La transparencia y la claridad en la información son pilares esenciales en la relación entre los consumidores y las instituciones financieras. Cuando ese estándar se quiebra, las consecuencias pueden escalar rápidamente. Esto fue precisamente lo que ocurrió el 4 de mayo de 2024, cuando miles de usuarios del Banco Internacional del Perú S.A.A. (Interbank) despertaron con una alarma inesperada: sus cuentas aparecían con saldo en cero. Ese incidente, que generó preocupación, confusión y malestar, terminó desencadenando un proceso sancionador que ahora ha sido ratificado en segunda instancia por el Indecopi. La multa a Interbank por fallas informativas asciende a 44.8 UIT, equivalente a S/239,680, una cifra que reafirma la importancia del deber de informar con oportunidad y claridad.
La sanción fue emitida por la Sala Especializada en Protección al Consumidor, que concluyó que el banco no cumplió con su responsabilidad de comunicar oportunamente la existencia y el impacto del problema. Aunque la falla técnica fue atendida internamente aquella mañana, la comunicación hacia los usuarios tardó cerca de cinco horas, un periodo que el Indecopi calificó como injustificado y perjudicial para los consumidores.
Este artículo desarrolla en detalle el caso, el razonamiento de la autoridad y el alcance de esta decisión para el sistema financiero peruano, desde la perspectiva de la protección del consumidor.
El incidente del 4 de mayo: saldos en cero y preocupación masiva
La mañana del 4 de mayo de 2024, varios clientes de Interbank comenzaron a reportar en redes sociales un problema inquietante: al ingresar a la banca digital, sus cuentas mostraban un saldo disponible de S/0.00. Esto ocurrió incluso en usuarios que no habían efectuado retiros, transferencias u operaciones recientes. La situación, amplificada por la viralidad en redes, generó dudas sobre la seguridad de los depósitos, la integridad de los sistemas y la capacidad del banco para gestionar incidentes críticos.
De acuerdo con la resolución publicada por el Indecopi, la falla se originó en problemas internos en los sistemas de Interbank, los cuales afectaron la visualización correcta de los saldos disponibles. Esto no implicó desaparición de fondos, pero sí impidió a los clientes disponer con normalidad de sus recursos durante varias horas.
Lo que comenzó como un error técnico se convirtió rápidamente en un problema de confianza. Los usuarios afectados no solo no podían ver su dinero, sino que tampoco tenían información oficial clara que explicara qué estaba ocurriendo.
Comunicación tardía: el punto central de la sanción
El aspecto más relevante para la Sala Especializada en Protección al Consumidor no fue únicamente la falla en sí misma, sino la forma en que el banco comunicó —o dejó de comunicar— a sus clientes lo que estaba pasando.
Según el Indecopi, Interbank identificó la causa del incidente alrededor de las 8:30 de la mañana y elaboró un plan de acción para solucionarlo. Sin embargo, la comunicación oficial hacia los usuarios recién se emitió cerca de la 1:00 p.m., es decir, aproximadamente cinco horas después.
Para la autoridad, este lapso fue excesivo y no se ajustó a los estándares de información que se esperan de un proveedor de servicios financieros. Durante ese periodo, miles de usuarios continuaron experimentando incertidumbre, intentando realizar operaciones sin éxito y sin recibir orientación oficial.
La decisión señala que, en casos de incidentes que afectan la disponibilidad de fondos o generan potencial perjuicio emocional o económico, la comunicación debe ser inmediata, clara, accesible y difundida por canales masivos. El Indecopi consideró que Interbank no cumplió adecuadamente con ese deber.
¿Por qué la multa fue tan significativa?
La multa a Interbank por fallas informativas no solo responde al retraso en la comunicación, sino a la magnitud del impacto. La resolución reconoce que miles de clientes se vieron afectados simultáneamente, lo que amplificó el alcance del problema.
En situaciones de este tipo, el proveedor debe activar protocolos eficientes que incluyan:
Información inmediata sobre el incidente.
Orientación temporal sobre la duración o gravedad del problema.
Recomendaciones prácticas para administrar la contingencia.
Transparencia sobre las medidas adoptadas.
