Colonia del Sacramento Mall impulsa inversión y transforma la ciudad
La ciudad de Colonia del Sacramento atraviesa una transformación que va más allá de su tradicional atractivo turístico y patrimonial. En la zona alta de la ciudad, sobre la ruta 21, un espacio que permaneció abandonado por más de cuatro décadas fue reconvertido en un moderno centro comercial a cielo abierto: el Colonia del Sacramento Mall.
El proyecto, liderado por el empresario argentino Martín Aranda, se erige como un nuevo polo de consumo y servicios en el departamento. Con una inversión estimada de US$ 6 millones y una ocupación cercana a la totalidad de sus 11.000 m², el mall no solo revitalizó un predio emblemático —antigua planta embotelladora de Coca-Cola—, sino que además se proyecta como pieza clave para atender la demanda de la futura Zona Franca del Plata.
DE PREDIO ABANDONADO A POLO COMERCIAL
El inmueble en el que hoy se levanta el Colonia del Sacramento Mall cargaba con una historia de abandono. Tras haber sido sede de la embotelladora de Coca-Cola, estuvo 42 años sin uso, lo que deterioró el entorno urbano y lo convirtió en un símbolo de oportunidad perdida para los coloniense.
En 2014, Aranda adquirió el predio con la idea inicial de instalar un supermercado. Sin embargo, la visión evolucionó hacia un concepto más ambicioso: crear un espacio que integrara distintos rubros comerciales y de servicios bajo un mismo esquema de “open mall”.
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Hoy, el complejo cuenta con el supermercado El Dorado como tienda ancla, con una superficie de 2.000 m², acompañado por Farmashop y una variedad de locales que completan la oferta. El desarrollo se consolidó con una inversión compartida entre el empresario y el supermercado, que en conjunto sumaron los US$ 6 millones.
UN IMPACTO URBANO SIGNIFICATIVO
La reconversión del predio no solo tuvo un impacto económico, sino también urbano y social. Según el propio Aranda, la intervención permitió recuperar el barrio, mejorando la iluminación, los jardines y las calles aledañas.
Una de las más beneficiadas fue la calle Progreso, que durante años fue considerada una “boca de lobo” por la falta de infraestructura adecuada. Con el desarrollo del mall, la zona pasó de ser un espacio degradado a convertirse en un entorno seguro y atractivo para vecinos y visitantes.
Además, la ubicación estratégica —a 200 metros de la costa, frente a una estación de servicio ANCAP y con conexión directa a la ruta 21— refuerza el valor del proyecto, al estar en un punto de tránsito clave entre la ciudad y el resto del departamento.
ARTICULACIÓN CON LA ZONA FRANCA DEL PLATA
Uno de los factores que amplifica la relevancia del Colonia del Sacramento Mall es su cercanía con la futura Zona Franca del Plata, actualmente en construcción. Se estima que al menos 1.000 trabajadores se instalarán en la zona una vez que el emprendimiento esté operativo, lo que garantizará un flujo constante de consumidores en busca de servicios, alimentos y opciones de esparcimiento.
De esta manera, el mall no solo atenderá a la población residente de Colonia del Sacramento, sino que también se consolidará como un punto de referencia para quienes se incorporen al polo logístico y comercial que promete ser la nueva zona franca.
UNA DEMANDA CASI TOTALMENTE CUBIERTA
Actualmente, el centro comercial dispone de apenas 1.500 m² libres, cifra que podría reducirse a menos de 500 m² en los próximos días, ya que Aranda prevé concretar contratos para dos nuevos locales de 1.200 m² y 130 m².
Esta elevada ocupación confirma el atractivo del proyecto para empresas y marcas que buscan posicionarse en una ciudad con crecimiento sostenido y con fuerte potencial como centro logístico y turístico.
UNA SEGUNDA ETAPA DE EXPANSIÓN
El desarrollador no se limitó al predio inicial. También adquirió terrenos ubicados frente al mall, donde ya funcionan locales de Inca y Auto Store, con la idea de integrarlos a la propuesta comercial en una segunda etapa de expansión.
Además, uno de los elementos simbólicos del proyecto es la restauración de la Casona Inglesa, un edificio histórico que forma parte del complejo. Aranda planea darle un uso especial, probablemente cultural o gastronómico, como cierre simbólico de un proceso que no solo transformó un predio abandonado, sino también la dinámica comercial de Colonia.
IMPACTO EN LA ECONOMÍA LOCAL
El Colonia del Sacramento Mall genera impactos directos e indirectos en la economía local:
Creación de empleo: tanto en la etapa de construcción como en la actual operación de los comercios.
Dinamización del comercio minorista: con la llegada de nuevas marcas y la consolidación de un polo de consumo.
Atracción de inversiones: al demostrar que es posible reconvertir predios históricos en espacios modernos y funcionales.
Mejora en la infraestructura urbana: al acompañar el proyecto con intervenciones en iluminación, veredas y espacios públicos.
El desafío ahora será sostener ese dinamismo en el tiempo y evitar la saturación comercial, garantizando que la oferta se diversifique y acompañe el crecimiento poblacional y económico del departamento.
UN CAMBIO EN LA FISONOMÍA DE COLONIA
Más allá de lo económico, el Colonia del Sacramento Mall representa un cambio en la fisonomía de la ciudad. Colonia es reconocida mundialmente por su casco histórico —Patrimonio de la Humanidad— y por su perfil turístico vinculado a la cultura, la historia y la naturaleza.
Con este nuevo desarrollo, la ciudad suma un atractivo distinto: un centro comercial moderno que convive con su identidad patrimonial. Esto refleja una tendencia global en ciudades intermedias, que buscan combinar preservación cultural con desarrollo económico para ofrecer una experiencia integral a residentes y visitantes.
El futuro del Colonia del Sacramento Mall luce prometedor. La cercanía con la zona franca, la casi plena ocupación de su superficie y la proyección de expansión confirman que se trata de un proyecto con bases sólidas.
Sin embargo, también plantea desafíos. La clave estará en mantener un equilibrio entre lo comercial y lo urbano, evitando que el mall se convierta en un enclave aislado y, en cambio, potenciando su integración con la comunidad y con el tejido urbano de Colonia.
Asimismo, la recuperación de la Casona Inglesa puede convertirse en un emblema de cómo los proyectos privados pueden combinar rentabilidad con preservación patrimonial, un tema cada vez más relevante en ciudades con historia.
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El Colonia del Sacramento Mall es mucho más que un centro comercial. Es la historia de cómo un predio abandonado durante 42 años pudo reconvertirse en un motor de desarrollo para una ciudad que busca diversificar su economía y prepararse para nuevos desafíos.
Con una inversión de US$ 6 millones, una ocupación casi total y un impacto visible en la infraestructura urbana, el proyecto liderado por Martín Aranda demuestra que el sector privado puede desempeñar un rol clave en la revitalización urbana.
El desafío será sostener este impulso en el tiempo, integrando la propuesta comercial con la identidad cultural de Colonia y con el crecimiento que traerá la Zona Franca del Plata. Si lo logra, el mall no solo será un espacio de consumo, sino un símbolo de transformación y progreso para toda la región.



