El mercado inmobiliario uruguayo consolida una leve recuperación con Montevideo como eje central
El mercado inmobiliario uruguayo cerró el último tramo del año con señales mixtas, pero con una tendencia que confirma una recuperación gradual en los valores de compraventa, especialmente en Montevideo y el área metropolitana. Si bien la cantidad de operaciones mostró una moderación respecto a meses anteriores, los precios mantuvieron una trayectoria ascendente, reflejando un escenario de mayor estabilidad luego de un período marcado por la volatilidad macroeconómica y la cautela de los compradores.
Durante octubre, la mediana de precios de las operaciones de compraventa se ubicó en torno a los 85.000 dólares, lo que representó un incremento mensual superior al 1% y una variación acumulada positiva en los últimos doce meses. Este comportamiento confirma que, más allá de ajustes puntuales en la cantidad de transacciones, el valor de los inmuebles continúa sosteniéndose, impulsado por una demanda que, aunque selectiva, sigue activa en las zonas de mayor atractivo residencial y de inversión.
Precios en alza y operaciones más selectivas
El aumento mensual registrado en octubre se destacó frente a los meses previos, consolidando una suba acumulada anual moderada pero constante. Este avance de los precios se da en un contexto donde los compradores muestran mayor racionalidad, priorizando ubicación, estado del inmueble y potencial de valorización futura, por encima de decisiones impulsivas.
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En contraste, el volumen de operaciones registradas durante noviembre alcanzó poco más de 4.600 compraventas, lo que implicó una disminución mensual y una leve contracción en términos interanuales. Esta desaceleración no necesariamente indica una caída estructural del mercado, sino más bien un ajuste natural luego de picos de actividad observados en otros momentos del año, sumado a un escenario donde las decisiones de compra suelen extenderse en el tiempo.
El comportamiento conjunto de precios al alza y operaciones en descenso moderado sugiere un mercado que se reacomoda, con vendedores menos dispuestos a resignar valor y compradores que analizan con mayor profundidad cada operación.
Montevideo y la costa, protagonistas del movimiento inmobiliario
La distribución geográfica de las operaciones confirma una tendencia ya consolidada: Montevideo continúa liderando la actividad inmobiliaria, concentrando más de un tercio del total de las transacciones del país. La capital se mantiene como el principal polo de atracción tanto para quienes buscan vivienda propia como para inversores que apuntan al mercado de alquiler.
Maldonado ocupa el segundo lugar en volumen de operaciones, impulsado por la demanda sostenida en zonas costeras y en ciudades con fuerte perfil turístico y residencial. Canelones completa el podio, beneficiado por su cercanía con Montevideo y por el crecimiento de propuestas habitacionales que combinan precios relativamente más accesibles con buena conectividad.
Otros departamentos como Rocha y Colonia también mostraron una participación relevante, reafirmando el peso de la franja costera y de las zonas con alto atractivo turístico y patrimonial. Este patrón evidencia que la localización sigue siendo uno de los factores determinantes al momento de invertir o adquirir una propiedad.
Tipos de operaciones y señales del mercado
La mayor parte de las transacciones correspondieron a operaciones de compraventa efectivas, mientras que una proporción significativa estuvo vinculada a reservas de prioridad. Este mecanismo, que asegura preferencia registral para futuras operaciones, suele ser utilizado en contextos de mayor cautela, cuando las partes necesitan tiempo adicional para cerrar aspectos financieros o legales.
El uso creciente de este tipo de instrumentos puede interpretarse como una señal de prudencia, pero también como una muestra de interés latente en el mercado. En muchos casos, estas reservas anticipan operaciones que se concretan meses más tarde, por lo que su presencia suele ser un indicador adelantado de actividad futura.
