La temporada navideña y el desafío creciente de los RAEE
Cada fin de año, las empresas, comercios y organizaciones se preparan para una de las temporadas de mayor actividad. Inventarios, renovación tecnológica, compra de equipos y aumento del consumo generan una dinámica intensa que impacta directamente en la cantidad de residuos producidos. Dentro de estos desechos, los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) se posicionan como uno de los flujos con crecimiento más acelerado del mundo. Por ello, la gestión responsable de RAEE se vuelve un elemento estratégico dentro de las políticas de sostenibilidad y ASG.
Durante diciembre, según datos compartidos por la ONG Ciudad Saludable, la generación de residuos —incluidos los electrónicos— puede crecer hasta un 15%. En este escenario, el comercio aporta el 26% y el sector servicios el 14% del total de desechos producidos. El cierre del año, unido a campañas comerciales, reemplazo de equipos y regalos corporativos, convierte la temporada navideña en un momento crítico para evaluar qué tan preparados están los procesos internos de disposición de RAEE.
Este fenómeno no solo representa un reto ambiental. También obliga a las organizaciones a cumplir con estándares de sostenibilidad cada vez más exigentes, mientras buscan oportunidades para crear valor económico y social. En este contexto, surge la necesidad de adoptar modelos integrales de gestión que permitan transformar estos residuos en recursos útiles.
La sostenibilidad como pilar en la disposición de RAEE
De acuerdo con Edgar Aguilar, gerente general de Comimtel, los residuos electrónicos tienen el potencial de convertirse en una herramienta de impacto si se gestionan correctamente. A través de la valorización, es posible recuperar materiales aprovechables, disminuir riesgos operativos y generar beneficios para comunidades vulnerables. Esta visión trasciende el concepto tradicional de reciclaje, integrando componentes sociales y ambientales alineados con criterios ASG.
La gestión responsable de RAEE hoy es un indicador clave dentro de los reportes de sostenibilidad, especialmente porque conecta directamente con objetivos de eficiencia, gobernanza y responsabilidad ambiental. Asimismo, se vincula con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible, como el ODS 12 (Producción y Consumo Responsable), ODS 13 (Acción por el Clima) y ODS 17 (Alianzas para Lograr los Objetivos).
En este marco, Comimtel promueve iniciativas que potencian el impacto positivo de la correcta valorización de residuos electrónicos, demostrando cómo una estrategia bien estructurada puede beneficiar a las empresas, al ambiente y a la sociedad.
Valorización de RAEE como motor de ayuda social en Navidad
La temporada navideña suele ser un período en el que muchas organizaciones implementan programas de responsabilidad social. Sin embargo, pocas consideran que los RAEE pueden convertirse en un recurso que financie directamente acciones solidarias. Comimtel ha desarrollado proyectos que materializan esta idea transformadora.
A través del proceso de valorización, la empresa canaliza recursos obtenidos por la gestión de RAEE para apoyar a familias vulnerables. En alianza con organizaciones como ADRA Perú, presente en más de 130 países, Comimtel contribuye a entregar canastas navideñas, cenas familiares y apoyo alimentario a comunidades con menos recursos.
Vea también: Salarios peruanos suben y revelan nuevas brechas
Este modelo demuestra que los residuos electrónicos pueden tener un impacto social tangible. Cada equipo obsoleto gestionado formalmente se convierte en un aporte para mejorar la calidad de vida de otras personas, reforzando la idea de que la economía circular puede integrarse a programas de solidaridad empresarial.
Cuatro beneficios clave de la gestión responsable de RAEE en Navidad
Durante la temporada navideña, la presión operativa y el volumen de residuos crecen significativamente. Por eso, los especialistas de Comimtel destacan cuatro formas en que la gestión responsable de RAEE puede marcar una diferencia real para organizaciones de todo tipo.
