Durante los últimos años, el Perú ha ingresado en una etapa decisiva para definir su rol dentro del comercio internacional. Diversos especialistas sostienen que el país se encuentra ante una “ventana estratégica única” que podría permitirle convertirse en un verdadero hub logístico del Pacífico, siempre que avance en las reformas pendientes y en la modernización de su infraestructura. Esta visión fue compartida por expertos nacionales e internacionales durante el conversatorio “Comercio Exterior y Logística en el Perú”, un evento académico que reunió a representantes de gremios empresariales, investigadores y exautoridades de renombre.
El encuentro tuvo como objetivo analizar los desafíos y oportunidades que enfrenta el país para posicionarse como un actor central en el comercio marítimo y la cadena logística regional. Por ello, se abordaron temas como la saturación de los sistemas logísticos, la necesidad de inversiones estratégicas, la digitalización, los costos logísticos y el potencial exportador del Perú en el mercado global.
Una posición geoestratégica que Perú debe aprovechar
Uno de los puntos que generó consenso entre los especialistas fue la ubicación estratégica del país. Desde la perspectiva de William Muñoz, investigador de la Universidad Católica Sedes Sapientiae (UCSS), el Perú cuenta con una ventaja geográfica que podría potenciarse gracias al crecimiento del comercio transpacífico. Conectado directamente con Asia, Norteamérica y Oceanía, el país tiene condiciones ideales para establecerse como un punto clave de distribución y manufactura para la región.
Sin embargo, Muñoz recalcó que contar con una posición privilegiada no es suficiente; es indispensable impulsar inversiones logísticas, fortalecer la gobernanza sectorial e incentivar una agenda orientada al valor agregado. Esto implica no solo mejorar puertos y carreteras, sino también integrar la infraestructura productiva con los grandes proyectos de comercio exterior en desarrollo.
La mirada europea y la diversificación de mercados
Durante el conversatorio, la visión internacional estuvo representada por especialistas provenientes de universidades de Europa y América Latina. Uno de ellos fue Riccardo Spinelli, académico de la Universidad de Génova, quien explicó que la Unión Europea atraviesa un proceso de diversificación de proveedores como respuesta a la incertidumbre global y a la competencia creciente con otras potencias comerciales.
Este escenario crea un campo fértil para que países latinoamericanos amplíen su presencia en Europa, especialmente aquellos con capacidades exportadoras en productos saludables, energías limpias o bienes con identidad cultural. Spinelli señaló que el Perú reúne estas características y que sus acuerdos comerciales con la región europea y con otros mercados constituyen un punto de partida sólido para expandir su oferta a nuevos nichos.
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Además, destacó que el fortalecimiento de la cadena logística permitirá que los productos peruanos lleguen con mayor rapidez, menor costo y mayor confiabilidad a sus destinos internacionales, aumentando la competitividad del país.
El rol clave del puerto de Chancay en la nueva logística peruana
Uno de los temas más comentados durante el evento fue el papel que desempeñará el puerto de Chancay, considerado uno de los proyectos portuarios más importantes de Sudamérica. Para Román Miu, vicepresidente de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), este puerto puede transformar el mapa logístico del país, siempre que se articule con zonas económicas especiales, parques industriales y corredores viales que conecten los centros productivos con el terminal portuario.
Miu destacó que, si se aprovecha adecuadamente esta infraestructura, Perú podría consolidarse como un centro manufacturero y de servicios avanzados para el Pacífico. El país tiene la capacidad de atraer industrias de tecnología, ensamblaje y manufactura ligera, lo que generaría miles de empleos de calidad y dinamizaría cadenas de valor nacionales.
No obstante, advirtió que la infraestructura complementaria debe desarrollarse de forma paralela. El puerto de Chancay puede convertirse en un motor de crecimiento, pero sin carreteras modernas, logística digitalizada y zonas industriales competitivas, su impacto será limitado.
Una infraestructura logística al límite
La advertencia más contundente la planteó Daniel Bazán, representante de Comex Perú, quien explicó que la infraestructura logística nacional “está al límite”, especialmente en el puerto del Callao. La saturación de terminales, los problemas de accesos viales y la falta de corredores logísticos adecuados generan retrasos, incrementan los costos operativos y afectan la competitividad de las exportaciones.
Bazán insistió en que es urgente culminar proyectos que llevan varios años detenidos, tales como:
- Corredores logísticos que conecten regiones productivas
- Mejoras en los accesos portuarios
- Obras de integración para conectar la Amazonía con la costa
- Infraestructura intermodal que facilite el transporte de carga
Para el especialista, la modernización no debe concentrarse solo en los principales centros urbanos; las regiones también requieren infraestructura que les permita exportar de forma eficiente, sobre todo aquellas con fuerte actividad agroindustrial.
El desafío del costo logístico peruano
Otro de los temas centrales del conversatorio fue el elevado costo logístico del país. Según Richard Zamora, especialista en supply chain, el costo logístico en Perú alcanza el 32% del valor del producto, un nivel muy superior al de economías regionales como Chile o México. Esta cifra incluye transporte, almacenamiento, trámites, tiempos de espera y costos operativos asociados al proceso logístico.
Zamora identificó tres causas principales:
- Infraestructura insuficiente, tanto en puertos como en carreteras y centros logísticos.
- Tramitología excesiva, que provoca demoras innecesarias y aumenta los costos administrativos.
Baja digitalización, especialmente entre las pequeñas y medianas empresas que no cuentan con herramientas tecnológicas para optimizar su cadena de suministro.
El especialista advirtió que, mientras no se reduzcan estos costos, será difícil que las pymes peruanas compitan en igualdad de condiciones con empresas de otros países que operan con estructuras logísticas más eficientes.
Diversificar las exportaciones: una tarea pendiente
El exviceministro de Comercio Exterior y representante de Adex, Diego Llosa, recordó durante su intervención que el Perú cuenta con más de 20 acuerdos comerciales vigentes, que le permiten acceder a más de 50 mercados internacionales. A pesar de ello, las exportaciones continúan concentradas en pocos productos y mercados, lo que limita el potencial de crecimiento.
En el 2024, las exportaciones peruanas sumaron 74,000 millones de dólares, pero gran parte de ese monto provino de sectores tradicionales como minería y petróleo. Para Llosa, el país debe avanzar en la diversificación productiva y apostar por bienes con mayor valor agregado, tales como:
- Agroindustria
- Pesca para consumo humano directo
- Textiles y confecciones
- Servicios digitales
- Manufactura de nicho
Sin esta transición, Perú seguirá dependiendo de productos primarios, vulnerables a los ciclos de precios internacionales.
Un espacio para el diálogo académico y empresarial
El evento fue organizado por la Universidad Católica Sedes Sapientiae (UCSS) en el marco de la semana de la Facultad de Ciencias Económicas y Comerciales. Participaron expertos de Italia, España, Argentina y Perú, además de representantes de gremios empresariales como Adex, SNI y Comex Perú.
Este encuentro se consolidó como un espacio de reflexión que busca tender puentes entre el sector académico, el Estado y los empresarios, con el fin de impulsar políticas públicas que permitan al Perú posicionarse como un actor logístico central en el Pacífico.