El mercado de alquileres: estabilidad con ajustes graduales
En paralelo al desempeño de la compraventa, el mercado de alquileres mostró una dinámica más estable. El número total de contratos activos en el país se mantuvo prácticamente sin variaciones mensuales, aunque con un leve crecimiento en la comparación interanual. Este comportamiento confirma que la demanda formal de alquileres se sostiene, en línea con el crecimiento poblacional en zonas urbanas y con la preferencia de muchos hogares por postergar la compra de vivienda.
Montevideo concentra más de tres cuartas partes de los contratos vigentes, lo que refuerza su rol central en el mercado habitacional. Canelones se posiciona como el segundo departamento con mayor cantidad de alquileres, seguido por otros como San José, Maldonado, Paysandú y Colonia, todos con participaciones más acotadas pero estables.
En la capital, el número de contratos mostró un crecimiento interanual moderado, coherente con la evolución del empleo, los ingresos y la movilidad residencial. La estabilidad en las cantidades sugiere que no se observan desequilibrios significativos entre oferta y demanda, al menos en el mercado formal.
Precios de alquiler por encima de la inflación
Uno de los datos más relevantes del último año fue la evolución de los precios de los alquileres, que registraron incrementos interanuales cercanos al 5% en la mayoría de los departamentos. Este ajuste se ubicó levemente por encima de la inflación, consolidando al alquiler como un componente que presiona el costo de vida, especialmente en las zonas urbanas más demandadas.
Departamentos como Maldonado y Paysandú mostraron variaciones algo superiores al promedio, reflejando particularidades locales, como mayor demanda estacional o menor disponibilidad de unidades en determinados segmentos del mercado.
Es importante destacar que el valor promedio considerado incluye tanto contratos nuevos como vigentes. Dado que muchos contratos antiguos se actualizan de forma gradual, los valores promedio tienden a rezagarse respecto a los precios de mercado de las nuevas incorporaciones.
Contratos nuevos versus vigentes: una brecha persistente
La diferencia entre los precios de los contratos nuevos y los vigentes continúa siendo una característica estructural del mercado de alquileres. En Montevideo, los nuevos contratos suelen firmarse a valores más altos, reflejando las condiciones actuales del mercado, mientras que los contratos en curso muestran precios inferiores debido a actualizaciones escalonadas.
Esta brecha evidencia un proceso de ajuste progresivo, donde el mercado incorpora los cambios de costos, expectativas e inflación de manera gradual. Para los propietarios, los nuevos contratos representan una oportunidad de recomponer rentabilidad, mientras que para los inquilinos implican un mayor esfuerzo económico al momento de ingresar al mercado.
El comportamiento reciente del mercado inmobiliario puede explicarse por una combinación de factores. Por un lado, la relativa estabilidad macroeconómica contribuye a mejorar las expectativas, favoreciendo decisiones de inversión de mediano y largo plazo. Por otro, el acceso al crédito, aunque todavía limitado, comienza a jugar un rol más visible en algunos segmentos.
Asimismo, la vivienda sigue siendo percibida como un activo de resguardo, especialmente en un contexto regional e internacional marcado por la incertidumbre. Esto sostiene la demanda en zonas consolidadas y explica, en parte, la resistencia de los precios a la baja.
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De cara a los próximos meses, el mercado inmobiliario uruguayo podría mantener una dinámica similar: precios con ajustes moderados al alza y niveles de actividad que dependerán de la evolución del crédito, los ingresos reales y la confianza de los consumidores.
Montevideo y el área metropolitana continuarán siendo el centro del movimiento, aunque las zonas costeras seguirán captando interés, tanto para vivienda permanente como para inversión. En el segmento de alquileres, se espera una continuidad de aumentos graduales, alineados con la inflación y con la dinámica de los nuevos contratos.
En síntesis, el mercado muestra señales de equilibrio: sin expansiones abruptas, pero con fundamentos que sostienen la actividad y los valores. Un escenario que, aunque desafiante, ofrece oportunidades tanto para compradores como para inversores atentos a las tendencias de largo plazo.
Fuente: Ámbito


