Superávit de cuenta corriente en Perú: exportaciones impulsan el mejor resultado en casi dos décadas
La economía peruana cerró 2025 con un hito relevante en su sector externo. La cuenta corriente de la balanza de pagos alcanzó un superávit equivalente al 3,1% del Producto Bruto Interno (PBI), el nivel más alto registrado desde 2006.
Este resultado refleja la solidez del frente externo y confirma una tendencia positiva que ya suma tres años consecutivos con saldo favorable. El principal motor ha sido el fortalecimiento del superávit comercial, acompañado por el flujo sostenido de remesas.
El desempeño no solo destaca por su magnitud histórica, sino también por su composición, lo que aporta señales relevantes sobre la estructura exportadora del país.
La cuenta corriente: un indicador clave de estabilidad
La cuenta corriente sintetiza la relación económica de un país con el resto del mundo. Incluye comercio de bienes, servicios, rentas y transferencias, por lo que su evolución permite evaluar la sostenibilidad externa.
Un superávit implica que la economía genera más ingresos externos de los que necesita para financiar sus pagos internacionales, lo que fortalece reservas, reduce vulnerabilidad y mejora la percepción de riesgo.
El resultado de 2025 posiciona a Perú dentro de un grupo de economías con equilibrio externo favorable.
El rol central del superávit comercial
El factor determinante del desempeño fue la ampliación del superávit comercial. Entre 2024 y 2025, este indicador aportó alrededor de 3,2 puntos porcentuales del PBI al resultado total de la cuenta corriente.
La mejora responde a dos elementos principales:
- Aumento de precios internacionales (términos de intercambio)
- Mayor volumen exportado
Este doble impulso permitió que el comercio de bienes se consolidara como el principal soporte del frente externo.
Resultados trimestrales confirman la tendencia
El cuarto trimestre de 2025 reforzó la dinámica positiva. Durante ese periodo, la cuenta corriente registró un superávit de 5.276 millones de dólares, equivalente al 5,4% del PBI.
La cifra supera ampliamente el resultado del mismo trimestre de 2024, cuando el superávit alcanzó 3,2% del producto.
En términos absolutos, el saldo favorable aumentó en 2.699 millones de dólares, evidenciando una aceleración significativa hacia el cierre del año.
Exportaciones: crecimiento en volumen y precios
El incremento del superávit comercial se explica principalmente por la expansión de las exportaciones. En términos nominales, el saldo positivo de bienes creció en 4.706 millones de dólares.
Este desempeño estuvo asociado a la mejora de los términos de intercambio —es decir, precios de exportación relativamente más altos que los de importación— y al aumento de los volúmenes embarcados.
El resultado confirma la relevancia del sector exportador como pilar macroeconómico.
Sectores que impulsaron el superávit
Diversos productos contribuyeron al fortalecimiento del saldo externo. Entre los principales destacan:
- Harina de pescado
- Café
- Zinc
- Oro
- Productos pesqueros no tradicionales
- Exportaciones agropecuarias no tradicionales
La combinación de recursos naturales y exportaciones con mayor valor agregado permitió diversificar el aporte al resultado.
Esto sugiere una estructura exportadora que, aunque aún dependiente de commodities, muestra señales de ampliación.
Términos de intercambio favorables
El comportamiento de los precios internacionales fue determinante. La mejora de los términos de intercambio elevó el valor de las exportaciones incluso sin aumentos proporcionales en cantidades.
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Este efecto tiene impacto directo en la cuenta corriente, ya que incrementa ingresos externos y fortalece el superávit comercial.
Además, términos de intercambio favorables suelen traducirse en mayores ingresos fiscales y mayor capacidad de inversión.
Remesas: aporte complementario
Si bien el comercio exterior fue el principal factor, las remesas también contribuyeron al resultado positivo. El flujo de transferencias desde el exterior se mantuvo favorable, reforzando el saldo de la cuenta corriente.
