El Perú volvió a posicionarse entre los países más complejos del mundo para hacer negocios, de acuerdo con el más reciente informe elaborado por TMF Group. El estudio Global Business Complexity Index (GBCI) 2026 ubica al país en el décimo lugar del ranking global de jurisdicciones con mayores dificultades operativas y regulatorias para empresas e inversionistas.
El resultado representa un retroceso respecto a la edición anterior del informe, ya que en 2025 el Perú había logrado salir del Top 10 y se ubicaba en la posición 13. Ahora, el país vuelve a ingresar al grupo de economías consideradas más complejas para operar a nivel empresarial.
Según el análisis, uno de los principales factores detrás de este cambio es el proceso de digitalización que atraviesa el entorno corporativo y regulatorio peruano. Aunque la modernización tecnológica busca mejorar la eficiencia y fortalecer la competitividad, también está generando nuevos desafíos de adaptación para las empresas nacionales y extranjeras.
Perú vuelve al Top 10 mundial
El estudio Global Business Complexity Index analiza 81 jurisdicciones que representan más del 90% de la economía mundial. Para ello, evalúa aspectos relacionados con regulación tributaria, cumplimiento legal, empleo, contabilidad y gestión corporativa.
En esta edición, Perú ocupa el puesto número 10 dentro de las economías más complejas para hacer negocios.
Dentro de América Latina, el país aparece por debajo de economías como México, Brasil, Colombia, Bolivia y Argentina, todas consideradas más complejas según el índice.
El ranking global es liderado por Grecia, mientras que países como Dinamarca, Hong Kong y Países Bajos aparecen entre las jurisdicciones más fáciles para operar empresarialmente.
Digitalización impulsa nuevas dificultades empresariales
El informe de TMF Group señala que la principal razón detrás del incremento de complejidad en Perú durante 2026 es el proceso de transformación digital que vive el entorno empresarial.
En los últimos años, el país ha acelerado la digitalización de procesos corporativos y fiscales con el objetivo de mejorar eficiencia, transparencia y acceso al mercado.
Sin embargo, esta transición también ha generado mayores exigencias de cumplimiento para las compañías.
A medida que las autoridades implementan nuevos requisitos digitales y plataformas tecnológicas, las empresas deben actualizar constantemente sus sistemas internos y adaptar sus procesos operativos.
Esto implica mayores costos, inversión tecnológica y capacidad de respuesta rápida frente a cambios regulatorios.
Empresas extranjeras enfrentan adaptación constante
Uno de los aspectos más relevantes destacados por el reporte es el impacto que la digitalización tiene sobre empresas extranjeras que operan en Perú.
La coexistencia entre procesos digitales modernos y trámites que aún requieren presencia física genera fricciones operativas importantes.
Muchas compañías deben enfrentar simultáneamente sistemas tecnológicos avanzados y procedimientos tradicionales, lo que incrementa la complejidad administrativa.
Además, las organizaciones necesitan mantenerse ágiles para responder a modificaciones regulatorias frecuentes relacionadas con facturación electrónica, contabilidad digital y cumplimiento tributario.
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Facturación electrónica aumenta exigencias
El informe también destaca el crecimiento global de la facturación electrónica y los mecanismos digitales de supervisión fiscal.
Durante 2026, el 58% de las jurisdicciones evaluadas exige que al menos algunas empresas emitan comprobantes electrónicos, frente al 54% registrado el año anterior.
El avance de herramientas como contabilidad electrónica y digitalización tributaria apunta hacia modelos con mayor control y supervisión por parte de las autoridades.
Si bien estas medidas pueden mejorar transparencia y eficiencia a largo plazo, también elevan las obligaciones de cumplimiento para las compañías.
En el caso peruano, la adaptación a estos sistemas todavía representa un desafío significativo para muchas organizaciones.
Transformación digital es “arma de doble filo”
El reporte define la digitalización en Perú como un “arma de doble filo”.
Por un lado, las nuevas plataformas y herramientas tecnológicas facilitan el acceso al mercado, especialmente para pequeñas y medianas empresas.
La modernización digital permite agilizar procesos, automatizar operaciones y mejorar ciertos niveles de eficiencia empresarial.
Sin embargo, mientras la transición todavía está en marcha, muchas empresas enfrentan dificultades para adaptarse completamente al nuevo entorno regulatorio y tecnológico.
Esto genera un escenario donde coexistencia tecnológica y exigencias administrativas incrementan temporalmente la complejidad operativa.
Pymes acceden más fácilmente a mercados
Uno de los avances positivos destacados por el estudio es el impacto que la digitalización puede tener sobre las pequeñas y medianas empresas.
Perú ha venido impulsando herramientas digitales y plataformas de comercio electrónico orientadas a facilitar el acceso de las Pymes a nuevos mercados.
Estas iniciativas permiten ampliar oportunidades comerciales y mejorar competitividad en un entorno cada vez más digitalizado.
