El INE revela datos sobre pobreza en Uruguay y problemas estructurales
El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha presentado recientemente una nueva metodología para medir la pobreza en Uruguay. Se trata del Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), que busca analizar las privaciones de los hogares más allá del ingreso económico, considerando cinco dimensiones clave: educación, condiciones habitacionales, servicios y bienestar de la vivienda, protección social y empleo.
Un nuevo enfoque para medir la pobreza
Tradicionalmente, la pobreza ha sido medida en función del ingreso de los hogares. Es decir, una persona es considerada pobre si sus ingresos están por debajo de una determinada línea de pobreza. Sin embargo, este método deja de lado factores estructurales que también afectan la calidad de vida de las personas.
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Con el IPM, el INE introduce un enfoque complementario que identifica a los hogares en situación de pobreza con base en privaciones en distintos aspectos esenciales para el bienestar. Esto permite una visión más amplia y detallada sobre la problemática, ayudando a diseñar políticas públicas más efectivas.
Resultados generales del IPM en Uruguay
Según los datos presentados por el INE, en 2024 el 18,9% de la población uruguaya es considerada pobre de acuerdo con el IPM, con un promedio de 33,7% de privaciones. Esto significa que aquellas personas catalogadas como pobres en el marco de este índice enfrentan al menos cinco de las quince carencias definidas por el estudio.
El informe también revela que el nivel de pobreza multidimensional es más alto en el interior del país (21,4%) que en Montevideo (15,1%). A pesar de esta diferencia, la intensidad de las privaciones es similar en ambas regiones.
Principales dimensiones afectadas
El IPM identifica qué áreas son las más problemáticas para la población en situación de pobreza:
Educación: El 46% de la población vive en hogares donde al menos uno de sus integrantes mayores de 18 años no ha alcanzado el nivel educativo esperado. Además, el 17,5% enfrenta esta carencia y es considerado pobre según el IPM.
Empleo e informalidad: Casi el 30% de los uruguayos residen en hogares donde al menos un integrante trabaja en la informalidad. Dentro de este grupo, el 13% es considerado pobre multidimensionalmente.
Vivienda y condiciones habitacionales: Un 17,4% de la población vive en hogares con deficiencias en la materialidad de la vivienda, mientras que un 11,2% de la población enfrenta estas carencias y es considerada pobre según el IPM.
Estos resultados muestran que la pobreza no solo se reduce a un tema de ingresos, sino que está profundamente relacionada con el acceso a derechos y condiciones de vida dignas.
Comparación entre pobreza monetaria y multidimensional
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es la diferencia entre la pobreza medida por ingresos y la pobreza multidimensional.
Según datos de 2023, el 7,4% de la población uruguaya es considerada pobre por ambos criterios, lo que se podría calificar como el «grupo más duro de la pobreza». Esto significa que estas personas no solo tienen ingresos insuficientes, sino que también enfrentan varias privaciones estructurales.
Por otro lado, el 13,3% de la población presenta carencias estructurales sin ser considerada pobre según el criterio monetario. Este dato resalta la importancia del nuevo índice, ya que muchas personas que no calificaban como pobres por ingresos sí presentan dificultades significativas en aspectos clave para el bienestar.
Impacto en las políticas públicas
La implementación del IPM podría redefinir las estrategias gubernamentales para reducir la pobreza en Uruguay. Al incluir dimensiones más allá del ingreso, el país podría enfocar esfuerzos en mejorar la educación, reducir la informalidad laboral y garantizar mejores condiciones de vivienda y acceso a servicios básicos.
El director del INE, Diego Aboal, destacó que este nuevo índice permitirá mirar la pobreza desde una perspectiva más estructural, lo que facilitará el diseño de políticas públicas más efectivas y sostenibles a largo plazo.
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El nuevo Índice de Pobreza Multidimensional en Uruguay representa un avance en la forma de entender y abordar la pobreza. Al ampliar la definición de pobreza más allá del ingreso, se pone en evidencia la complejidad del problema y la necesidad de intervenciones integrales.
Con un 18,9% de la población en situación de pobreza multidimensional y problemáticas clave en educación, empleo e infraestructura habitacional, el reto para Uruguay será diseñar estrategias que combatan estas carencias de manera efectiva y equitativa.
