Turismo en Perú redefine su estrategia internacional
El turismo en Perú cerró el 2025 con señales claras de recuperación económica, al lograr superar los ingresos de divisas generados en 2019, el último año previo a la pandemia de covid-19. Este hito se alcanzó en un contexto desafiante, marcado por conflictos sociales, limitaciones de conectividad aérea y una recuperación gradual del flujo de visitantes internacionales.
Según autoridades del sector, el resultado responde a un cambio estratégico en la promoción turística, orientado a atraer viajeros con mayor gasto promedio, mayor permanencia en el país y un interés creciente por experiencias especializadas, más allá de los destinos tradicionales.
Recuperación económica pese a un entorno complejo
A pesar de que el número total de turistas extranjeros aún no alcanza los niveles previos a la pandemia, el desempeño económico del sector ha sido positivo. En 2025, el ingreso de divisas por turismo logró superar el umbral de 2019, evidenciando un cambio cualitativo en el perfil del visitante internacional.
No obstante, el volumen de turistas sigue por debajo del 80% de las cifras prepandemia, aunque con un crecimiento superior al 4% en comparación con 2024, lo que confirma una tendencia de recuperación sostenida.
Este avance se dio en un año considerado “complejo” para el sector, debido principalmente a problemas sociales que afectaron el acceso a Machu Picchu, uno de los principales atractivos turísticos del país.
Machu Picchu: eje central, pero con límites claros
Durante 2025, Machu Picchu enfrentó bloqueos de accesos y restricciones vinculadas a conflictos con comunidades locales, relacionados con la gestión del ingreso de visitantes, el transporte y la operación turística del sitio.
Ante este escenario, desde PromPerú se enfatiza que el futuro del turismo nacional no puede depender exclusivamente de este destino.
“No podemos quedarnos solamente con Machu Picchu. Tiene una capacidad limitada y debemos cuidarlo como patrimonio, pero también mostrar otros destinos igual de maravillosos que tiene el Perú”, señaló María del Sol Velásquez, directora de Promoción de Turismo de PromPerú.
Este enfoque ha llevado a reforzar una estrategia de diversificación territorial, clave para sostener el crecimiento del sector a largo plazo.
Un cambio estratégico en el modelo turístico
El avance del turismo en Perú no se explica únicamente por un aumento en el número de visitantes, sino por una redefinición del tipo de viajero que el país busca atraer.
La nueva estrategia se centra en:
- Viajeros con mayor poder adquisitivo
- Estancias más prolongadas
- Interés por experiencias especializadas
- Consumo responsable y sostenible
Este cambio ha permitido compensar parcialmente la menor afluencia de turistas con un mayor gasto promedio por visitante.
Diversificación de destinos como eje central
Uno de los pilares de la estrategia turística peruana es la diversificación de destinos, con el objetivo de reducir la presión sobre Machu Picchu y distribuir mejor los beneficios económicos del turismo.
Regiones con alto potencial cultural, natural y gastronómico han sido incorporadas con mayor protagonismo en la promoción internacional, permitiendo visibilizar la riqueza y diversidad del país más allá del circuito tradicional.
Este enfoque no solo contribuye a la sostenibilidad del patrimonio, sino que también impulsa el desarrollo económico regional.
Recuperación gradual de la conectividad aérea
La conectividad aérea internacional sigue siendo uno de los principales desafíos para el turismo en Perú. Durante la pandemia, el país fue uno de los destinos que cerró completamente sus fronteras, lo que provocó una fuerte pérdida de rutas y frecuencias internacionales.
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Si bien la conectividad se encuentra en proceso de recuperación, el avance ha sido más lento de lo esperado.
“Las aerolíneas quieren volar al Perú por su potencial, pero hoy no cuentan con suficientes aeronaves. La industria aeronáutica también se paralizó durante la pandemia”, explicó Velásquez.
Muchas compañías aéreas se encuentran a la espera de la entrega de nuevos aviones para abrir rutas o incrementar frecuencias, lo que condiciona la expansión de la oferta aérea hacia el país.
