Pagos digitales en Perú: la inclusión financiera gana terreno
El ecosistema de pagos en el Perú está viviendo una transformación acelerada. Según reportes recientes del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), durante el primer semestre de 2025 cada adulto peruano realizó en promedio 591 pagos digitales, lo que equivale a aproximadamente 1,6 operaciones por día. Esto evidencia que los pagos digitales en Perú dejaron de ser una opción secundaria para convertirse en una práctica habitual en el día a día.
Esta evolución no es casual: responde a una combinación de factores como el desarrollo tecnológico, la difusión masiva de billeteras móviles, la extensión de códigos QR en comercios y, muy especialmente, la apuesta por la interoperabilidad entre plataformas. En ese contexto, empresas como FLOW Pagos Perú destacan el avance del ecosistema y la consolidación de los pagos interoperables como motor clave de inclusión financiera.
Interoperabilidad: el motor de los pagos digitales en Perú
La interoperabilidad —la capacidad de que diferentes sistemas de pago funcionen juntos sin fricciones— ha sido identificada como un elemento clave de esta expansión. La estrategia impulsada por el BCRP desde 2024 ha permitido que billeteras digitales, bancos, entidades de dinero electrónico y comercios compartan infraestructura, lo que facilita que un usuario envíe, reciba o pague sin importar qué aplicación o entidad utilice.
Por ejemplo, solo en junio de 2025, las fases 1 y 2 del proyecto alcanzaron más de 183 millones de transacciones mensuales, impulsadas por el uso de apps móviles, QR y transferencias inmediatas vía número de celular. Comparando junio de 2024 con junio de 2025, las transacciones de la fase 1 crecieron un 59 %, mientras que las de la fase 2 se dispararon un 323 %. Los pagos con QR aumentaron un 58 %.
La empresa FLOW Pagos Perú señala que este alcance ha sido clave para que pequeños negocios y consumidores de distintas regiones adopten los pagos digitales con mayor confianza, incrementando su acceso a servicios financieros.
Regulación y seguridad: el respaldo necesario
El avance de los pagos digitales no sería sostenible sin un marco regulatorio sólido. En marzo de 2025, el BCRP actualizó el Reglamento de los Niveles de Calidad de los Servicios de Pago Interoperables, lo que permitió simplificar procesos sancionadores y habilitar la suspensión temporal de entidades que incurran en fallas repetidas.
Este tipo de normativa brinda mayor confianza tanto a usuarios como a comercios, garantiza estándares mínimos de eficiencia y seguridad, y promueve la expansión de un ecosistema más inclusivo. Las fintech que participan en el sistema también encontraron un entorno más abierto para operar bajo supervisión.
Dinero digital y fintech: nuevas fronteras de la inclusión
Una pieza importante en la evolución de los pagos digitales ha sido el lanzamiento piloto del “Dinero Digital” (CBDC – moneda digital de banco central) por el BCRP. Más de 107 000 usuarios activos han participado de este piloto, con un promedio diario de 41 000 transacciones, lo que ubica al Perú como pionero regional en innovación monetaria.
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Al mismo tiempo, el sector fintech continúa expandiéndose, integrando tecnologías como inteligencia artificial, analítica de datos y automatización en sus servicios. Este desarrollo no solo diversifica la oferta de pagos, sino que facilita el acceso de usuarios no bancarizados o sub-bancarizados a servicios financieros modernos.
Crecimiento sostenido: cifras que muestran un cambio
El crecimiento del ecosistema de pagos digitales en el Perú se plasma en datos que muestran cómo han cambiado tendencias y comportamientos. Las billeteras digitales lideran el número de transacciones, mientras que las tarjetas tradicionales también muestran avances: los pagos con tarjetas de crédito y débito crecieron un 29,9 % en número y un 17,1 % en valor, con las tarjetas de débito encabezando con un alza del 34,6 %.
Estos patrones indican que los pagos digitales en Perú ya están integrados en el flujo cotidiano de consumo, operaciones menores, comercio e incluso servicios formales. La combinación de tecnología, accesibilidad y confianza parece haber generado un punto de inflexión.