1. Contribución económica: optimización de recursos y retorno de valor
Gestionar los RAEE con operadores autorizados no solo garantiza el cumplimiento normativo. También se convierte en una oportunidad para recuperar materiales valorizables como metales, cables, componentes electrónicos y partes reutilizables. Esta valorización permite reducir costos asociados a almacenamiento, disminuye la necesidad de bodegas adicionales y puede generar un retorno económico para la empresa.
Además, una adecuada disposición evita sanciones por incumplimientos regulatorios, lo que protege financieramente a la organización. En un fin de año donde cada gasto debe justificarse, la gestión formal de RAEE se vuelve una decisión inteligente para el presupuesto.
2. Contribución ambiental: prevención de impactos y fomento de la economía circular
Muchos RAEE contienen sustancias peligrosas como plomo, mercurio, cadmio o retardantes de llama. Cuando se eliminan de manera informal, estos elementos pueden contaminar agua, suelo y aire, generando daños graves a los ecosistemas y a la salud humana.
Optar por una gestión responsable garantiza que cada material es tratado siguiendo estándares ambientales y que los componentes que aún pueden reutilizarse regresen al ciclo productivo. Esto impulsa la economía circular en un momento del año donde la compra de nuevos equipos se dispara.
3. Contribución operativa: orden interno y gestión preventiva
Las áreas de tecnología suelen enfrentar una sobrecarga operativa durante diciembre. Inventarios, reemplazo de equipos y configuraciones hacen que el espacio disponible se vuelva un recurso escaso. Contar con puntos de acopio internos para RAEE y establecer procesos de clasificación previos facilita una operación mucho más fluida.
Una buena planificación evita la acumulación de equipos obsoletos, reduce riesgos operativos y permite programar el recojo con operadores autorizados antes de que los volúmenes se vuelvan inmanejables. Esto mejora la eficiencia interna y evita contratiempos en semanas críticas.
4. Contribución en seguridad empresarial: protección de datos y cumplimiento normativo
Un aspecto muchas veces subestimado es la seguridad de la información. Equipos como computadoras, discos duros, servidores y teléfonos pueden contener datos sensibles incluso después de haber sido formateados. La eliminación informal de estos dispositivos incrementa riesgos de filtración de datos y ciberataques.
Por ello, la gestión responsable de RAEE incluye procesos certificados de borrado seguro o destrucción física de información. Esto protege a la empresa, garantiza el cumplimiento normativo y reduce vulnerabilidades en un entorno donde las amenazas digitales se intensifican.
Comimtel y su rol en la promoción de prácticas sostenibles
Comimtel ha consolidado una propuesta integral que combina criterios ambientales, sociales y de gobernanza con soluciones operativas para las empresas. Su enfoque incluye:
- Valorización responsable de RAEE
- Programas de apoyo social financiados con residuos electrónicos
- Destrucción certificada de datos
- Procesos alineados con normativa local e internacional
- Capacitación y acompañamiento para equipos internos
Al promover estas prácticas, la empresa demuestra que el manejo adecuado de RAEE puede generar beneficios múltiples durante todo el año, especialmente en temporadas de alta actividad como la Navidad.
Invitación: súmate a la Ecoruta Navideña
Con el objetivo de ampliar la participación y el impacto, Comimtel lanzó la Ecoruta Navideña, una iniciativa que invita a empresas de todos los sectores a gestionar sus residuos electrónicos de manera responsable y sumarse a una cadena de valor sostenible.
Las organizaciones interesadas pueden contactar a Comimtel a través del correo [email protected]
, comunicarse al 923 519 916, o acceder a más información en su página web.
Durante una época de consumo intensivo como la Navidad, cada acción cuenta. Gestionar correctamente los RAEE no solo protege el ambiente: también contribuye a mejorar procesos internos, fortalecer el cumplimiento normativo y generar un impacto social significativo. La transición hacia un modelo más sostenible comienza con decisiones concretas, y la valorización de residuos electrónicos es una de ellas.



