Mondelēz International fortalece su apuesta por la agricultura regenerativa global
La agricultura regenerativa se ha convertido en uno de los pilares fundamentales para enfrentar los desafíos ambientales y garantizar la seguridad alimentaria mundial. En este contexto, Mondelēz International anunció su incorporación al programa global “Regenerating Together”, impulsado por SAI Platform, una alianza internacional que reúne a más de 40 empresas líderes de la industria agroalimentaria con el objetivo de acelerar la transformación hacia sistemas agrícolas más sostenibles y resilientes.
Esta decisión refuerza el compromiso de la compañía con el desarrollo de cadenas de abastecimiento responsables y marca un nuevo paso en su estrategia de sostenibilidad, enfocada en reducir el impacto ambiental y fortalecer la capacidad de adaptación del sector agrícola frente al cambio climático.
Agricultura regenerativa: una respuesta a los desafíos del sistema alimentario
El sistema alimentario mundial enfrenta presiones crecientes derivadas del cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la degradación del suelo y el estrés hídrico. Estos factores no solo amenazan la producción agrícola, sino también el bienestar económico y social de millones de agricultores en todo el mundo.
Ante este escenario, la agricultura regenerativa emerge como una alternativa clave. A diferencia de los modelos tradicionales, este enfoque busca restaurar los ecosistemas agrícolas mediante prácticas que mejoran la salud del suelo, promueven la biodiversidad y optimizan el uso de recursos naturales como el agua.
Además, la agricultura regenerativa contribuye a capturar carbono en el suelo, ayudando a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y fortaleciendo la resiliencia de las comunidades rurales.
Mondelēz se integra a una alianza internacional
Con su adhesión al programa “Regenerating Together”, Mondelēz International se suma a una red de organizaciones líderes del sector alimentario y agrícola que trabajan conjuntamente para impulsar cambios sistémicos en la producción agrícola.
Entre las compañías participantes destacan importantes actores globales como Nestlé, Unilever, Danone, Diageo, ADM, McCain y Carlsberg. La colaboración entre estas empresas busca generar un impacto colectivo capaz de acelerar la adopción de prácticas sostenibles a gran escala.
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La participación de Mondelēz refleja la creciente relevancia de la cooperación entre empresas, agricultores, instituciones académicas y organizaciones no gubernamentales para abordar desafíos complejos que trascienden fronteras y sectores productivos.
Un marco común para impulsar prácticas sostenibles
Uno de los principales objetivos del programa es establecer un framework compartido que permita definir estándares claros para la implementación de prácticas de agricultura regenerativa.
Este marco fue desarrollado mediante un proceso colaborativo que involucró a agricultores, agrónomos, representantes académicos y organizaciones de la sociedad civil. Su propósito es facilitar la adopción de estrategias agrícolas que generen beneficios ambientales, sociales y económicos.
Entre las áreas prioritarias del programa destacan:
Conservación y mejora de la salud del suelo.
Protección y recuperación de la biodiversidad.
Incremento de la resiliencia climática.
Gestión eficiente del agua.
Fortalecimiento del bienestar de las comunidades agrícolas.
Al contar con indicadores comunes, las empresas participantes podrán medir de manera más efectiva el progreso alcanzado y escalar soluciones exitosas en diferentes regiones del mundo.
La importancia de construir cadenas agrícolas resilientes
La resiliencia agrícola se ha convertido en un aspecto estratégico para las empresas del sector alimentario. Los eventos climáticos extremos, las sequías prolongadas y otros fenómenos ambientales generan riesgos crecientes para la producción y el abastecimiento de materias primas.
En este sentido, fortalecer las cadenas agrícolas no solo beneficia a las empresas, sino también a los productores y consumidores. Sistemas agrícolas más resilientes permiten mantener la productividad, proteger los recursos naturales y garantizar la disponibilidad de alimentos a largo plazo.
Desde Mondelēz International destacan que la colaboración con otros actores de la industria es esencial para impulsar transformaciones significativas y acelerar la implementación de soluciones innovadoras.
Agricultura regenerativa y metas climáticas
La incorporación de Mondelēz al programa se alinea con sus objetivos globales de sostenibilidad y con su estrategia para avanzar hacia emisiones netas cero o Net Zero.
La agricultura regenerativa desempeña un rol fundamental en este propósito, ya que permite reducir emisiones a lo largo de la cadena de valor y aumentar la capacidad de captura de carbono en los ecosistemas agrícolas.
Asimismo, las soluciones promovidas por el programa buscan ser escalables y adaptarse a distintas realidades productivas, reconociendo que cada región enfrenta desafíos específicos relacionados con el clima, el suelo y la disponibilidad de recursos.
Esta flexibilidad es clave para garantizar que las prácticas regenerativas puedan implementarse en diferentes contextos agrícolas sin comprometer la productividad ni el sustento económico de los agricultores.
Los desafíos interconectados del sistema agrícola mundial
Las empresas participantes de “Regenerating Together” han reconocido que los principales problemas ambientales actuales están estrechamente vinculados entre sí.
El cambio climático, la degradación del suelo, la pérdida de biodiversidad y la escasez hídrica generan efectos en cascada que afectan tanto a la producción agrícola como a la estabilidad económica y social de las comunidades rurales.
Por ello, las organizaciones involucradas coinciden en que las soluciones deben ser integrales y construirse a través del trabajo conjunto. La colaboración entre múltiples actores permite compartir conocimientos, recursos y experiencias para impulsar cambios duraderos.
Este enfoque colectivo resulta especialmente relevante considerando que la transformación del sistema alimentario requiere inversiones, innovación y políticas coordinadas a nivel global.
Indicadores compartidos para medir el progreso
Uno de los aspectos más innovadores del programa es la creación de métricas comunes que permitan evaluar de forma transparente el impacto de las iniciativas de agricultura regenerativa.
Contar con indicadores estandarizados facilita la comparación de resultados, fortalece la credibilidad de las acciones implementadas y promueve la rendición de cuentas entre los participantes.
Además, estas herramientas permiten identificar buenas prácticas y replicarlas en otros territorios, acelerando la transición hacia sistemas agrícolas más sostenibles.
La medición efectiva del progreso también resulta clave para atraer inversiones y generar confianza entre consumidores cada vez más interesados en productos elaborados bajo criterios ambientales y sociales responsables.
Una hoja de ruta hacia el futuro agrícola sostenible
El avance de la agricultura regenerativa representa una oportunidad para redefinir la relación entre producción de alimentos y conservación del medio ambiente.
A medida que más empresas se integran a iniciativas colaborativas como “Regenerating Together”, aumenta la posibilidad de generar transformaciones profundas y sostenibles en el sistema agroalimentario mundial.
La próxima etapa del programa será presentada durante el encuentro anual de SAI Platform en Saskatoon, Canadá, donde se darán a conocer nuevos avances y líneas de acción orientadas a fortalecer la transición hacia modelos agrícolas más resilientes.
Con esta incorporación, Mondelēz International reafirma su compromiso con la sostenibilidad y demuestra que la cooperación entre empresas, agricultores y organizaciones especializadas puede convertirse en un motor clave para enfrentar los desafíos ambientales del siglo XXI.
La agricultura regenerativa no solo busca producir alimentos de manera más eficiente, sino también restaurar ecosistemas, proteger recursos naturales y mejorar la calidad de vida de quienes dependen del sector agrícola. En un escenario marcado por la incertidumbre climática, este enfoque se perfila como una de las principales herramientas para construir un futuro alimentario más sostenible y resiliente para las próximas generaciones.