Infraestructura y conectividad interna: tareas pendientes
A la limitada conectividad internacional se suma la necesidad de mejorar la conectividad interregional, así como la modernización de infraestructuras de transporte.
Desde PromPerú se reconoce que el crecimiento sostenido del sector requiere avances en:
- Infraestructura aeroportuaria
- Transporte terrestre
- Digitalización de servicios turísticos
- Sostenibilidad ambiental
Estos factores son considerados claves para elevar la competitividad del destino en el mediano y largo plazo.
Promoción turística basada en segmentos
Frente a este escenario, PromPerú ha optado por una estrategia de promoción segmentada, enfocada en nichos específicos de viajeros, en lugar de campañas generalistas.
Los principales segmentos priorizados incluyen:
- Turismo de aventura y naturaleza
- Turismo gastronómico
- Turismo de reuniones, incentivos y congresos
- Turismo de lujo y bienestar
- Turismo religioso
- Turismo vinculado a localizaciones cinematográficas
Este enfoque busca atraer visitantes más responsables, con mayor interés por experiencias auténticas y un impacto positivo en las economías locales.
Estrategias diferenciadas por mercado internacional
La promoción del turismo en Perú se adapta a las características de cada mercado emisor. En lugar de comunicar toda la oferta del país de forma homogénea, se priorizan los segmentos más atractivos para cada región.
Por ejemplo:
- España: gastronomía y cultura
- Estados Unidos: aventura y naturaleza, segmentos de alto gasto y mayor permanencia
- Europa: experiencias culturales y sostenibles
- Asia: patrimonio histórico y experiencias únicas
- Latinoamérica: viajes de cercanía y escapadas temáticas
La cultura y la historia del país funcionan como ejes transversales en todas las campañas.
Estados Unidos y Europa, mercados prioritarios
Estados Unidos se mantiene como uno de los principales mercados emisores para el turismo en Perú. Según el análisis de datos de PromPerú, durante 2025 las llegadas desde ese país alcanzaron el 97% de los niveles previos a la pandemia, mostrando una recuperación casi total.
Además, las expectativas para este mercado siguen siendo positivas, especialmente en segmentos de alto gasto vinculados a experiencias de naturaleza y aventura.
Europa también continúa en el foco de la estrategia turística, junto con mercados asiáticos y países latinoamericanos cercanos, que ofrecen oportunidades de crecimiento por su proximidad geográfica y afinidad cultural.
Impacto limitado de la inestabilidad geopolítica
Consultada sobre los posibles efectos de la inestabilidad geopolítica regional, Velásquez indicó que los datos no muestran un impacto significativo en la demanda turística hacia Perú durante 2025.
En particular, el mercado estadounidense se mantuvo estable, lo que refuerza la percepción de Perú como un destino atractivo y resiliente frente a escenarios internacionales cambiantes.
Un turismo más sostenible y especializado
El nuevo enfoque del turismo en Perú apunta a consolidar un modelo más sostenible, menos dependiente del volumen masivo de visitantes y más enfocado en la calidad de la experiencia.
Este cambio busca:
- Proteger el patrimonio cultural y natural
- Reducir la sobrecarga en destinos emblemáticos
- Generar mayor valor económico por visitante
- Fortalecer las economías locales
La diversificación de productos y mercados se presenta como una condición clave para alcanzar estos objetivos.
Perspectivas para los próximos años
De cara al futuro, las autoridades turísticas confían en que la combinación de diversificación de destinos, mejora progresiva de la conectividad aérea y promoción segmentada permitirá superar gradualmente los niveles de visitantes prepandemia.
El reto será mantener el equilibrio entre crecimiento, sostenibilidad y competitividad, en un contexto global cada vez más exigente y con viajeros más informados y selectivos.
Con una estrategia más focalizada y un perfil de visitante de mayor valor, el turismo en Perú busca no solo recuperarse, sino transformarse en un motor económico más sólido y resiliente para el país.


