Perú refuerza el control del valor en aduana para combatir la subvaluación
El Gobierno peruano ha dado un paso importante en la lucha contra la subvaluación de mercancías importadas. A través del Decreto Legislativo N.° 1721, recientemente publicado en el diario oficial, se creó el Procedimiento Especial de Control del Valor (PECV), un mecanismo diseñado para fortalecer la fiscalización en el régimen aduanero de importación para el consumo.
La norma surge en un contexto donde las autoridades buscan cerrar brechas en la recaudación tributaria, garantizar competencia leal en el comercio exterior y mejorar la transparencia en las operaciones de importación. El nuevo procedimiento permitirá a la Administración Aduanera intervenir cuando existan indicios de que el valor en aduana declarado no refleja el precio real de las mercancías.
Por qué se crea el Procedimiento Especial de Control del Valor
La subvaluación ha sido históricamente una de las prácticas más complejas de fiscalizar en el comercio internacional. Consiste en declarar precios inferiores al valor real de los bienes importados, reduciendo así los tributos a pagar y generando distorsiones en el mercado.
El PECV busca enfrentar esta problemática mediante un sistema de control específico, orientado a detectar operaciones de riesgo y a exigir al importador sustento documental del valor declarado.
La medida no solo apunta a mejorar la recaudación fiscal, sino también a proteger a las empresas que cumplen con las normas y que podrían verse afectadas por la competencia desleal de productos subvaluados.
Qué mercancías estarán sujetas al nuevo control
El Procedimiento Especial de Control del Valor no se aplicará a todas las importaciones, sino a aquellas que presenten señales de riesgo vinculadas al valor en aduana declarado.
Entre los casos priorizados destacan:
- Mercancías incluidas en subpartidas sujetas al Régimen de Percepciones del IGV
- Bienes considerados de alto riesgo por la autoridad aduanera
- Productos con antecedentes de subvaluación en el mercado
- Importaciones identificadas mediante sistemas de análisis de riesgo
La selección se realizará mediante criterios técnicos establecidos por la administración tributaria y formalizados a través de resoluciones de superintendencia.
Indicios que pueden activar el procedimiento
El Decreto Legislativo establece varios indicadores que podrían motivar la apertura del PECV. Estos supuestos buscan detectar inconsistencias entre el valor declarado y la información disponible en el comercio internacional.
Entre los principales indicios se encuentran:
- Declaración de precios menores al valor de exportación del país de origen
- Información obtenida mediante intercambio internacional de datos aduaneros
- Inconsistencias en los pagos, como financiamiento diferido o estructuras inusuales
- Antecedentes penales del importador vinculados a defraudación aduanera
- Empresas sin capacidad operativa real para realizar la importación
Estos criterios reflejan una tendencia global hacia el uso de inteligencia de datos en la fiscalización del comercio exterior.
Cómo se inicia el Procedimiento Especial de Control del Valor
El procedimiento se activa cuando la Administración Aduanera notifica formalmente su inicio al importador. Para que esto ocurra, deben cumplirse dos condiciones simultáneas:
- Existencia de un indicio de riesgo detectado por la autoridad
- Que el valor declarado sea inferior a los precios de referencia o indicadores establecidos
Si ambos elementos están presentes, el importador será requerido para justificar el valor en aduana declarado.
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A partir de la notificación, el contribuyente contará con un plazo improrrogable de 30 días hábiles para presentar documentación que sustente el precio consignado en la operación.
Documentación que podría exigirse al importador
Aunque el reglamento detallará los requisitos específicos, en procedimientos similares suelen solicitarse:
- Contratos comerciales
- facturas originales
- comprobantes de pago
- documentos de transporte
- acuerdos de financiamiento
- registros contables
- comunicaciones comerciales con el proveedor
El objetivo es verificar que el valor declarado responda a una transacción real y no a una estructura diseñada para reducir la base imponible.
El levante de mercancías y las garantías exigidas
Uno de los puntos más relevantes del nuevo procedimiento es que no necesariamente paraliza la operación comercial. El importador puede obtener el levante de la mercancía mientras se evalúa el valor declarado.
Para ello, tendrá dos opciones:
- Pagar los tributos diferenciales determinados por la autoridad
- Presentar una garantía equivalente al 200% de dichos tributos
Este mecanismo busca equilibrar dos objetivos: permitir la continuidad del comercio y asegurar el cobro de posibles diferencias tributarias.
Sin embargo, especialistas han advertido que una garantía tan elevada podría generar tensiones con compromisos internacionales en materia de facilitación del comercio, ya que podría considerarse una carga excesiva para los operadores.
Plazos para la evaluación del valor en aduana
Una vez iniciado el procedimiento y otorgado el levante de las mercancías, la Administración Aduanera contará con un plazo de hasta un año para evaluar el caso y determinar si el valor declarado es correcto.
Este plazo podrá ampliarse excepcionalmente por un año adicional, lo que refleja la complejidad que pueden tener algunas operaciones internacionales.
Durante este periodo, la autoridad analizará:
- documentación del importador
- precios de referencia internacionales
- estructura de la operación comercial
- antecedentes del proveedor
- consistencia de los pagos realizados
Impacto del PECV en el comercio exterior peruano
La implementación del Procedimiento Especial de Control del Valor podría generar diversos efectos en el mercado:
- Mayor transparencia en importaciones
El control más riguroso del valor en aduana reducirá la subvaluación y mejorará la equidad competitiva.
- Protección a empresas formales
Las compañías que cumplen con las normas enfrentarán menor competencia desleal de productos subvaluados.
- Posible aumento en recaudación
La medida podría incrementar la recaudación tributaria al evitar la reducción artificial de la base imponible.
- Incremento en costos administrativos
Los importadores deberán fortalecer su documentación y procesos de control interno para evitar observaciones.
- Falta el reglamento para su aplicación
El Decreto Legislativo establece que el PECV entrará en vigencia únicamente cuando se apruebe su reglamento. Este deberá ser emitido mediante Decreto Supremo refrendado por el Ministerio de Economía y Finanzas.
El plazo máximo para la aprobación del reglamento es de 120 días calendario. Este documento será clave, ya que definirá:
- criterios técnicos de evaluación
- metodología de precios de referencia
- documentación exigible
- procedimientos de notificación
- recursos impugnatorios
Sin estos detalles, la aplicación práctica del procedimiento aún no puede ejecutarse plenamente.
Un cambio alineado con tendencias internacionales
El fortalecimiento del control del valor en aduana no es exclusivo de Perú. Diversos países están adoptando mecanismos similares, impulsados por:
- mayor digitalización del comercio exterior
- intercambio internacional de información aduanera
- presión por mejorar la recaudación fiscal
- necesidad de combatir el fraude comercial
En este contexto, el PECV se inserta dentro de una estrategia global de modernización aduanera y control basado en riesgos.
Control más estricto, comercio más transparente
El Procedimiento Especial de Control del Valor representa un cambio relevante en la fiscalización de importaciones en Perú. Su enfoque en detectar riesgos, exigir sustento documental y permitir el levante bajo garantía busca equilibrar el control tributario con la continuidad del comercio.
Si el reglamento logra establecer reglas claras y proporcionales, la medida podría convertirse en una herramienta eficaz para combatir la subvaluación y fortalecer la competitividad del comercio formal.
Para las empresas importadoras, el mensaje es claro: la gestión del valor en aduana dejará de ser un trámite técnico para convertirse en un elemento estratégico dentro de la planificación comercial y financiera.


