Maximiliano Saporito asumirá la dirección de Scotiabank Uruguay en noviembre
Scotiabank Uruguay inicia una nueva etapa en su liderazgo con el nombramiento de Maximiliano Saporito como su próximo CEO a partir del 1º de noviembre. La decisión marca un paso relevante en la estrategia de crecimiento y consolidación del banco en el país, tras el anuncio de salida de Horacio Correge, quien ocupó la posición desde 2018 y condujo a la institución a un período de expansión y fortalecimiento en el mercado financiero uruguayo.
El nuevo ejecutivo no es un desconocido dentro de la organización. Saporito ha desarrollado una sólida carrera dentro de Scotiabank, desempeñándose como responsable de Banca Retail & Pymes, área clave para la vinculación del banco con empresas locales y clientes particulares. Su experiencia, combinada con un profundo conocimiento del entorno financiero y del negocio regional, fue determinante para su elección como sucesor natural de Correge.
Un cambio en continuidad: liderazgo y estrategia
El nombramiento de Maximiliano Saporito no representa un cambio de rumbo drástico, sino una evolución estratégica. Scotiabank Uruguay ha venido reforzando su posicionamiento como un banco con enfoque en la banca universal, integrando productos para distintos segmentos, pero con una apuesta clara hacia la eficiencia digital y la atención personalizada.
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Durante los últimos años, el banco ha invertido significativamente en tecnología y transformación digital, adaptando metodologías ágiles que le permiten ofrecer servicios más rápidos, seguros y alineados a las necesidades del cliente moderno. Bajo el nuevo liderazgo, se espera que esta línea de innovación continúe, con especial énfasis en el desarrollo de herramientas digitales, financiamiento para Pymes y expansión del portafolio de productos.
El contexto también favorece esta transición. Uruguay se ha posicionado como un centro financiero estable y confiable en la región, con un sistema bancario sólido y niveles de digitalización que crecen sostenidamente. En ese escenario, Scotiabank busca no solo mantener su relevancia, sino también ganar participación en segmentos de alto valor, apostando por la confianza y el servicio como factores diferenciadores.
La impronta de Horacio Correge
El liderazgo de Horacio Correge durante más de cinco años dejó una huella importante. Su gestión se caracterizó por un proceso de modernización del banco, tanto a nivel tecnológico como operativo. Bajo su conducción, Scotiabank Uruguay fortaleció su presencia en segmentos de clientes con mayor poder adquisitivo, sin abandonar su enfoque multiproducto.
Correge impulsó una cultura organizacional basada en la innovación y la cercanía con el cliente, un legado que ahora Saporito deberá profundizar. Entre sus declaraciones más destacadas se encuentra su visión sobre la estrategia del banco, orientada a atender a los segmentos de mayor potencial de crecimiento, pero manteniendo el modelo de banca universal que caracteriza a la entidad canadiense.
El proceso de transición se ha desarrollado de forma ordenada y planificada, con acompañamiento directo entre ambos ejecutivos para asegurar la continuidad del plan institucional y la estabilidad del equipo. Desde la entidad se ha subrayado que la prioridad es mantener el compromiso con los colaboradores y los más de 500.000 clientes que confían en el banco en Uruguay.
Un perfil orientado al crecimiento y la innovación
Maximiliano Saporito representa una generación de líderes financieros con visión de futuro y comprensión de las nuevas dinámicas del mercado. Su paso por la dirección de Banca Retail & Pymes le permitió conocer de cerca los desafíos de la digitalización, la competencia con fintechs y la necesidad de ofrecer experiencias integrales que combinen tecnología, asesoramiento y cercanía humana.
En su nueva función, Saporito asumirá el reto de consolidar la posición de Scotiabank como un referente del sistema financiero uruguayo, apostando por una banca más ágil, innovadora y conectada con las necesidades reales de los usuarios. Entre sus objetivos se incluye potenciar la regionalización de la institución, fortaleciendo los vínculos con los mercados vecinos y promoviendo la integración de operaciones que favorezcan la eficiencia y la competitividad.
El desafío también pasa por adaptar el banco a los cambios económicos globales, donde las tasas de interés, la inflación y las regulaciones internacionales impactan directamente en las decisiones de inversión y crédito. En ese contexto, la estrategia de Scotiabank deberá equilibrar crecimiento y prudencia, buscando oportunidades en sectores productivos que impulsen el desarrollo económico local.
Scotiabank Uruguay: un actor clave del sistema financiero
Scotiabank es uno de los principales bancos de capital extranjero en Uruguay, con una fuerte presencia en banca personal, empresarial y corporativa. Su operación local forma parte del grupo Scotiabank Global, una de las instituciones financieras más relevantes de Canadá y con operaciones en más de 30 países.
En Uruguay, el banco ha desempeñado un papel fundamental en la inclusión financiera y el apoyo al crédito para empresas y consumidores. A través de su red de sucursales, canales digitales y servicios especializados, ha logrado ampliar su cartera de clientes y consolidarse como una de las entidades más confiables del mercado.
El enfoque del banco en los últimos años ha estado dirigido a integrar soluciones digitales que simplifiquen las operaciones bancarias y fomenten una experiencia más fluida. En esa línea, Scotiabank ha incorporado aplicaciones móviles, plataformas de inversión y servicios de atención personalizada que buscan mejorar la relación con los usuarios y fomentar una banca más accesible e inteligente.
La llegada de Maximiliano Saporito al máximo cargo del banco ocurre en un momento de transformación y oportunidades para el sector financiero uruguayo. El sistema bancario del país se encuentra inmerso en una etapa de digitalización avanzada, impulsada por la adopción de tecnologías emergentes, la regulación moderna y el crecimiento del comercio electrónico.
Scotiabank se propone liderar este proceso desde la innovación y la cercanía, manteniendo un equilibrio entre la rentabilidad y la responsabilidad social. La institución ha manifestado su compromiso con el desarrollo económico del país, promoviendo la inversión en infraestructura tecnológica, la sostenibilidad y el acceso al crédito para sectores productivos.
Bajo el liderazgo de Saporito, se espera que el banco profundice su relación con las pequeñas y medianas empresas, uno de los pilares del crecimiento nacional. También se prevé una mayor apuesta por la educación financiera, buscando empoderar a los clientes con herramientas que les permitan gestionar mejor sus finanzas y aprovechar las oportunidades del sistema financiero moderno.
Un liderazgo con visión de país
Más allá del cambio en la dirección, el relevo en Scotiabank Uruguay simboliza una renovación generacional en la conducción de las instituciones financieras. Saporito representa una mirada adaptada a los nuevos tiempos: digital, inclusiva y orientada a resultados sostenibles.
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El banco, por su parte, ratifica su compromiso con Uruguay, con el objetivo de seguir siendo un aliado estratégico para el crecimiento económico, la inversión y la innovación financiera. La estabilidad institucional y la confianza que el país ofrece siguen siendo factores clave para que Scotiabank continúe expandiendo su presencia y fortaleciendo su vínculo con la comunidad.
Así, a partir de noviembre, Maximiliano Saporito tomará las riendas de una de las entidades más importantes del país, con la misión de guiar su evolución hacia una banca más moderna, eficiente y humana, fiel al propósito de Scotiabank de ayudar a sus clientes a alcanzar su futuro financiero.

