Startup uruguaya impulsa la creación de contenido desde nuevas locaciones
En un entorno digital donde el contenido visual es rey, la elección del lugar desde donde se graba o se fotografía puede marcar la diferencia entre pasar desapercibido o volverse viral. Bajo esta premisa nació Espot, una startup uruguaya que ha revolucionado la forma en que influencers, marcas y creadores de contenido acceden a locaciones estéticas, funcionales y versátiles para sus producciones.
Comparada a menudo con un «Airbnb de locaciones», Espot conecta anfitriones con espacios singulares —ya sea una terraza con vista panorámica, un living minimalista, una cancha de básquet, o una cocina abierta— con quienes buscan escenarios únicos para sus contenidos. Fundada por Diego Centurión, Mateo López Bravo y Leo Fernández Chaves, la plataforma está a punto de dar su primer gran salto internacional: su desembarco en el competitivo mercado argentino.
Cómo nació espot: de una idea validada a un negocio regional
La historia de Espot comenzó en Uruguay como parte del programa de Validación de Ideas de Negocio impulsado por ANDE y ANII. Allí, sus fundadores identificaron una necesidad que no estaba siendo atendida: encontrar lugares con buen diseño, iluminación y estética visual para la producción de contenido, sin tener que recurrir a costosas productoras o largos procesos de scouting.
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En apenas un par de años, Espot logró consolidar una base de más de 100 locaciones activas en todo el territorio uruguayo. Espacios que se adaptan a diferentes estilos y formatos de producción, con la particularidad de estar previamente curados por el propio equipo para garantizar calidad, coherencia y usabilidad. A través de alianzas estratégicas, una comunidad en crecimiento y el boca a boca entre influencers, la startup ha crecido con pasos firmes en un entorno digital cada vez más competitivo.
Argentina: un salto estratégico guiado por la demanda
El plan de expansión estaba en el horizonte desde el inicio, pero fue el propio mercado el que aceleró los tiempos. Una campaña de comunicación en Uruguay, apoyada por influencers locales, generó un impacto inesperado en redes sociales del otro lado del río. En cuestión de semanas, comenzaron a llegar solicitudes desde Argentina: tanto creadores buscando espacios como propietarios de locaciones queriendo sumarse a la plataforma.
“Notamos una demanda espontánea desde Buenos Aires que no podíamos ignorar”, señala Mateo López Bravo. “Ya teníamos mapeadas ciudades como Buenos Aires y Ciudad de México por su relevancia en el ecosistema creativo, pero lo que ocurrió fue una validación directa del mercado”.
La entrada a Argentina, sin embargo, no se improvisó. Para garantizar una operación eficiente y cercana, Espot concretó una alianza con una profesional uruguaya radicada en Buenos Aires, con experiencia en publicidad y amplio conocimiento del entorno local. Este acuerdo permite mantener la curaduría personalizada y asegurar que la experiencia de anfitriones y usuarios siga siendo fluida, incluso en un país nuevo.
Uno de los grandes desafíos que enfrenta Espot en esta etapa de crecimiento es la necesidad de escalar sin perder la calidad que ha caracterizado su servicio. Actualmente, gran parte de la gestión de locaciones, revisión de fotos y publicación en la web se realiza de manera manual. Aunque esta modalidad permite mantener el control del contenido, también representa un cuello de botella para su crecimiento.
“Tenemos una larga lista de espacios en espera para ser publicados, pero todo el proceso aún es artesanal”, explica Leo Fernández Chaves. El equipo ya trabaja en una versión más automatizada de la plataforma que incluirá buscadores, filtros por categorías, y eventualmente una aplicación que permita a anfitriones y creadores gestionar reservas sin intervención directa del equipo.
La visión es clara: una herramienta digital intuitiva, donde el proceso de reserva sea tan fluido como en cualquier app de alojamiento o movilidad. Sin embargo, los fundadores saben que llegar a ese punto requiere inversión en desarrollo tecnológico y tiempo para adaptar el servicio a nuevos mercados sin perder la esencia que los ha diferenciado.
La importancia de la curaduría en la experiencia del usuario
Desde sus inicios, uno de los pilares fundamentales de Espot ha sido la calidad visual y conceptual de las locaciones que ofrece. No se trata solo de listar espacios disponibles, sino de garantizar que cada lugar cumpla con ciertos criterios de iluminación, diseño y versatilidad para que los creadores puedan generar contenido de alto impacto.
En algunos casos, el equipo se encarga de realizar las sesiones fotográficas de los espacios. En otros, asesoran a los anfitriones para que puedan enviar imágenes útiles y representativas. Además, han desarrollado una guía visual para anfitriones, que busca estandarizar la calidad de las imágenes y facilitar la selección por parte de los usuarios.
Como parte de su evolución, Espot prepara una nueva sección denominada “Big Spots”, destinada a producciones de mayor escala. Estos espacios estarán pensados para rodajes más complejos, como comerciales o sesiones fotográficas profesionales, y abarcarán desde casas de campo hasta bodegas, estudios amplios o escenarios naturales.
Un modelo de negocio simple, pero eficiente
El funcionamiento de la plataforma es sencillo: los anfitriones definen un valor por hora para el uso de su espacio, en conjunto con el equipo de Espot. La plataforma cobra una comisión del 15% sobre cada alquiler concretado, permitiendo que los ingresos se dividan entre quienes proveen los espacios y la startup que gestiona la conexión.
Este modelo ha demostrado ser atractivo tanto para propietarios de locaciones como para creadores, ya que permite monetizar activos infrautilizados y acceder a lugares que de otro modo serían inaccesibles o desconocidos para la mayoría.
La llegada a Argentina es solo el primer paso de una expansión más ambiciosa. Espot tiene puesta la mira en Ciudad de México, uno de los principales hubs creativos de América Latina, aunque sus fundadores son conscientes de que ese salto requerirá una infraestructura más robusta y un plan de marketing mucho más agresivo.
Además, ya han recibido señales de interés desde Madrid, donde residen actualmente dos de sus fundadores. Las conversaciones con agencias creativas y posibles socios locales ya están en marcha, con el objetivo de explorar oportunidades en Europa sin perder el foco en consolidar la operación regional.
“Sabemos que hay una gran oportunidad para este modelo en distintos países”, explica Fernández Chaves. “Pero queremos expandirnos con responsabilidad. Nuestra fortaleza ha sido siempre la cercanía, el trato directo y la flexibilidad. Queremos crecer sin perder esa identidad”.
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Espot es un ejemplo de cómo las necesidades emergentes del ecosistema digital pueden convertirse en oportunidades de negocio con impacto tangible. En un contexto donde cada detalle visual importa, ofrecer acceso a locaciones únicas se ha vuelto un recurso valioso para miles de creadores. Con una propuesta clara, un equipo comprometido y una comunidad en expansión, esta startup uruguaya promete convertirse en un referente regional para la producción de contenidos.
Su éxito no solo radica en la tecnología, sino también en su enfoque humano y en la atención personalizada que ofrecen. Y si logran mantener ese equilibrio en su crecimiento internacional, es probable que pronto veamos a Espot convertirse en una herramienta imprescindible para creadores en toda Iberoamérica.