El Indecopi también resaltó que el deber de información no se limita a brindar datos a los usuarios que hicieron consultas directas, sino que debe extenderse a todos los potencialmente afectados, especialmente cuando se trata de servicios masivos. La entidad determinó que el banco no implementó una estrategia de comunicación lo suficientemente rápida ni efectiva durante el incidente.
Un precedente para el sistema financiero
La decisión en segunda instancia de la Sala Especializada en Protección al Consumidor refuerza lineamientos clave para el mercado financiero peruano. El caso demuestra que las instituciones no solo deben garantizar la calidad e idoneidad de sus sistemas tecnológicos, sino también asegurar que los usuarios sean informados sin demora cuando ocurre un incidente.
La sanción firme establece un precedente en varios aspectos:
1. Mayor exigencia en tiempos de respuesta
La autoridad dejó en claro que en incidentes de alto impacto, incluso minutos pueden marcar diferencias significativas. Las fallas tecnológicas pueden ser inevitables, pero la comunicación tardía no.
2. Obligación de comunicación masiva
No basta enviar mensajes a clientes específicos ni publicar actualizaciones aisladas. La difusión debe ser amplia, clara y accesible, usando canales oficiales y visibles.
3. Relevancia de la idoneidad en servicios financieros
El Indecopi recordó que los bancos deben ofrecer servicios continuos, confiables y transparentes, y deben asumir responsabilidad cuando la prestación se ve comprometida.
4. Enfoque en el impacto emocional del usuario
Aunque los fondos no desaparecieron, la sensación de vulnerabilidad y la imposibilidad de usar el dinero constituyen afectaciones significativas. La autoridad reconoció esa dimensión del perjuicio.
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Detalles sobre la sanción de 44.8 UIT
La sanción impuesta equivale a 44.8 UIT, un monto que para 2024 corresponde a S/239,680. Esta multa se califica como una infracción grave según la normativa de protección al consumidor, debido a:
El número de consumidores afectados.
La relevancia del servicio comprometido (disponibilidad de fondos).
El retraso injustificado en el flujo de información.
La falta de medidas de comunicación acordes a la magnitud del incidente.
El fallo en segunda instancia deja la sanción firme e inapelable dentro del procedimiento administrativo. Con ello, Interbank debe asumir la responsabilidad administrativa correspondiente al incidente del 4 de mayo de 2024.
El deber de informar: un pilar del derecho del consumidor financiero
El caso enfatiza un principio esencial: la relación entre clientes y bancos se basa en la confianza, y esta se sostiene en la información.
La multa a Interbank por fallas informativas se fundamenta justamente en el incumplimiento de ese deber. En el ámbito financiero, el deber de información incluye:
Claridad: mensajes comprensibles para cualquier usuario.
Suficiencia: datos completos que permitan tomar decisiones informadas.
Oportunidad: comunicación en el momento adecuado.
Accesibilidad: canales múltiples y de amplia cobertura.
Interbank, según el Indecopi, no cumplió estos estándares en este caso. Aunque trabajó en resolver la falla técnica, dejó un vacío informativo que expuso a los clientes a incertidumbre durante varias horas.
¿Qué se espera ahora del banco?
Aunque la sanción no contempla medidas correctivas adicionales, el Indecopi remarcó que situaciones como esta deben llevar a los proveedores financieros a mejorar sus protocolos internos. Se espera que Interbank revise y fortalezca:
Sus sistemas de monitoreo de incidentes.
Los tiempos de activación de alertas para clientes.
La coordinación entre áreas técnicas y de comunicación.
La difusión masiva y simultánea de avisos importantes.
Además, la decisión envía un mensaje claro al mercado: la gestión de incidentes no se limita a corregir fallas, sino a proteger al consumidor durante todo el proceso.
Una decisión que refuerza la confianza en el sistema
El caso de Interbank y la sanción ratificada por el Indecopi representan un recordatorio contundente de que la transparencia es un componente fundamental en los servicios financieros. La multa a Interbank por fallas informativas no solo busca sancionar una conducta pasada, sino también promover mejores prácticas en la industria.
Los consumidores necesitan información rápida y precisa para tomar decisiones y evitar riesgos innecesarios. Cuando esa información falta, la relación se resiente. Decisiones como esta contribuyen a fortalecer la confianza en la supervisión estatal y en la capacidad del sistema financiero para responder adecuadamente frente a incidentes críticos.



