El Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) de Perú dio un paso crucial en la historia reciente de Telefónica en el país al aprobar formalmente el proceso concursal solicitado por la empresa el pasado 24 de febrero. Esta decisión marca un momento importante para la compañía, que busca reestructurar sus deudas y afrontar los desafíos económicos que ha enfrentado en el mercado peruano.
La aprobación del procedimiento concursal por parte del regulador llega después de que Telefónica decidiera renunciar a los plazos establecidos por la ley para impugnar dicha resolución, demostrando así su intención de avanzar en el proceso de reestructuración sin mayores obstáculos legales. Esta acción, además, refleja la voluntad de la compañía de buscar soluciones rápidas y efectivas para superar las dificultades financieras que ha tenido en Perú, un mercado estratégico en su región de operación.
A partir de ahora, los acreedores de la filial peruana de Telefónica tendrán un período de 30 días hábiles, hasta el 30 de junio, para presentar sus solicitudes de reconocimiento de créditos ante la Comisión de Procedimientos Concursales. Este paso es fundamental para que los acreedores puedan participar en la futura junta de acreedores, donde se tomarán decisiones clave relacionadas con el destino de la empresa, ya sea su reestructuración o, en caso de no ser viable, su liquidación.
Francisco Barrón, socio de DPP Abogados, señaló en diálogo con el diario local Gestión que aquellos acreedores que presenten sus solicitudes dentro del plazo establecido tendrán el derecho de participar en las juntas de acreedores. En estas reuniones, se decidirán aspectos fundamentales, como si Telefónica del Perú continuará operando bajo un proceso de reestructuración o si, por el contrario, se optará por una liquidación definitiva. Además, podrán participar en la aprobación del plan de reestructuración o, en su caso, del convenio de liquidación, que determinará el futuro de la compañía en el mercado peruano.
Por otro lado, la reciente venta de las acciones de Telefónica Hispam a Integra Tec ha generado cierto interés respecto a su impacto en el proceso concursal. Sin embargo, expertos aseguran que esta operación no afecta jurídicamente el procedimiento en marcha. La venta puede tener implicancias en la capacidad del nuevo propietario para gestionar la operación de Telefónica en Perú, así como para fortalecer su posición financiera mediante la incorporación de capital adicional, lo que podría facilitar el pago de deudas y mejorar la solvencia de la compañía en el país.
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Este proceso de reestructuración llega en un momento en que Telefónica busca adaptarse a un entorno económico cada vez más competitivo y cambiante. La decisión del regulador peruano refleja además una tendencia en la región de facilitar mecanismos legales que permitan a las empresas en dificultades negociar sus deudas y buscar soluciones que beneficien tanto a los acreedores como a la continuidad de las operaciones empresariales.
En conclusión, la aprobación del proceso concursal por parte de Indecopi representa un paso estratégico para Telefónica en Perú. La participación activa de los acreedores y la posible incorporación de nuevos socios o capital serán determinantes para definir si la compañía logra mantener su presencia en el mercado peruano o si, por el contrario, se ve forzada a cerrar operaciones. Este proceso, enmarcado en un contexto de reestructuración empresarial, también refleja la importancia de mecanismos legales eficientes para afrontar crisis económicas en el sector de las telecomunicaciones y la inversión extranjera en Perú.
Fuente: DFSud

