Cambios fiscales en Uruguay: Análisis del presupuesto 2025-2029 y su alcance tributario
El gobierno uruguayo ingresó al Parlamento, el domingo 31 de agosto de 2025, el proyecto de Ley de Presupuesto 2025-2029, que introduce una serie de ajustes tributarios de gran alcance. Estas medidas impactan en empresas multinacionales, residentes fiscales uruguayos y consumidores, en especial aquellos que realizan compras digitales en plataformas como Temu, que se ha convertido en un símbolo de las discusiones recientes sobre comercio electrónico e impuestos indirectos.
El documento refleja el esfuerzo del país por armonizar su sistema tributario con compromisos internacionales, al tiempo que busca reforzar la recaudación y mantener la competitividad de Uruguay en un escenario económico desafiante.
Impuesto mínimo complementario doméstico: un nuevo piso del 15%
El cambio más trascendente es la creación de un Impuesto Mínimo Complementario Doméstico (IMCD), que fija una tributación efectiva mínima del 15% para grupos multinacionales con ingresos consolidados iguales o superiores a 750 millones de euros en al menos dos de los cuatro ejercicios fiscales previos.
Esta medida se aplicará incluso a empresas instaladas en zonas francas, históricamente beneficiadas por un régimen fiscal más favorable. En caso de que una multinacional tribute por debajo de ese piso en Uruguay, deberá abonar la diferencia para llegar al 15%.
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El contador Aldo Zignago, socio de Impuestos y Legales de KPMG Uruguay, explicó que esta disposición se alinea con el marco impulsado por la OCDE y el G20 en la iniciativa de tributación mínima global. Sin embargo, advirtió que puede generar tensiones para multinacionales cuya casa matriz tributa por debajo de ese porcentaje, ya que la norma presupuestal las incluiría sin matices.
En términos estratégicos, Uruguay busca evitar que el país se convierta en un foco de cuestionamientos internacionales por prácticas de “competencia fiscal nociva”, pero al mismo tiempo enfrenta el reto de preservar su atractivo para la inversión extranjera.
Cambios en IRPG: mayor alcance para rentas en el exterior
El Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) también experimenta una ampliación significativa. Hasta ahora, este tributo incluía los rendimientos de capital mobiliario generados por depósitos, préstamos y colocaciones en el exterior. La nueva propuesta incorpora:
Arrendamientos y negocios similares sobre inmuebles ubicados en el extranjero.
Ganancias por la venta de acciones, participaciones, títulos de deuda o propiedades fuera de Uruguay.
Un aspecto central es que si esas rentas circulan a través de sociedades extranjeras antes de llegar a los residentes uruguayos, igualmente se imputarán directamente a sus beneficiarios finales. La ganancia se considerará generada desde el momento en que la primera sociedad la percibió.
El proyecto también reconoce la posibilidad de acreditar impuestos pagados en el exterior, lo que mitiga parcialmente el riesgo de doble imposición.
Tax Holiday: beneficios con nuevas condiciones
En el caso de los nuevos residentes fiscales, se ajusta el régimen de “tax holiday” que rige desde hace varios años. A partir del 1º de enero de 2026, los extranjeros que opten por trasladar su residencia a Uruguay podrán mantener la exoneración del IRPF sobre determinadas rentas del exterior durante el año de cambio de residencia y los diez ejercicios siguientes.
No obstante, la novedad es que, una vez finalizado ese período, durante los cinco años posteriores se aplicará el IRPF a la mitad de la tasa vigente. Además, para acceder al beneficio se requerirá realizar inversiones en Uruguay y no haber sido residente fiscal en los dos años previos.
Con esta reforma, el gobierno busca mantener el atractivo del país como destino de radicación, pero también garantizar un retorno fiscal más temprano y sostenido.
Modificaciones en comercio electrónico: impacto en Temu y otras plataformas
Uno de los capítulos más comentados está relacionado con el comercio electrónico internacional. El proyecto eleva de US$ 600 a US$ 800 el tope anual de compras por persona ingresadas por correo sin pago de aranceles, pero introduce un cambio clave: cuando no existan acuerdos comerciales internacionales, esas compras estarán sujetas al pago de IVA.
Esto tiene un efecto directo sobre plataformas como Temu, Shein o AliExpress, muy utilizadas por consumidores uruguayos para adquirir productos a precios competitivos. Con la reforma, parte de la ventaja de precio que ofrecen podría reducirse.
Desde la perspectiva fiscal, el Estado busca nivelar la competencia entre comercios locales y compras digitales extranjeras, evitando una erosión de la base tributaria y protegiendo al retail nacional.
El proyecto también amplía las facultades de la Dirección General Impositiva (DGI) en materia de acceso a información financiera. Ahora podrá obtener datos bancarios tanto a solicitud de autoridades extranjeras (en el marco de convenios de cooperación) como en procesos internos de fiscalización.
Además, se actualiza la definición de entidades obligadas a informar bajo el estándar internacional de intercambio automático de información financiera, lo que incluye a emisores de dinero electrónico. Este cambio refleja la evolución del sistema financiero hacia instrumentos digitales y la necesidad de mayor control para prevenir evasión.
En relación con el Impuesto a la Renta de No Residentes (IRNR), la normativa amplía el alcance de los dividendos y utilidades gravados. No solo estarán incluidos los vinculados a rentas netas fiscales sujetas a IRAE, sino también aquellos que tributen en la jurisdicción de residencia del beneficiario y cuando exista crédito fiscal por impuestos pagados en Uruguay.
El IRAE, IRPF e IRNR también se extenderán a transmisiones de acciones o participaciones en entidades extranjeras que posean activos relevantes en Uruguay. Se considerará que existe un nexo imponible cuando:
Más del 50% del patrimonio de la entidad esté compuesto por bienes en Uruguay.
El valor de esos bienes supere las 31,5 millones de unidades indexadas (UI), equivalentes a unos US$ 5 millones.
Con esta medida, el fisco apunta a evitar que operaciones de enajenación internacional que involucran activos locales queden fuera del radar tributario.
En conjunto, las disposiciones del Presupuesto 2025-2029 reflejan un delicado equilibrio entre la necesidad de aumentar la recaudación y la preservación de la competitividad fiscal del país. Uruguay debe cumplir con compromisos internacionales, modernizar su esquema impositivo y, al mismo tiempo, mantener su atractivo frente a inversores y nuevos residentes.
Las modificaciones en IRPF, IRAE e IRNR muestran un movimiento hacia mayor transparencia y control de rentas internacionales, mientras que los cambios en el comercio electrónico responden a una preocupación más inmediata: la equidad tributaria entre consumidores digitales y comercios locales.
Para las empresas multinacionales, la introducción del IMCD es un hito que marcará el futuro de las estrategias fiscales en el país, con un claro guiño a las tendencias globales de la OCDE.
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El proyecto presupuestal no solo establece los lineamientos económicos del quinquenio, sino que también redibuja el mapa tributario uruguayo. Desde el impuesto mínimo para multinacionales hasta la incorporación de IVA en compras de plataformas como Temu, cada cambio responde a desafíos concretos: atraer inversión, recaudar con justicia y adaptarse a un mundo cada vez más digitalizado y conectado.
Si bien aún debe ser debatido en el Parlamento, todo indica que Uruguay avanza hacia un sistema fiscal más alineado con estándares internacionales, pero también más exigente con residentes, empresas y consumidores. El desafío será implementarlo sin perder dinamismo ni confianza en el mercado.

