Crecimiento economía peruana 2025: expansión moderada y señales mixtas
El crecimiento de la economía peruana en 2025 cerró en 3.4%, según informó el Instituto Peruano de Economía. Aunque el resultado confirma la continuidad de la recuperación económica, se ubicó ligeramente por debajo del objetivo oficial del Ministerio de Economía y Finanzas del Perú, que había proyectado un avance de 3.5% en su marco macroeconómico.
El desempeño anual también fue inferior al crecimiento de 3.6% registrado en 2024 y bastante menor al promedio cercano a 4.5% observado en los años previos a la pandemia. Este contexto refleja una economía que mantiene expansión, pero con ritmos más contenidos y una dinámica sectorial desigual.
Diciembre mostró mayor dinamismo económico
El cierre del año evidenció una mejora en la actividad productiva. Solo en diciembre, el PBI aumentó 3.8%, cifra superior al 1.5% anotado en noviembre.
Este repunte estuvo impulsado principalmente por los sectores no primarios, que crecieron 4.3%, mientras los sectores primarios registraron un avance más moderado de 2.0%.
Dentro de las actividades primarias, la producción agrícola aumentó 2.5%. Sin embargo, la minería retrocedió 1.9%, afectada por menores volúmenes de cobre y oro, lo que limitó el impulso del sector extractivo.
En contraste, los rubros vinculados al mercado interno mostraron una expansión más robusta. La construcción creció 12%, el comercio avanzó 4.9% y los servicios 3.2%, favorecidos por una inflación relativamente controlada y un mayor nivel de empleo formal.
Sectores primarios pierden fuerza en el año
En el acumulado anual, el sector primario desaceleró su crecimiento, pasando de 4.6% en 2024 a 3.0% en 2025.
La minería fue uno de los factores clave de esta moderación. Su ritmo de expansión cayó de 3.2% a 1.8%, con varios meses de retroceso vinculados a:
- Menor disponibilidad de leyes de mineral
- Paradas por mantenimiento en operaciones
- Impacto de la minería ilegal
Ajustes productivos en cobre y oro
Este comportamiento evidencia la alta dependencia del país de la actividad minera y cómo las fluctuaciones del sector pueden influir significativamente en el resultado global de la economía.
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Sector no primario sostiene la expansión
A diferencia del sector extractivo, las actividades no primarias mostraron mayor dinamismo y compensaron parte de la desaceleración minera.
El crecimiento del sector no primario pasó de 3.2% en 2024 a 3.5% en 2025, destacando especialmente la construcción.
Este rubro se expandió 6.7% en el año, impulsado por dos factores principales:
- Mayor ejecución de proyectos privados
- Incremento del gasto público en obras subnacionales
El consumo interno de cemento subió 7.5%, mientras el avance físico de obras públicas creció 5.1%. Según el Instituto Peruano de Economía, este resultado constituye el mayor incremento del sector desde 2013, excluyendo el rebote posterior a la pandemia.
Consumo y empleo impulsan comercio y servicios
Las actividades vinculadas al consumo también registraron mejoras relevantes.
El comercio aceleró su crecimiento de 3.0% a 3.6%, mientras los servicios aumentaron de 2.7% a 3.2%.
Este desempeño estuvo acompañado por una expansión del empleo formal privado de 6.2% durante el año, en parte favorecida por una mayor liquidez en los últimos meses de 2025. Entre los factores que impulsaron esta liquidez se encuentran los retiros extraordinarios de fondos previsionales.
Mercado laboral: más empleo, pero brecha juvenil
El empleo total nacional creció 1.5% en 2025, superando el 0.8% registrado en 2024. Esto equivale a más de 252 mil nuevos puestos laborales, según encuestas oficiales.
Las actividades primarias generaron aproximadamente 103 mil empleos adicionales. Por su parte, los sectores orientados al consumo sumaron 125 mil puestos, con protagonismo del sector servicios, que añadió 82 mil empleos, y del comercio, con 43 mil.
