Sistema B impulsa expansión de Empresas certificadas
En el Perú, la certificación de Empresas B continúa ganando relevancia como un mecanismo para promover negocios responsables y sostenibles. La organización Sistema B, encargada de otorgar este reconocimiento, ha consolidado su presencia en el país tras nueve años de operaciones. Según Mariale Soto, directora ejecutiva de la entidad, hasta la fecha se han otorgado 75 certificaciones a compañías peruanas, y el objetivo es expandir significativamente esta cifra en los próximos meses.
Para fines de 2025, Sistema B apunta a alcanzar 85 empresas certificadas, mientras que para el primer trimestre de 2026 la meta es llegar a las 100 compañías con certificación B. “Nuestra expectativa es lograrlo durante el primer trimestre; en el peor de los casos, esto podría extenderse hasta el segundo trimestre del próximo año”, detalla Soto en conversación con Día1.
Qué significa ser una Empresa B
La certificación B se originó en 2006, cuando tres emprendedores estadounidenses —Andrew Kassoy, Bart Houlahan y Jay Coen Gilbert— crearon B Lab, con la misión de redefinir el éxito empresarial. La iniciativa buscaba establecer un movimiento global que promoviera la responsabilidad social y ambiental dentro del mundo corporativo.
A través de un riguroso proceso de evaluación, las empresas que obtienen la certificación se comprometen legal y públicamente a generar un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente, asegurando que sus decisiones de negocio vayan más allá de la simple maximización de ganancias. Este enfoque incluye la consideración de todos los grupos de interés, desde empleados hasta comunidades locales y clientes.
Empresas B destacadas en Perú
Entre las compañías peruanas certificadas se encuentran SiderPerú, Textil del Valle, Universidad Continental y Machu Picchu Foods, mientras que Natura Perú mantiene la certificación otorgada por su matriz desde hace más de 12 años. La mayoría de las Empresas B en el país provienen de sectores de alimentos y bebidas (15%), consultoría (15%) y turismo y hospedaje (15%), evidenciando la diversidad de industrias que adoptan este modelo de gestión responsable.
Mariale Soto resalta que la diversidad sectorial y de tamaño de las empresas certificadas es un reflejo de la capacidad de este modelo para adaptarse a distintos contextos y mercados. “La certificación B funciona como un reflector sobre las buenas prácticas de las empresas, permitiendo que otros aprendan de ellas”, asegura.
Posición de Perú en la región
Actualmente, Perú es el sexto país de Latinoamérica con más Empresas B, precedido por Brasil, Argentina, Chile, Colombia y México. Aunque México lidera con 130 empresas certificadas, las compañías peruanas superan a sus pares en ingresos acumulados, lo que evidencia la relevancia económica de las Empresas B en el territorio nacional.
Perspectivas económicas y expectativas de las empresas certificadas
Sistema B realizó un estudio con 58 de las 74 empresas certificadas, buscando identificar las expectativas empresariales y su percepción sobre el entorno económico. Entre los hallazgos más destacados:
87% de las empresas proyecta crecimiento para el cierre de 2025.
96% reportó mejoras tangibles tras obtener la certificación, incluyendo beneficios económicos, reputacionales y en la gestión del talento.
Entre 2023 y 2024, las ventas de 48 Empresas B aumentaron un 20,1%, demostrando la consolidación de estas firmas en el mercado local.
El 0,7% del PBI peruano corresponde a las ventas de las 65 Empresas B del país durante 2024.
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Respecto al entorno económico, el 49,1% de las empresas percibe un panorama positivo, mientras que el 40% considera que es neutral, lo que refleja un optimismo moderado y cauteloso.
Confianza y planes de expansión
A pesar de la cautela, las empresas mantienen una alta confianza en sus metas:
- 49,1% considera tener un nivel de confianza alto para cumplir objetivos.
- 30,9% reporta confianza muy alta en sus proyecciones.
Además, 56% de las Empresas B planea aumentar la plantilla laboral en 2025, especialmente las micro y pequeñas empresas (60%), mientras que 60% proyecta expansión hacia mercados internacionales.
Principales desafíos y riesgos
El estudio también identificó los riesgos que enfrentan las empresas certificadas:
- 22,8% mencionó la informalidad y competencia desleal como los principales obstáculos, particularmente relevante para micro y pequeñas empresas.
- Las empresas medianas y grandes identificaron como desafíos principales trabas regulatorias y burocráticas.
Estos datos permiten a Sistema B comprender el impacto económico de las Empresas B, no solo por cantidad de firmas, sino también por volumen de ventas y relevancia en el país.
Motivos para certificarse
Soto explica que las empresas buscan la certificación por diversas razones:
- Reputación y credibilidad de marca.
- Acceso a financiamiento y apoyo de inversionistas.
- Mostrar un compromiso real con la sostenibilidad y la responsabilidad social.
“Algunas empresas se enfocan en el aspecto reputacional, pero muchas buscan la certificación como un sello de credibilidad y diferenciación competitiva”, agrega la directora ejecutiva.
Proceso para obtener la certificación B
El procedimiento de certificación incluye varias etapas:
- Diagnóstico inicial de la empresa: Se evalúa la estructura de operaciones, ubicación geográfica, fuentes de ingresos y si pertenece a una empresa global.
- Autoevaluación online: Las empresas completan un cuestionario gratuito de 200 preguntas, evaluando gobernanza, trabajadores, comunidad, medio ambiente y clientes. Para avanzar, deben obtener al menos 80 puntos. En Perú, el promedio actual es de 50 puntos.
- Planes de mejora: Las compañías pueden implementar mejoras antes de pasar a la auditoría final.
- Auditoría: Las empresas deben alcanzar el puntaje mínimo de 80 para obtener la certificación.
El proceso completo puede durar entre uno y dos años, dependiendo del tamaño de la empresa y del grado de preparación para cumplir con los estándares.
Hasta ahora, las tres empresas con puntaje más alto en Perú son:
- Libélula (128,1 puntos)
- Nassf Travel (127,1 puntos)
- Ikigai Laboratorio Social (122,8 puntos)
Retos y perspectivas de Sistema B hacia 2026
Mariale Soto considera que la incertidumbre política y social en Perú puede incentivar a más empresas a buscar la certificación, ya que buscan conectar con organizaciones afines y formar parte de una comunidad sólida y comprometida.
“Las compañías buscan lugares donde puedan relacionarse con líderes y empresas que piensan igual, especialmente en contextos de incertidumbre. Nuestra comunidad ofrece esos espacios de conexión global”, enfatiza Soto.
El reto principal para Sistema B será difundir los beneficios de la certificación y su impacto tangible en los negocios, demostrando que ser una Empresa B no solo aporta a la sociedad, sino también fortalece el desempeño económico y competitivo de la compañía.
La expansión de Empresas B en Perú refleja la creciente importancia de los negocios responsables y sostenibles. Sistema B continúa su misión de transformar el sistema económico a través de certificaciones que promueven el impacto social, ambiental y económico. Con metas claras de crecimiento hacia 2026, la organización busca incrementar el número de empresas certificadas, fortalecer su comunidad y potenciar la visibilidad de prácticas empresariales responsables en todo el país.
Este enfoque no solo beneficia a las empresas certificadas, sino que también contribuye al desarrollo sostenible del país, fortaleciendo la confianza, la credibilidad y la resiliencia empresarial en un entorno económico y social dinámico.