Además, fuentes independientes señalan que en 2024 las operaciones digitales crecieron un 74 %, impulsadas por la interoperabilidad entre billeteras, la masificación del QR y el uso de apps bancarias.
Inclusión financiera: qué significa para los peruanos
Cuando los pagos digitales se vuelven interoperables y accesibles, se abren puertas a la inclusión financiera: personas que antes dependían del efectivo o de sistemas informales ahora pueden utilizar cuentas, billeteras digitales o transferencias instantáneas. Esto facilita el ahorro, la planificación financiera y el acceso a otros servicios como microcréditos, seguros o inversiones pequeñas.
El hecho de que un adulto promedio realice más de 500 pagos digitales al semestre muestra que la herramienta ya es parte del día a día. Las fintech y billeteras alimentan esta tendencia, haciendo que la banca tradicional y los nuevos actores convivan, y que la penetración financiera se extienda más allá de Lima y de los grandes centros urbanos.
Retos por delante y camino hacia la madurez
A pesar del impulso, aún existen retos significativos para consolidar este crecimiento y llevarlo a todos los rincones del país. Algunos de los desafíos más relevantes son:
Garantizar infraestructura de conectividad y acceso a internet en zonas rurales y menos desarrolladas para que los pagos digitales lleguen a toda la población.
Fortalecer la confianza del usuario ante fraudes, errores de transacción o falta de información clara.
Mejorar la educación financiera para que los usuarios comprendan los beneficios y riesgos de los pagos digitales.
Integrar completamente al comercio informal y microempresas al ecosistema formal digital, reduciendo el uso del efectivo.
Continuar desarrollando la regulación de fintech y nuevos participantes para mantener un marco seguro, competitivo y efectivo.
El marco regulatorio avanzado del BCRP es un buen paso, pero debe acompañarse con ejecución operativa, supervisión eficiente y comunicación clara.
Impacto en comercios y microempresas
Los comercios, especialmente los pequeños y medianos, han sido grandes beneficiarios de la interoperabilidad. Ahora pueden aceptar pagos digitales sin estar limitados a una única billetera o banco, lo que incrementa el volumen de ventas, reduce costos del manejo de efectivo y ofrece mayor trazabilidad.
Por ejemplo, los códigos QR presentes en microtiendas, mercados o negocios de barrio permiten que el usuario pague con cualquier aplicación interoperable, lo que facilita el acceso del cliente y fortalece el comercio local. Esto tiene un efecto multiplicador en la economía, pues impulsa consumo, mejora la formalización y genera empleo.
Hacia un ecosistema digital sin fricciones
El objetivo declarado no es solo aumentar la cifra de transacciones digitales, sino construir un ecosistema donde los pagos sean simples, seguros y sin fricciones. Para ello, actores del mercado como FLOW Pagos Perú trabajan en ofrecer soluciones que integren múltiples plataformas, dispositivos y usuarios bajo un mismo proceso fluido.
Marilea Saldarriaga, Country Manager de esa empresa, remarca que “la interoperabilidad no solo facilita el uso, sino que fomenta la inclusión financiera”. En su visión, el futuro de los pagos será completamente interoperable, inclusivo y centrado en el usuario.
Los pagos digitales como motor del futuro peruano
El avance de los pagos digitales en Perú demuestra que el país atraviesa una etapa de maduración tecnológica y de confianza en la economía digital. La interoperabilidad se ha convertido de meta a realidad, conectando a millones de usuarios, comercios y entidades financieras en un sólo ecosistema funcional.
Para consolidar esta transición, es esencial seguir impulsando regulación, infraestructura, educación financiera y acceso a nuevas herramientas digitales. Los beneficios son múltiples: mayor inclusión, menor costo transaccional, mejor trazabilidad y más eficiencia económica.
En definitiva, los pagos digitales son más que una tendencia: están transformando la forma en que los peruanos consumen, pagan y acceden al sistema financiero. Y mientras esta revolución silenciosa avance, el país se posiciona para aprovechar plenamente las oportunidades de la economía digital.



