El próximo 7 de agosto, Estados Unidos implementará un nuevo esquema arancelario que podría tener efectos relevantes en el comercio internacional, incluyendo a países de la región como Perú. Aunque Perú no figura directamente en la lista de países afectados por estas nuevas medidas, la dinámica del comercio global y las posibles reacciones de otros mercados hacen que la influencia indirecta sobre la economía peruana sea un tema de atención para expertos y actores del sector exportador.
¿Qué cambios trae el nuevo esquema arancelario de EE. UU.?
Desde la fecha señalada, EE.UU. aplicará un sistema de aranceles que establece una tarifa mínima del 10% y que puede elevarse hasta un 15% para países con superávit comercial frente a Estados Unidos. Estas medidas, impulsadas por la administración del expresidente Donald Trump y continuadas en cierta medida, buscan equilibrar las relaciones comerciales y proteger la economía estadounidense frente a importaciones consideradas desleales o excesivas. La política arancelaria apunta a reducir los desequilibrios comerciales y a promover una mayor protección de las industrias locales.
¿Cómo funciona la aplicación de aranceles y cuál es su impacto en Perú?
Los aranceles son impuestos que se aplican a los productos importados, con la finalidad de proteger la producción nacional y mantener una competencia justa en los mercados internos. Cuando EE.UU. impone aranceles a países como China, muchas de esas exportaciones buscan nuevos destinos para evitar los costos adicionales, lo que puede generar una mayor llegada de productos extranjeros a mercados como Perú. Esta mayor oferta puede presionar a los productores locales, reduciendo su participación en el mercado y afectando sectores clave, como el agrícola y el minero.
Por otro lado, si Estados Unidos decide imponer aranceles elevados sobre productos peruanos, estos bienes se encarecerían en el mercado estadounidense, reduciendo su competitividad y, en consecuencia, la demanda de exportaciones peruanas hacia ese país. Sectores como la agroindustria, con productos como la palta, mango y quinua, y el sector minero, con productos como el cobre, podrían verse afectados por estas variaciones en los costos y la demanda internacional.
¿Qué tan expuestos están los productos peruanos a estas medidas?
Según Alonso Macedo, economista del Instituto Peruano de Economía (IPE), es poco probable que EE.UU. imponga aranceles directamente a los productos peruanos, salvo que surja un conflicto diplomático o una situación de disputa comercial significativa. Perú principalmente exporta productos agrícolas y minerales que, en su mayoría, no representan una amenaza para la industria estadounidense. Sin embargo, la economía peruana no está exenta de riesgos indirectos. La posible reconfiguración de las cadenas de suministro globales y la reorientación de las exportaciones de otras naciones sancionadas o afectadas por aranceles también pueden influir en la competitividad peruana.
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Nelson Valero, especialista en riesgos estratégicos de Marsh McLennan para América Latina y el Caribe, advierte que si otros países enfrentan sanciones arancelarias, podrían desviar sus exportaciones hacia mercados latinoamericanos, incluyendo Perú, elevando la competencia para los productos nacionales y afectando los precios y volúmenes de exportación.
Impacto en el sector minero: el caso del cobre
El sector minero peruano, uno de los pilares de su economía, también podría verse afectado por estas medidas arancelarias. EE.UU. ha establecido un arancel universal del 50% para productos derivados del cobre, aunque ha excluido el cobre en su estado bruto. Esta medida puede tener un impacto directo en las exportaciones peruanas de cobre y sus derivados, que representan aproximadamente el 10% de las exportaciones totales hacia Estados Unidos.
Adrián Armas, gerente central de Estudios Económicos del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), señala que el arancel promedio sobre los productos peruanos exportados a EE.UU. ha pasado de 0% a aproximadamente 7%. Si se consideran los productos derivados del cobre, los aranceles podrían elevarse hasta un 12%. Esto significaría un aumento en los costos de exportación por valor cercano a los 900 millones de dólares en 2024, una cifra significativa que puede disminuir la demanda y la competitividad de estos productos en el mercado estadounidense.
Perspectivas y desafíos futuros
Aunque Perú no enfrenta riesgos inmediatos de aranceles directos, la incertidumbre en el escenario internacional, la reconfiguración de las cadenas de suministro y las posibles represalias comerciales de otros países pueden generar efectos indirectos que repercutan en la economía peruana. La diversificación de mercados y la búsqueda de nuevos socios comerciales serán estrategias clave para mitigar posibles impactos negativos.
En conclusión, las nuevas políticas arancelarias de EE.UU. representan un desafío importante para la economía peruana, especialmente en sectores como la minería y la agroindustria. La comunidad empresarial y las autoridades económicas deben mantenerse alertas y prepararse para adaptarse a un entorno comercial en constante cambio, promoviendo la innovación, la competitividad y la apertura a nuevos mercados internacionales.
Fuente: Infomercado

