capacitación y herramientas especializadas para mantener y reparar estos vehículos, que difieren significativamente en su estructura y componentes respecto a los de combustión interna.
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El récord de ventas alcanzado en septiembre no solo representa un éxito coyuntural para la industria, sino que marca un punto de inflexión en la movilidad uruguaya. El consumidor local está adoptando criterios de compra más racionales, priorizando la eficiencia energética, el ahorro y la sustentabilidad.
Uruguay, pionero en energías renovables, parece estar trasladando ese liderazgo al ámbito del transporte. Si la tendencia continúa, el país podría posicionarse en los próximos años como uno de los líderes regionales en electromovilidad, un logro que combina innovación tecnológica, estabilidad económica y conciencia ambiental.

