Cámara de Comercio alerta por enfriamiento económico y señales de desequilibrio fiscal
La economía uruguaya atraviesa una etapa de crecimiento más moderado y enfrenta una serie de desafíos estructurales que podrían condicionar su desempeño en lo que resta del año. Según la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay (Ccsuy), el panorama económico presenta un menor dinamismo, un entorno internacional incierto y una serie de reformas internas que generan dudas entre los empresarios, especialmente aquellas vinculadas a los cambios tributarios y al régimen de franquicias.
Durante un webinar de coyuntura económica, los economistas Ana Laura Fernández y Mariano Artegoytia expusieron un panorama que combina señales de alerta y cautela. Si bien el país mantiene estabilidad institucional y financiera, los analistas advirtieron que la economía se encuentra “menos activa” y que el optimismo del gobierno en sus proyecciones podría no corresponderse con la realidad del mercado.
UN MUNDO MÁS INCIERTO Y PROTECCIONISTA
La exposición comenzó con un repaso del contexto internacional, caracterizado por un clima de creciente incertidumbre y una tendencia hacia el proteccionismo comercial. Fernández señaló que “Uruguay no es ajeno a esta realidad” y que el debilitamiento del comercio mundial golpea con mayor fuerza a los países en desarrollo.
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En este escenario, la clave para sostener el crecimiento —indicó la economista— radica en diversificar mercados y ampliar la apertura comercial, una tarea pendiente que cobra especial relevancia ante la ralentización del crecimiento en potencias como China y la fragilidad económica de Argentina.
China, principal socio comercial del país, atraviesa una fase de desaceleración que impacta directamente en las exportaciones uruguayas de carne, soja y lácteos. A su vez, la debilidad del dólar estadounidense ha generado efectos mixtos: si bien resta competitividad a las exportaciones, reduce los costos financieros y podría facilitar el ingreso de capitales extranjeros en busca de mejores rendimientos.
El mercado argentino, por su parte, continúa siendo una fuente de incertidumbre. Si bien el apoyo financiero del Tesoro estadounidense trajo cierta estabilidad, la recuperación económica del vecino país se percibe frágil y vulnerable. Fernández advirtió que esta situación “enciende luces amarillas de cara a la próxima temporada turística”, un sector vital para el verano uruguayo, particularmente en zonas como Colonia, Punta del Este y Rocha.
CRECIMIENTO INTERNO EN ENFRIAMIENTO
El diagnóstico sobre la economía nacional confirma la tendencia a un crecimiento más lento. Los datos del segundo trimestre del año muestran una expansión más moderada del Producto Interno Bruto (PIB), lo que llevó a la Ccsuy a proyectar un crecimiento de 2% para 2025 y 1,8% para 2026. Estas cifras son sensiblemente menores a las estimaciones del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que prevé aumentos de 3,1% y 2,6%, respectivamente.
Para los analistas, el exceso de optimismo del gobierno podría terminar afectando los ingresos fiscales si la actividad económica no responde al ritmo esperado. En este contexto, Fernández advirtió que el escenario de desaceleración impacta directamente en la recaudación del IVA, que pasó de crecer a un ritmo interanual del 7% a apenas un 4%, reflejando un menor consumo interno.
El mercado laboral, uno de los motores del gasto de los hogares, también muestra signos de agotamiento. El crecimiento del salario real se ha frenado en medio de las negociaciones salariales y el empleo formal no logra recuperarse con fuerza. “El consumo interno perdió impulso y eso se refleja en la caída de las ventas minoristas”, señaló Artegoytia.
EL SECTOR COMERCIO Y SERVICIOS PIERDE FUERZA
La Encuesta de Actividad de Comercio y Servicios elaborada por la Ccsuy confirma esta tendencia: el sector continúa expandiéndose, aunque a un ritmo más lento. Las ventas reales crecieron apenas 2,2% en el segundo trimestre, y el índice de difusión, que mide el porcentaje de rubros en crecimiento, cayó a 46%. Esto significa que siete de los trece sectores relevados registraron caídas en sus ventas.
En el análisis por tipo de empresa, la situación es aún más preocupante: solo el 32% de las compañías reportó aumentos reales de ventas. Las microempresas fueron las más afectadas, con una contracción del 7,9%, seguidas por las pequeñas empresas, que cayeron 1,6%. En contraste, las medianas y grandes empresas mantuvieron un crecimiento moderado, del 3,1% y 2,6%, respectivamente.
Para la Cámara, estos datos reflejan una brecha estructural entre los distintos tamaños empresariales y la necesidad de políticas diferenciadas que permitan sostener a los negocios más vulnerables.
INCERTIDUMBRE TRIBUTARIA Y AJUSTE POSTERGADO
Otro de los ejes del análisis fue el proyecto de Presupuesto Quinquenal, en el que la Ccsuy observa un énfasis en la recaudación y una falta de medidas orientadas al control del gasto público. Fernández explicó que el ajuste fiscal propuesto por el gobierno se apoya principalmente en cambios tributarios y en una mayor eficiencia de la Dirección General Impositiva (DGI), sin abordar la estructura del gasto del Estado.
Entre las modificaciones más relevantes se destacan el Impuesto Mínimo Complementario Doméstico, los nuevos criterios para la distribución de dividendos a no residentes y las actualizaciones en el régimen de envío exprés, además de normas antiabuso para evitar la elusión fiscal en operaciones internacionales.
Sin embargo, para la Ccsuy estos cambios generan incertidumbre y podrían afectar las decisiones de inversión. Fernández señaló que el ajuste fiscal efectivo se posterga para 2027, y que en los primeros años incluso se proyecta un deterioro del resultado fiscal, un escenario que podría verse agravado en pleno ciclo electoral.
“Nos preocupa que se elimine el tope de gasto de la regla fiscal, porque era un elemento clave para mantener la disciplina presupuestal”, sostuvo la economista, destacando que este cambio puede abrir la puerta a un mayor gasto público en un contexto de menor crecimiento.
POLÉMICA POR EL RÉGIMEN DE FRANQUICIAS
Uno de los temas más sensibles para el sector privado es la modificación del régimen de franquicias en frontera, que regula las compras realizadas por viajeros uruguayos en el exterior. Fernández calificó las medidas anunciadas por el gobierno como un factor que puede “magnificar el problema” que ya afecta al comercio local, sobre todo en los departamentos limítrofes con Argentina y Brasil, donde la competencia de precios es feroz.
Desde la Cámara de Comercio se vienen realizando gestiones para intentar revertir los cambios, ya que se considera que el nuevo esquema impactará negativamente en el comercio minorista y en las ventas formales, acentuando la pérdida de competitividad frente a los precios argentinos.
“Las diferencias cambiarias ya son un problema estructural para los comercios fronterizos, y estos ajustes pueden generar un efecto adverso en toda la cadena de consumo interno”, advirtió Fernández.
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A modo de cierre, los economistas coincidieron en que Uruguay mantiene fundamentos sólidos, pero atraviesa una etapa de transición económica que exige prudencia en las políticas públicas y una revisión de las estrategias de crecimiento.
La combinación de menor demanda interna, volatilidad externa e incertidumbre fiscal configura un panorama donde las empresas deberán apostar a la eficiencia, la innovación y la diversificación para mantener su competitividad.
Para la Ccsuy, la clave estará en mejorar la productividad, atraer inversiones y fortalecer el consumo interno sin comprometer la sostenibilidad fiscal. “El desafío está en equilibrar las cuentas sin frenar la actividad”, concluyó Artegoytia, reflejando un mensaje que apunta a la moderación y a la responsabilidad económica.