Sin embargo, para muchas empresas todavía existen desafíos relacionados con capacitación tecnológica, infraestructura y adaptación normativa.
Complejidad empresarial afecta crecimiento económico
El informe del TMF Group subraya que la complejidad regulatoria tiene efectos directos sobre el crecimiento empresarial y la atracción de inversiones.
Los elevados costos operativos asociados al cumplimiento normativo pueden limitar expansión, productividad e innovación.
Además, los inversionistas internacionales suelen evaluar cuidadosamente el nivel de complejidad regulatoria antes de ingresar a nuevos mercados.
Cuando los procesos administrativos resultan excesivamente complejos, las empresas enfrentan mayores barreras para operar eficientemente.
Perú mostró mejoras en años anteriores
El regreso del Perú al Top 10 ocurre después de varios años donde el país había mostrado avances importantes en reducción de complejidad.
Durante 2023, 2024 y 2025, el entorno empresarial peruano registró mejoras sostenidas según el índice GBCI.
Esto permitió que el país abandonara temporalmente el grupo de las economías más complejas para hacer negocios.
Sin embargo, el reporte de 2026 refleja que todavía existen desafíos estructurales pendientes por resolver.
Latinoamérica mantiene alta complejidad regulatoria
El ranking global muestra que varios países latinoamericanos continúan enfrentando elevados niveles de complejidad empresarial.
México ocupa el segundo lugar mundial, mientras que Brasil aparece en tercera posición.
Colombia, Bolivia y Argentina también figuran dentro de las diez jurisdicciones más complejas del planeta.
Esto evidencia que América Latina continúa enfrentando desafíos relacionados con regulación, cumplimiento tributario y burocracia empresarial.
Países más simples atraen mayor inversión
El informe también destaca cuáles son las economías consideradas más fáciles para hacer negocios.
Entre ellas aparecen Dinamarca, Hong Kong y Países Bajos.
Estos mercados suelen caracterizarse por procesos administrativos simplificados, alta digitalización y estabilidad regulatoria.
La facilidad para operar empresarialmente puede convertirse en una ventaja competitiva importante para atraer inversión extranjera y promover crecimiento económico.
Automatización podría reducir dificultades futuras
A pesar de las dificultades actuales, el estudio sostiene que parte de la complejidad vinculada a digitalización podría disminuir progresivamente.
A medida que empresas y autoridades adopten completamente nuevas plataformas y procesos tecnológicos, muchas operaciones podrían simplificarse.
La automatización permitiría agilizar trámites, reducir tiempos administrativos y mejorar interacción entre empresas y entidades públicas.
Según el informe, el impacto positivo dependerá de la capacidad de adaptación tecnológica y cumplimiento por parte de las organizaciones.
Tecnología y cumplimiento serán claves competitivas
Geraldo Arosemena explicó que las empresas que logren adoptar exitosamente herramientas digitales tendrán ventajas importantes dentro del mercado peruano.
El ejecutivo señaló que invertir en tecnología, cumplimiento normativo y automatización permitirá operar de manera más eficiente y aprovechar oportunidades de negocio.
Actualmente, muchas compañías están acelerando procesos de transformación digital para mantenerse competitivas frente a un entorno regulatorio cambiante.
Complejidad global se vuelve tendencia estructural
El reporte GBCI 2026 también concluye que la complejidad empresarial ya no es un fenómeno temporal, sino una tendencia estructural global.
Los cambios regulatorios, avances tecnológicos y nuevas exigencias fiscales están transformando permanentemente el entorno corporativo internacional.
Las empresas deben enfrentar escenarios cada vez más dinámicos donde cumplimiento, automatización y capacidad de adaptación resultan fundamentales.
Webinar analizará expansión empresarial en Latinoamérica
Como parte de sus iniciativas para apoyar a compañías internacionales, TMF Group realizará el webinar “Expansión en LATAM: cómo transformar la complejidad regulatoria y los cambios tecnológicos en una ventaja competitiva”.
El evento se desarrollará el próximo 6 de agosto y abordará temas relacionados con cumplimiento societario, reformas tributarias y operaciones transfronterizas en América Latina.
Especialistas analizarán cómo las empresas pueden enfrentar la complejidad regulatoria y convertirla en oportunidades de crecimiento dentro de la región.
Perú enfrenta reto de simplificar entorno empresarial
El regreso del Perú al Top 10 de economías más complejas para hacer negocios refleja los desafíos que aún enfrenta el país en materia regulatoria y administrativa.
Aunque la digitalización representa una oportunidad importante para modernizar procesos y fortalecer competitividad, la transición todavía genera dificultades operativas para muchas empresas.
El reto para los próximos años será avanzar hacia un entorno empresarial más eficiente, integrado y tecnológicamente adaptado, capaz de atraer inversiones y facilitar el crecimiento económico sostenible.
Fuente: Nota de prensa


