Colgate Total Clean Mint prohibida en Argentina sigue disponible en Uruguay
El mercado de productos de higiene oral atraviesa una controversia en la región. Mientras en Argentina se retiró de circulación la pasta dental Colgate Total Clean Mint, en Uruguay el producto continúa a la venta sin restricciones. La decisión de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) en Argentina generó debate sobre los mecanismos de control sanitario y la responsabilidad de las empresas frente a reportes de efectos adversos.
La disposición oficial, publicada en el Boletín Oficial argentino bajo la normativa 5126/2025, prohibió la comercialización, distribución y uso del dentífrico tras confirmarse 21 casos de reacciones negativas en el país. Los síntomas, reportados por consumidores y la propia autoridad, incluyeron aftas, irritación e hinchazón en la boca, generando preocupación en torno a su seguridad.
Argentina ordena el retiro inmediato
La medida adoptada por la ANMAT se enmarca en su rol como organismo encargado de velar por la seguridad sanitaria de los productos de consumo masivo. De acuerdo con la investigación, 19 reportes provinieron de la empresa Colgate Palmolive Argentina S.A. y otros dos fueron recogidos directamente por la agencia estatal.
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La resolución establece que ninguna presentación ni tamaño del Colgate Total Clean Mint podrá volver al mercado argentino hasta que la compañía presente evidencia científica concluyente que respalde la inocuidad del producto. Esto implica que Colgate deberá realizar estudios clínicos y toxicológicos adicionales para confirmar que el componente cuestionado —el fluoruro de estaño— no representa un riesgo significativo para la salud de los consumidores.
La prohibición no se limita a un lote en particular, sino que alcanza a toda la línea bajo esa denominación. Se trata, por tanto, de una suspensión preventiva de carácter nacional.
El antecedente brasileño: miles de reportes
El caso argentino no surgió de manera aislada. En Brasil, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA) ya había detectado irregularidades meses atrás. Según sus registros, entre enero y abril de 2025 se recibieron 1.471 reportes de reacciones adversas vinculadas a pastas dentales con fluoruro de estaño, un ingrediente activo presente en varias presentaciones de la marca Colgate Total.
El impacto fue todavía más notorio cuando Colgate Palmolive Brasil informó que, desde el lanzamiento de la versión Clean Mint en julio de 2024 hasta junio de 2025, se habían contabilizado 11.441 casos de efectos adversos, de los cuales 40 se clasificaron como graves. No obstante, la compañía aclaró que en todos los casos los síntomas desaparecieron al interrumpir el uso del producto.
Estos números despertaron la atención de organismos reguladores en la región, que comenzaron a evaluar la consistencia de los reportes, los posibles factores de riesgo y las medidas de mitigación necesarias.
Uruguay aún no toma medidas
A diferencia de Argentina y Brasil, Uruguay mantiene la venta libre de Colgate Total Clean Mint. El producto continúa disponible en supermercados y farmacias, como es el caso de la cadena Tienda Inglesa, sin que hasta el momento se haya emitido ninguna advertencia pública por parte del Ministerio de Salud Pública (MSP) o de organismos de control locales.
La ausencia de una acción regulatoria inmediata plantea interrogantes: ¿responde a la falta de reportes locales? ¿O a una menor vigilancia sobre el impacto de productos importados? Hasta ahora, las autoridades sanitarias uruguayas no han confirmado investigaciones en curso ni emitido recomendaciones a consumidores.
El ingrediente bajo la lupa es el fluoruro de estaño, utilizado en varias fórmulas de pastas dentales por sus beneficios anticaries y antimicrobianos. No obstante, en algunos consumidores puede generar reacciones adversas en la mucosa oral, como inflamación o aparición de úlceras.
Los organismos de control reconocen que se trata de un compuesto habitualmente seguro, pero que puede desencadenar efectos no deseados en personas sensibles. El debate radica en determinar si los niveles presentes en Colgate Total Clean Mint exceden lo considerado tolerable o si los reportes responden a casos puntuales de hipersensibilidad.
