Una propuesta gastronómica consciente y flexible aterriza en Carrasco con novedades
La marca uruguaya Gabbs Power Salads se prepara para abrir un nuevo capítulo en su historia: su llegada a Arocena Mall, en Carrasco. Esta apertura marca mucho más que un crecimiento territorial: es la evolución de un concepto gastronómico que nació con una mirada diferente sobre la alimentación y que, con cada paso, refuerza su identidad, adaptándose a las necesidades del consumidor moderno.
Lo que comenzó como un pequeño emprendimiento personal, hoy se consolida como una marca en expansión con un proyecto integral que busca posicionarse como una opción saludable, práctica y de calidad en el mercado gastronómico uruguayo.
La historia de Gabbs está estrechamente ligada a la trayectoria vital de su fundador, Diego Beinhacker. Ingeniero industrial de formación, Beinhacker atravesó un momento de inflexión personal en 2016, año en el que decidió emprender un viaje por el sudeste asiático. Ese recorrido, lejos de ser meramente turístico, se convirtió en una experiencia transformadora. No solo lo llevó a replantearse su rumbo profesional, sino que también motivó un cambio profundo en su estilo de vida: adoptó una alimentación vegetariana y se conectó con la idea de que los alimentos pueden ser un motor de bienestar.
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De regreso a Montevideo, detectó un vacío en la oferta local: había pocas opciones de ensaladas que fueran realmente completas, sabrosas y con una identidad propia. Así nació Gabbs, como una respuesta a esa carencia, pero también como una manera de canalizar su deseo adolescente de tener un restaurante, un sueño que había permanecido latente.
El primer local abrió en Ciudad Vieja, en una ubicación estratégica junto a Plaza Zabala. Aunque era pequeño, rápidamente captó la atención de un público que valoraba las opciones nutritivas, el diseño cuidado y el enfoque accesible pero de alta calidad. La propuesta basada en wraps, bowls y ensaladas se convirtió en un sello de identidad.
Tras consolidarse en tres locales, Gabbs apuesta ahora por Carrasco. Pero no se trata solo de abrir una nueva tienda: el concepto evoluciona. El nuevo espacio en Arocena Mall será el más completo hasta el momento, con una propuesta extendida que incluye café de especialidad, pastelería artesanal, un punto de venta para takeaway y un sistema de pago automatizado mediante tótem.
Este formato responde al deseo de ampliar el abanico de momentos de consumo. Beinhacker lo describe como una propuesta “más para todo el día”, que acompaña los distintos ritmos de vida: desde un desayuno rápido y saludable, hasta un almuerzo corporativo o una merienda con café y dulces artesanales.
La elección de Carrasco no fue aleatoria. Desde hace tiempo la zona estaba en el radar de la marca, tanto por la demanda de clientes que solicitaban presencia allí como por la propia proyección estratégica. Carrasco, con su equilibrio entre residencial y comercial, se presenta como un entorno ideal para consolidar una comunidad en torno al estilo de vida que Gabbs propone.
“Uruguay es un país de escala acotada, por eso cada nueva apertura debe ser pensada con mucho criterio”, sostiene Beinhacker, quien destaca la importancia de ubicarse en zonas con circulación, diversidad de públicos y hábitos de consumo alineados con la propuesta.
UNA MARCA QUE CRECE SIN APURARSE
A diferencia de otros modelos que apuestan por un crecimiento acelerado y una fuerte presencia mediática, Gabbs ha apostado por una expansión orgánica. Cada nuevo paso ha sido acompañado por un proceso de consolidación, aprendizaje y diálogo con su comunidad.
La apuesta está en construir algo sostenible, que no dependa de tendencias pasajeras ni de la lógica del “fine dining”. “Queremos ser una opción diaria, confiable, de esas que uno incorpora naturalmente a su rutina”, explica Beinhacker.
Esta filosofía se refleja en detalles que van desde el tamaño de las porciones y la frescura de los ingredientes hasta la atención al cliente. El compromiso es hacer las cosas bien, sin apuros y con un fuerte foco en la calidad.
La marca ha ido incorporando además nuevas líneas de negocio como la venta corporativa, alianzas con empresas y programas de fidelización. Una de las estrategias más recientes fue la incorporación al programa de beneficios del banco Santander, lo que permite llegar a nuevos públicos y reforzar el posicionamiento como una marca valorada también en el ámbito empresarial.
INNOVACIÓN EN EXPERIENCIA Y AUTOGESTIÓN
El nuevo local en Carrasco también suma tecnología como valor agregado. Uno de los cambios más notables es la implementación de un sistema de autogestión mediante tótems de pago, una tendencia que crece en el mundo gastronómico por su eficiencia y facilidad de uso.
Esta innovación busca optimizar la experiencia del usuario, reducir tiempos de espera y permitir una interacción más fluida y moderna, sin perder el contacto humano cuando sea necesario. A su vez, se alinea con las expectativas de un consumidor cada vez más habituado a la digitalización, pero que sigue valorando la autenticidad.
En el diseño de la experiencia de compra, Gabbs ha sabido encontrar un equilibrio entre lo práctico y lo emocional, proponiendo un modelo de restaurante rápido que no sacrifica calidad ni calidez.
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De cara al segundo semestre del año, el gran desafío será consolidar el funcionamiento del local en Carrasco. La expectativa no está solo en los números: se busca generar comunidad, lograr que el nuevo espacio sea parte de la rutina de sus habitantes y trabajadores, y convertirse en una referencia de alimentación consciente en la zona.
El foco está en mejorar continuamente, tanto desde lo operativo como desde lo económico. Pero sobre todo, en mantener el espíritu original del proyecto: ofrecer una opción coherente, cuidada y cercana.
Con una propuesta que combina sabor, nutrición, diseño, atención y tecnología, Gabbs Power Salads reafirma su identidad como una marca que evoluciona junto a su comunidad. Su expansión es, en realidad, una consecuencia natural de una visión clara y de un compromiso sostenido con hacer las cosas bien.