Las actividades relacionadas con inversión aportaron cerca de 23 mil nuevos puestos de trabajo.
Sin embargo, el panorama no fue homogéneo para todos los grupos etarios. El empleo juvenil entre 14 y 24 años cayó 2.1% en 2025, acumulando cuatro años consecutivos de descenso.
El IPE estima que hay cerca de 370 mil jóvenes menos trabajando que antes de la pandemia, lo que representa una reducción aproximada de 13% respecto a 2019.
En contraste, los trabajadores de 25 a 44 años sumaron unos 233 mil empleos adicionales frente al periodo prepandemia. El grupo de 45 años a más registró el mayor incremento, con alrededor de un millón de puestos adicionales.
Ingresos reales alcanzan su mayor crecimiento
Uno de los indicadores más positivos del año fue la evolución de los ingresos laborales.
El ingreso promedio real a nivel nacional creció 5.3% en 2025, el mayor aumento desde 2009. Este avance permitió que, por primera vez en seis años, los ingresos superaran el nivel prepandemia.
Según estimaciones del Instituto Peruano de Economía, los ingresos reales se ubicaron 1.1% por encima de los registrados en 2019.
Este incremento refleja una combinación de factores como recuperación del empleo formal, mayor actividad económica y estabilidad relativa de precios.
Pobreza podría reducirse en el país
Las expectativas económicas recogidas por el IPE sugieren una mejora social asociada al crecimiento.
Nueve de cada diez economistas prevén que la pobreza disminuirá en 2025. Aproximadamente el 70% estima que la reducción podría alcanzar hasta dos puntos porcentuales.
Este escenario dependerá de que se mantenga la expansión del empleo formal y el dinamismo del consumo interno.
Primeros indicadores de 2026 muestran actividad sólida
Los datos disponibles al inicio de 2026 sugieren que la economía mantiene cierto impulso, aunque con riesgos a mediano plazo.
En enero, la demanda eléctrica creció 4.4%, superando el 2.6% registrado en diciembre, según el Comité de Operación Económica del Sistema.
El mayor dinamismo provino de los sectores vinculados a la inversión, que avanzaron 3.0% tras haber caído 4.9% en diciembre. También destacó el consumo de hogares y pequeños negocios, con un aumento de 5%.
Por otro lado, el índice de Big Data de consumo del BBVA registró un crecimiento de 18.3% en enero, similar al 19.3% observado en diciembre. Este resultado se asocia a la aceleración del crédito de consumo y a los desembolsos del octavo retiro de fondos previsionales iniciados a fines de 2025.
Proyección económica para 2026 apunta a desaceleración
A pesar del buen cierre del año previo, las perspectivas para 2026 son más moderadas.
Las proyecciones del Instituto Peruano de Economía estiman que el crecimiento del país podría situarse alrededor de 2.7%.
La principal razón de esta desaceleración sería la menor expansión de la inversión privada. Este componente pasaría de crecer 11.3% en 2025 a cerca de 3.2% en 2026.
El escenario electoral y la postergación de decisiones empresariales podrían influir en esta moderación, generando mayor cautela en proyectos de inversión.
Balance general de la economía peruana
El crecimiento de la economía peruana en 2025 muestra un panorama de expansión moderada con contrastes sectoriales.
Mientras los sectores vinculados al consumo interno, la construcción y los servicios sostuvieron el dinamismo, la minería perdió impulso y limitó el avance global.
El mercado laboral mejoró, los ingresos reales crecieron con fuerza y existen señales positivas en consumo. Sin embargo, persisten desafíos estructurales, como el empleo juvenil, la dependencia del sector extractivo y la incertidumbre política.
El desempeño de 2026 dependerá en gran medida de la evolución de la inversión privada, la estabilidad institucional y la capacidad del país para mantener el crecimiento sin depender exclusivamente de factores coyunturales.