Este dilema refleja una tensión recurrente en la regulación sanitaria: equilibrar los beneficios de un ingrediente ampliamente utilizado con la necesidad de prevenir riesgos para la población más vulnerable.
La respuesta de Colgate Palmolive
Frente a las medidas en Argentina y Brasil, la compañía Colgate Palmolive manifestó que colabora con las autoridades sanitarias para aportar información técnica y estudios de seguridad. En ambos países, la empresa recalcó que los casos graves reportados se resolvieron al suspender el uso y que no se han registrado efectos permanentes.
A nivel global, Colgate Total sigue siendo uno de los productos más vendidos de la marca, con presencia en más de 100 mercados. Sin embargo, la controversia en Sudamérica podría afectar su reputación regional y generar un llamado de atención sobre la necesidad de ajustar fórmulas, etiquetados y advertencias en función de las normativas locales.
La situación pone de relieve cómo la misma compañía puede enfrentar escenarios regulatorios distintos en países vecinos. Mientras que Argentina optó por una prohibición inmediata, Brasil impulsó una vigilancia intensiva tras los reportes masivos y Uruguay aún no ha tomado medidas concretas.
Esto muestra cómo la velocidad de respuesta depende del marco legal, la capacidad de fiscalización y la presión de los consumidores en cada país. En el caso uruguayo, algunos especialistas señalan que la ausencia de denuncias podría deberse a un menor nivel de monitoreo ciudadano o a la falta de canales visibles para reportar efectos adversos.
En Uruguay, los consumidores se encuentran en una situación ambigua: por un lado, acceden sin restricciones a un producto que en países vecinos fue cuestionado; por otro, no cuentan con información oficial que les permita evaluar riesgos de manera objetiva.
Organizaciones de defensa del consumidor recomiendan prestar atención a cualquier síntoma inusual tras el uso de productos de higiene oral y consultar de inmediato a un odontólogo o médico. Asimismo, sugieren optar por alternativas de marcas y líneas que no contengan fluoruro de estaño hasta contar con información más clara.
La situación también subraya la importancia de contar con sistemas de farmacovigilancia más activos, capaces de recibir y procesar denuncias en tiempo real.
La controversia del Colgate Total Clean Mint abre un debate más amplio sobre la cooperación regional en materia sanitaria. Dado que los productos circulan fácilmente en el Mercosur y otros mercados integrados, las diferencias regulatorias generan riesgos de asimetría: un artículo prohibido en un país puede seguir vendiéndose libremente en otro.
Uruguay enfrenta así un dilema estratégico: ¿debe esperar a contar con reportes locales para actuar, o conviene anticiparse y aplicar medidas preventivas en línea con lo que ya ocurrió en Argentina y Brasil?
El episodio también invita a reforzar la transparencia y la comunicación hacia el consumidor. Una política de información clara no solo protege la salud pública, sino que también fortalece la confianza en las instituciones sanitarias.
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El caso de la pasta dental Colgate Total Clean Mint expone las diferencias regulatorias entre países del Cono Sur y la necesidad de mayor articulación regional en temas de salud pública. Mientras Argentina decidió prohibir su comercialización y Brasil registró miles de reportes de efectos adversos, en Uruguay el producto sigue en góndolas sin que medie advertencia oficial.
El debate sobre el fluoruro de estaño y sus posibles efectos adversos no está cerrado. Colgate Palmolive deberá aportar más evidencia para garantizar la seguridad de sus consumidores. En tanto, Uruguay tiene por delante el desafío de decidir si se suma a las restricciones preventivas o mantiene el estatus actual, confiando en la ausencia de reportes locales.
En última instancia, este episodio recuerda que incluso productos de uso cotidiano y de marcas consolidadas deben someterse a una vigilancia constante, ya que la salud del consumidor debe ser siempre la prioridad.