Las remesas cumplen un doble rol:
- Apoyo al consumo interno
- Mejora del ingreso externo del país
- En economías emergentes, este componente adquiere relevancia creciente.
- Tres años consecutivos de superávit
Uno de los elementos más destacados es la continuidad. El resultado de 2025 marca el tercer año consecutivo con superávit en cuenta corriente.
La persistencia sugiere que el desempeño no responde únicamente a factores transitorios, sino a una combinación de condiciones externas favorables y dinámica exportadora sólida.
La estabilidad del frente externo es un factor clave para la confianza de inversionistas.
Impacto macroeconómico del superávit externo
Un superávit sostenido genera múltiples efectos positivos:
- Fortalece reservas internacionales
- Reduce vulnerabilidad externa
- Mejora calificación crediticia
- Estabiliza el tipo de cambio
- Amplía espacio para política económica
En este sentido, el resultado de 2025 tiene implicancias más allá del sector externo.
El papel del sector minero y pesquero
Los productos mineros continúan siendo determinantes para la balanza comercial peruana. El oro y el zinc destacaron entre los principales impulsores del crecimiento exportador.
A su vez, la pesca —especialmente la harina de pescado— mostró un desempeño relevante, consolidando su rol histórico dentro del comercio exterior.
La combinación de minería y pesca sigue siendo uno de los rasgos estructurales del superávit peruano.
Exportaciones no tradicionales ganan relevancia
Aunque los commodities siguen liderando, las exportaciones no tradicionales mostraron dinamismo, especialmente en el sector agropecuario y pesquero.
Este crecimiento aporta resiliencia al frente externo al reducir la dependencia de ciclos de precios de materias primas.
La diversificación exportadora aparece como una tendencia gradual, pero estratégica.
Comparación histórica: el mejor resultado desde 2006
Alcanzar el mayor superávit desde 2006 otorga relevancia histórica al dato. Este tipo de hitos permite evaluar la evolución del modelo exportador y la capacidad de adaptación del país a cambios globales.
El resultado también sugiere que la economía peruana logró aprovechar condiciones externas favorables.
Sin embargo, mantener estos niveles dependerá de factores internacionales y de la evolución de la demanda global.
Riesgos y factores a monitorear
A pesar del desempeño positivo, existen variables que podrían afectar el superávit:
- Volatilidad de precios de commodities
- Desaceleración global
- Condiciones climáticas que impacten pesca y agro
- Evolución del tipo de cambio
- Dinámica de importaciones
La sostenibilidad del superávit dependerá de la interacción de estos factores.
Perspectivas del frente externo
Las perspectivas para el sector externo peruano continúan siendo favorables, aunque con cautela. La demanda global de minerales y alimentos, junto con la transición energética, podría sostener exportaciones.
Al mismo tiempo, la diversificación productiva y la expansión de exportaciones no tradicionales serán determinantes para consolidar resultados.
El reto consiste en transformar episodios de superávit en una tendencia estructural.
Superávit y estrategia económica
El desempeño de la cuenta corriente tiene implicancias para la estrategia económica del país. Un frente externo sólido permite mayor margen para políticas internas, inversión pública y estabilidad macroeconómica.
También mejora la capacidad de enfrentar shocks externos.
En ese sentido, el superávit no es solo un dato estadístico, sino un indicador de resiliencia.
Un frente externo fortalecido
El superávit de cuenta corriente registrado en 2025 marca un punto destacado para la economía peruana. Impulsado por el crecimiento exportador, la mejora de los términos de intercambio y el aporte de remesas, el resultado confirma la fortaleza del sector externo.
La ampliación del superávit comercial explica la mayor parte del avance y subraya la relevancia del comercio internacional en la estabilidad macroeconómica.
Con tres años consecutivos de saldo positivo y el mejor resultado en casi dos décadas, Perú muestra un frente externo robusto. El desafío ahora será sostener este desempeño en un entorno global cambiante y avanzar hacia una mayor diversificación exportadora que permita consolidar el superávit como una característica estructural de la economía.


