La agencia calificadora Moody’s ha tomado la decisión de rebajar la calificación crediticia de Telefónica del Perú, pasando de B2 a Caa1. Esta drástica medida se ha fundamentado en la reciente disminución de liquidez que ha experimentado la empresa de telecomunicaciones, lo que, a su vez, incrementa los riesgos asociados con el refinanciamiento y la reestructuración de su deuda. En este contexto financiero complejo, la situación de la compañía se vuelve cada vez más precaria, lo que ha llevado a Moody’s a emitir un comunicado en el que se exponen los detalles detrás de esta calificación.
La nueva calificación Caa1 es un reflejo de los crecientes riesgos que enfrenta Telefónica del Perú en relación con la refinanciación de su deuda en los próximos meses. Moody’s ha señalado que la empresa se encuentra en una posición de liquidez limitada y ha registrado un desempeño operativo débil. La situación se agrava aún más debido a una considerable deuda tributaria acumulada, lo que ha llevado a la agencia a no descartar una posible reducción adicional de la calificación en el futuro cercano. Esta calificación Caa1 se categoriza como de baja calidad, lo que implica un riesgo crediticio muy alto para la empresa.
Uno de los aspectos más preocupantes que ha destacado Moody’s es la incertidumbre que enfrenta Telefónica del Perú para financiar una cuota inicial de 180 millones de dólares correspondiente a una deuda total de 460 millones de dólares. Esta situación plantea serios interrogantes sobre la capacidad de la empresa para cumplir con sus obligaciones financieras en un futuro cercano. En un escenario marcado por la volatilidad económica, la habilidad de Telefónica para gestionar su deuda y mantener su operación se vuelve crítica.
Además de los problemas de liquidez y deuda, Moody’s ha advertido que el flujo de caja libre de Telefónica del Perú seguirá siendo negativo al menos hasta el año 2026. Este pronóstico sombrío resalta la necesidad urgente de que la empresa encuentre soluciones efectivas para refinanciar los vencimientos de deuda que se aproximan en 2025 y, al mismo tiempo, mejore su situación de liquidez. La capacidad de la empresa para hacer frente a estas exigencias financieras se convierte en un elemento clave para su supervivencia y estabilidad en el mercado.
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Por otra parte, Telefónica del Perú ha emitido un comunicado en el que se ha referido a las dificultades que ha enfrentado, las cuales han impactado gravemente sus resultados. La empresa ha mencionado que su desempeño ha sido severamente afectado por disputas históricas con la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat). Esta situación, combinada con un entorno altamente competitivo y la falta de predictibilidad en el sector, ha generado un clima de incertidumbre que complica aún más la recuperación de la compañía.
En conclusión, la rebaja de la calificación crediticia por parte de Moody’s pone de relieve la fragilidad de la situación financiera de Telefónica del Perú. Con un panorama que incluye una limitada liquidez, un desempeño operativo deficiente y una significativa deuda tributaria, el futuro de la empresa se presenta incierto. A medida que la empresa navega por estos desafíos, la atención se centra en su capacidad para implementar estrategias efectivas que le permitan mejorar su liquidez y enfrentar sus obligaciones financieras, lo que será crucial para su sostenibilidad a largo plazo.
Fuente: Infomercado


